Medina-Sidonia, la vieja reina mora de Cádiz

Medina-Sidonia

La provincia de Cádiz es un amplio museo de pueblos encantadores, pueblos escondidos tras la cal de sus paredes, en las colinas y tras sus bosques, sus ríos, en la amalgama de pinsapos y alcornoques que la embellecen. Hoy vamos a visitar la antigua ciudad medieval de Medina-Sidonia, uno de los conjuntos histórico-artísticos más bonitos no sólo de la provincia de Cádiz, sino quizás de toda Andalucía.

Pueblo medieval, Medina-Sidonia se encuentra a unos 45 kilómetros de Cádiz, como una preciosa fortaleza blanca que ha trepado hasta una de sus colinas. Precisamente para llegar a la ciudad, la carretera se empina en una encrucijada de curvas y cuestas que hemos de asaltar. Pero claro, las cuestas no sólo se quedan en el acceso a la población, sino que en el propio pueblo lo que predominan son sus calles empinadas, estrechas, arracimadas en torno a la Plaza del Ayuntamiento.

Calles de gran valor histórico, jalonadas por numerosos arcos, vestigios romanos, musulmanes, balcones sobresalientes que dan a la campiña, desde donde podemos contemplar, como una pequeña línea delgada y azul, al fondo, la bahía gaditana. Calles de casas pequeñas, encaladas, empedradas, rincones donde sobresalen iglesias y pequeños conventos.

Una de ellas es la Iglesia de Santa María la Coronada, de principios del siglo XVI, levantada sobre una antigua iglesia mudéjar, con un precioso coro interior y una famosa torre, de 40 metros de altura, junto a la nave central, torre que corona la mayoría de los tejados de la ciudad. El Retablo Mayor se considera el mejor de toda la provincia, con 15 metros de altura. A su lado, el pequeño Convento de San Cristóbal y Santa Rita, también de principios del siglo XVI. En él se elaboran los mejores dulces de Medina-Sidonia (Medina Sidonia es el lugar de culto para todos los amantes de la repostería en la provincia de Cádiz, sobre todo por sus conocidos alfajores de Medina).

Envolviéndonos de nuevo en sus pequeñas callejuelas, llegamos a la Iglesia de la Victoria, de finales del siglo XVII, que alberga la famosa imagen de la Virgen de la Victoria, de Martínez Montañés, una de las imágenes más veneradas de Medina, que podemos ver también en un enorme azulejo bajo el campanario de la torre. Siguiendo la enorme calle empinada donde está la Iglesía, llegamos a la Plaza del Ayuntamiento, con el edificio consistorial del siglo XVII. Es la plaza central de Medina, donde sus habitantes se concentran, plaza muy soleada, con terrazas para poder descansar y degustar el típico pescaíto frito, o el atún encebollao, o bien las carnes como la de venado o la de conejo. También en la plaza entraremos en las pastelerías del pueblo, donde el sabor y el aroma de los dulces nos envolverá. Lo dicho, los famosos alfajores de Medina.

Arco de Belén

Continuando la subida de la calle llegaremos a las Ruinas del Castillo y el Alcázar, la zona más alta de la ciudad, donde podremos contemplar unas vistas de la serranía gaditana realmente fascinantes. Pueblos que serpentean en la lejanía, la línea del mar azul, nidos de cigüeñas en los campanarios, y un hermoso silencio histórico que nos acompaña. Un poco más a la derecha veremos la Puerta del Sol, y no porque desde esta privilegiada altura veamos Madrid, sino porque en Medina la Puerta del Sol es una de las entradas más antiguas de la ciudad, llamada así por estar orientada hacia el sol.

Bajamos de nuevo a Medina para encontrarnos con el Arco de la Pastora, arco que sobresale de la encrucijada de calles blancas, dando lugar a una gran escalinata, que subiremos hasta llegar a la Ermita Visigoda de los Santos Mártires, consagrada ya por el obispo asidonense en el año 630. Es el templo más antiguo de toda Andalucía.

Medina Sidonia, como vemos, es lugar encantador de estrechas callejuelas, lugar idílico en las noches, cuando la luz amarilla de los faroles atraviesa el blanco encalado de sus casas y se proyecta en los muros de las piedras musulmanas. Un lugar precioso para conocer la idiosincracia de la serranía de Cádiz, la historia que durante siglos duerme en los rincones más recónditos de la ciudad.

Cómo llegar

Para llegar a Medina-Sidonia podemos tomar como enlace el Aeropuerto de la Parra en Jerez de la Frontera. Jerez está situada apenas a 30 minutos en coche de Medina. También desde la estación de autobuses de Jerez, o la de Cádiz, parten coches con destino a Medina-Sidonia.

Alojamiento

En el siguiente enlace puedes informarte y reservar: Hoteles en Medina-Sidonia

Para saber más sobre la provincia

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