Daroca, la ciudad de los Corporales

Entrada a Daroca

España sigue escondiendo lugares de gran realce, auténticos museos vivos, donde la piedra y el paisaje se funden en un abrazo que da como resultado una joya singular. Gran ejemplo de esto que os decimos es el pueblo de Daroca, en la provincia de Zaragoza, de apenas 3000 habitantes.

Conocida como la Ciudad de los Corporales, siempre ha sido un rincón importante de paso entre el valle del Ebro y el Levante y la meseta española. Su conjunto monumental es fascinante. ¿Porqué mejor no nos acompañáis hasta allí y lo degustáis de primera mano?.

Daroca fue fundada por los musulmanes en el siglo VIII, bautizándola como Daruqa. Para ellos, suponía una importante fortaleza entre Córdoba y Zaragoza, un recio castillo en la cara sur del cerro de San Cristóbal. Sin embargo, la ciudad fue reconquistada por Alfonso I el Batallador en 1122, siendo durante muchos años una de las ciudades más importantes del Reino de Aragón, frente a los musulmanes de Teruel y Valencia.

El centro histórico de la ciudad es la Calle Mayor, flanqueada en sus extremos por la Puerta Baja y la Puerta Alta, embellecidas ambas en época de Carlos V. Alrededor de la calle Mayor se articula toda la vida de la villa. Desde allí os encantará observar el perímetro amurallado que se levanta en el horizonte del cerro de San Cristóbal. Aún se contemplan en la lejanía algunas torres que se resisten a sucumbir al lento tiroteo de los siglos.

Esta muralla, construida entre los siglos XII y XIX, llegó a tener hasta 12 torreones y un profundo foso a lo largo de todo su perímetro exterior. Allí se defendieron de manera heróica los musulmanes ante el asedio cristiano. El castillo que aún se erige tras las murallas, guarda en su silencio el rugir de los combatientes.

Murallas de Daroca

Murallas de Daroca

En la misma calle Mayor, numerosos edificios de gran porte deleitarán al visitante. Entre ellos os destacamos la casa de los Luna, del siglo XV, la casa de la Cadena, del XVII, y sobre todo, la Colegial de Santa María, conocida en Daroca como la de Nuestra Señora de los Corporales, situada en la Plaza de España. Se construyó en las últimas décadas del siglo XVI, con tres naves. Es preciosa su Puerta del Perdón, la torre, de mediados del XV, aunque se levantó sobre una anterior, del siglo XIII, y la capilla de los Corporales. Visitar el Museo Parroquial y el órgano, uno de los mejores y más antiguos de España.

No lejos de esta Colegiata podéis admirar la Iglesia de San Juan, la de San Miguel y la de Santo Domingo, todas ellas del siglo XIII. Pasear por las calles de Daroca os llevará a recordar y añorar los años en los que esta ciudad se convirtió en uno de los bastiones importantes de la cristiandad aragonesa. Nada más que hay que comprobarlo en las casas señoriales que jalonan la villa, o acercarnos al Convento de los Escolapios, o el de Santa Ana. Subir hasta la Fuente de los Veinte Caños, del siglo XVI, y visitar la ermita de Nuestra Señora de Nazaret, muy cerca del Castillo.

Para visitar Daroca cualquier época del año es buena, pero desde aquí os recomendamos las fiestas mayores del Corpus, en las que se rememora el famoso milagro de los Corporales, acontecido según cuenta la leyenda en el transcurso de la batalla de Chío en 1238, durante la campaña de la conquista de Valencia por las tropas de Jaime I el Conquistador. En recuerdo, se construyó la colegial de Santa María y la capilla de los Corporales, custodiados en uno de los más famosos y hermosos relicarios del país.

Cómo llegar

Daroca se encuentra a unos 80 kilómetros de Zaragoza. Podemos acceder hasta ella a través del aeropuerto de la ciudad, y luego tomar la carretera N-330, hasta la villa.

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