Siguenza, el legado episcopal

Vista de Sigüenza

Para los amantes de las ciudades antiguas y medievales, para todos aquellos que les guste pasear sintiendo en sus pasos las huellas de los siglos y el beso silencioso de la historia, Sigüenza es un rincón ejemplar en la provincia de Guadalajara. Su casco histórico, de indudable belleza, muy bien conservado y con importantes monumentos medievales y renacentistas, hacen de ella uno de los destinos favoritos de los que gustan de este tipo de turismo.

Para los árabes, Sigüenza suponía un lugar estratégico fundamental. Hasta el siglo XII no fueron expulsados de aquí, siendo declarada por Alfonso VI ciudad episcopal. Desde ella, los obispos le dieron fama y autoridad, albergando una importante universidad, que fue suprimida en 1807. La importancia episcopal de Sigüenza se nota sobremanera en su monumento más representativo, la Catedral.

Precisamente fue el primer obispo de la dióceis, Bernardo de Agen, quien mandó construirla en 1123. Al románico inicial le acompaña un gótico cisterciense que muestra una construcción imponente, casi militar. La fachada está rematada por dos robustas torres, y a su espalda, la bella Puerta del Mercado con un precioso rosetón. A su lado, la Torre del Santísimo, del siglo XIV. El interior es precioso, destacando la capilla de San Pedro, el claustro y la capilla de la Concepción.

Pero la más visitada de la Catedral es la Sacristía de las Cabezas, de grandes dimensiones y muy decorada. Dentro se encuentra la Capilla de las Reliquias, con el cuadro de la Anunciación de María de El Greco. En una capilla adyacente se halla la joya de la Catedral para los ciudadanos de Sigüenza, el sepulcro del Doncel Martín Vázquez de Arce, un joven muerto a los 25 años en la guerra de Granada de 1486. Junto a la Catedral se halla el Museo Diocesano, con piezas de Salzillo, y cuadros de Zurbarán , Morales, etc…

Catedral y Plaza Mayor

En la fachada sur de la Catedral se abre la Plaza Mayor, con preciosos edificios del siglo XV y el Ayuntamiento. La empinada Calle Mayor nos lleva a la Iglesia de Santiago, la Iglesia de San Vicente y la preciosa casa del Doncel. Un poco más allá podéis visitar el viejo Ayuntamiento, y sobre todo, el castillo de Sigüenza, coronando la ciudad, hoy Parador de Turismo. Desde el siglo XIII ha sufrido grandes reformas, como la última, la de 1976, que lo salvó definitivamente.

Gastronomía

La cocina de Sigüenza se basa en los deliciosos asados de cordero y cabrito, aderezados con la salsa de Jadraque a base de vinagre e hierbas aromáticas. También podéis probar las judías alcarreñas, con patatas, chorizo y morros de cerdo. Cómo no, las migas de Sigüenza, acompañadas de huevos fritos. O las codornices estofadas, el conejo y las truchas del río Dulce con jamón. Si áun os cabe algo más, probad con los postres: las yemas de Doncel, los bizcochos borrachos o el letuario de miel con nueces.

Fiestas

A principios de julio se celebran en Sigüenza las Jornadas Medievales, donde el centro histórico se traslada a la Edad Media, montándose mercadillos medievales, teatros callejeros, conciertos, aquelarres y la representación del asalto al castillo. Las fiestas patronales de San Roque y la Virgen de la Mayor se celebra entre el 12 y el 17 de agosto. En ellas, las peñas, los toros y los conciertos son sus ingredientes fundamentales.

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