El Monasterio de Yuste en Cáceres

Monasterio de Yuste

En 1556 el gran emperador Carlos V, cansado de batallar y de gobernar uno de los mayores imperios que ha dado la historia de la Humanidad, allá donde el sol no podía ponerse, decide descansar y dedicarse a la vida monástica. Para ello elige el Monasterio de Yuste, construido a principios del siglo XVI a iniciativa de varios vecinos de la Vera extremeña, para dar cobijo y lugar de oración a la Orden de San Jerónimo. En él vivirá por dos años, hasta que muera en septiembre de 1558.

El Monasterio de Yuste se encuentra a 2 kilómetros de la pequeña población de Cuacos de Yuste, arropado por un bosque de castaños, cerca de la Sierra de Gredos, en la bella comarca de la Vera de Cáceres. La llegada de Carlos V al monasterio contribuyó a la ampliación de sus dependencias, debido al enorme séquito de más de 60 personas que acompañaban al emperador. Las vistas desde la altura del Monasterio son realmente maravillosas: los Valles del Tiétar y del Tajo, la Sierra de la Deleitosa y los montes toledanos.

El Monasterio de Yuste por dentro es silencio, es paz. Sus jardines, sólo rotos por el rumor silente del agua, invitan a la meditación, a la contemplación de la naturaleza. Hoy en día los lugares más visitados del Monasterio son las dependencias en las que pasó sus últimos años de vida Carlos V. Pero nosotros no queremos dejarnos atrás otros lugares, como los claustros del Monasterio, que son de indudable belleza y sosiego espiritual.

Nos adentramos en el convento, dentro de un aura imponente de silencio. Una placa de la época indica que fue lugar de retiro del insigne emperador español. Esta placa, erigida por el propio Felipe II, da lugar a uno de los dos claustros del convento, del siglo XVI. En el que nos encontramos, de estilo gótico, se compone de dos pisos, de techumbre plana. En el centro del claustro, una preciosa fuente sirve de hilo musical a la visita.

El claustro da lugar a la Iglesia, también del siglo XVI. Consta de una sola nave dividida en otras cuatro laterales, rematada la central con el coro. La iglesia comunica con las habitaciones del emperador por medio de una puerta desde donde Carlos V podía oir misa desde la cama. Debajo de la iglesia, en la Cripta, se conserva el ataúd en el que primeramente fue enterrado Carlos V antes de ser trasladado al Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

Claustro del Monasterio de Yuste

Como decimos, junto a los muros de la Iglesia se encuentran las dependencias de Carlos V, los lugares más visitados por los turistas. Es el Palacio, de tres plantas. La primera de ellas, el sótano, sirvió como residencia de verano. La última de ellas es donde vivía la servidumbre, y la segunda planta es la que ocupara el emperador, a la que llegamos a través de un pórtico. Tras el pórtico, y una placa conmemorativa del paso de Carlos V por el lugar, un enorme pasillo muestra las habitaciones de esta planta.

La primera de las habitaciones es la sala de audiencias, con vistas a la fuente del claustro; la segunda de ellas es la sala de estar y comedor; la tercera de ellas se la conoce como la sala de Don Juan de Austria, ya que en ella Carlos V reconoció a Juan de Austria como hijo suyo; y la última de las habitaciones del pasillo es el dormitorio de Carlos V, la sala que comunicaba con la Iglesia. Alrededor de ellas hay otras pequeñas estancias, como el dormitorio que ocupó Felipe II los días posteriores a la muerte de su padre.

Desde estas estancias llegamos al segundo de los claustros, el de estilo plateresco, más moderno y más amplio que el anterior. También consta de dos pisos, con bellas columnas y una fuente circular en el centro, rodeada de jardines.

Visitar el Monasterio de Yuste es un encanto para los sentidos. Su situación, la belleza de sus paisajes, la cercanía del Valle del Jerte, con sus almendros en flor, y sobre todo, la paz y la tranquilidad que se respira entre sus piedras, así como el aroma a historia profunda de la antigua España, hacen de este enclave un lugar inexcusable de este bello recorrido por nuestro país

Cómo llegar

Si os dirigís en coche hasta el Monasterio de Yuste tenéis varias maneras de llegar. Si venís desde Madrid tenéis que dirigiros por la N-V hasta Navalmoral de la Mata, Talayuela, Jarandilla de la Vera, Aldeanueva de la Vera y Cuacos de Yuste, a dos kilómetros ya del Monasterio.

Desde Salamanca tenéis que ir por la N-630 hasta Plasencia, Tejeda, Torremenga, Jaraiz de la Vera y Cuacos de Yuste.

Si venís desde el sur, a través de Sevilla, tenéis que tomar la N-630 hasta Mérida, y allí por la N-V hasta Navalmoral de la Mata.

Si preferís el tren, la estación más cercana al Monasterio es la de Navalmoral de la Mata.

En autobús, hay tres compañías que enlazan Madrid con el Monasterio: La Sepulvedana (directo hasta Cuacos de Yuste), Auto-Res (que enlaza Madrid con Navalmoral de la Mata) y Autobuses Mirat (enlazan Navalmoral de la Mata con Cuacos de Yuste).

Tenéis más información del monasterio en su propia página web oficial.

Para seguir de turismo por la zona

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2 comentarios

Comments RSS

  1. EUSEBIO SANTOS..... dice:

    hola trabajo en la empresa de viajeros que va desde madrid estacion sur a cuacos de yuste y veo que no se menciona, su nombre es Doaldi, s.a.

  2. Un articulo muy interesante y muy informativo. No conozco el Monasterio de Yuste y me gustaria visitarlo en mi proxima escapada por Extremadura.

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