Soria, el olmo viejo de Machado

Soria tras el Duero

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento

La belleza y el silencio del Duero se mezclan con la ensoñación del paisaje. Un museo románico se nos abre a los sentidos. La Soria que cantara Antonio Machado, uno de sus más ilustres moradores, Soria que se refleja en las aguas y se viste hermosa ante la calidez de su aroma medieval. La antigua Numancia, aquella línea divisoria por la que pugnaron cristianos y musulmanes. Soria es inolvidable.

El núcleo central de la ciudad y del barrio antiguo es la Plaza Mayor. Destaca en esta preciosa plaza el Ayuntamiento, ocupando el edificio de los Doce Linajes, y la Iglesia de Santa María la Mayor, de portada románica. Al sur de la plaza se sitúa la Iglesia de Nuestra Señora del Espino, y más arriba, sobre un cerro transformado en parque, se hallan las ruinas del castillo medieval. Desde el mismo se pueden contemplar unas hermosas vistas.

Desde la Plaza Mayor tomaremos la calle de los Caballeros, histórica y sublime que nos lleva a la Iglesia de San Juan de Rabanera, del siglo XII. Frente al templo se encuentra la Diputación Provincial. Desde allí podemos acercarnos a la Alameda de Cervantes, un precioso y tranquilo paseo presidido por el árbol de la música. En uno de los extremos se halla la Ermita de la Soledad, del siglo XVII. Frente a ella se halla el Museo Numantino, con restos arqueológicos de la región, así como cerámicas de Numancia.

Un poco más allá veremos la Plaza de San Clemente, donde se levantan el Palacio de los Ríos y Salcedo, sede hoy del Archivo Histórico Municipal. Nos acercamos ahora a la Iglesia de Santo Domingo, del siglo XIII, de preciosa fachada, con enorme rosetón. Junto a Santo Domingo se hallan los muros del antiguo Convento Mercedario, del que fue prior el escritor Tirso de Molina, convertido en Aula Cultural dedicada a su memoria.

Ermita de San Saturio al fondo del rio Duero

Más al sur se sitúa el Palacio de los Condes de Gomara, hoy sede del Palacio de Justicia. Allí veremos la Concatedral de San Pedro, de finales del siglo XII, de la que destacamos su hermoso claustro interior. A orillas del Duero se alzan las ruinas del monasterio de San Juan de Duero, fundado en el siglo XII. Lo mejor de él es su claustro. Si continuamos el maravilloso y romántico paseo por la vereda del río, bajo los álamos y chopos que cantara Machado, se halla el Monasterio de San Polo, del siglo XIII, y sobre un risco, la Ermita de San Saturio.

Gastronomía

Además de los famosos asados de cordero y la amplia variedad de productos del cerdo, tenemos que quedarnos con las migas y la caldereta, así como los guisos de cangrejo de río, las setas de cardo y las trufas. Aunque el producto soriano por antonomasia y de más fama es la mantequilla.

Fiestas

Durante la segunda quincena de junio se celebran las fiestas de San Juan, centradas en la figura del toro. Durante el tradicional Viernes de Toros se celebra la corrida de toros, cuya carne será subastada por las peñas en el Sábado Agés. El Domingo de Calderas desfilan las cuadrillas y el Lunes de Bailas, junto al Duero, tiene lugar la romería. El 2 de octubre se celebra la festividad de San Saturio, patrón de Soria.

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