Menorca, la ciudadela mas señorial de las islas

Ciudadela de Menorca

La Ciutadella de Menorca es uno de los lugares más distinguidos de las Islas Baleares. Con apenas unos 25.000 habitantes, la capital que da nombre a la isla se localiza en el extremo occidental de la misma.

Su origen posiblemente sea romano, fue tomada también por los árabes, hasta que fue reconquistada por los cristianos en el siglo XIII. Se mantuvo como sede del gobierno insular hasta que Richard Kane, el primer gobernador inglés de la isla, decidió trasladarlo a Mahón para alejarlo del clero y la nobleza.

Hay que decir que la Ciutadella de Menorca fue demasiado dañada por el asalto turco que sufrió en 1558. El casco histórico de la ciudad se halla muy cerca del puerto, en torno a la conocida plaza de Es Born. Esta plaza era un antiguo patio de armas de la ciudadela medieval. En ella se puede ver el obelisco colocado en 1858 para conmemorar los 300 años del saqueo turco.

Desde aquí se puede ver el Palau de Torre Saura, del siglo XVIII, y el Ayuntamiento, una preciosa residencia árabe. Rodean estos edificios otros palacios de gran interés, como el de Salort o el de Vivó, y en especial la figura de la Iglesia de San Francesc. Pero el templo más característico de la ciudad es su Catedral, construida sobre una antigua mezquita en 1362.

Tras el saqueo turco tuvo que ser reconstruida, volviendo a causarle destrozos la Guerra Civil. En su gran fachada se abre la Porta de la Llum, y en su campanario se halla la Na Nou y Na Gravana, los nombres por los que se conocen a sus dos grandes campanas. Para darle un mayor realce al conjunto del casco histórico, podéis visitar la Iglesia del San Crist, el Palau Saura, la Iglesia del Socorro, la del Roser y Can Martorell.

Cala Galdana

Pero en los alrededores de Menorca también podemos encontrar lugares muy interesantes para visitar. Como por ejemplo el bastión de Sa Font, vestigio de la muralla renacentista que defendía la ciudad. También es destacable la Naveta des Tudons, una buena muestra de la cultura megalítica menorquina. Asimismo, el oratorio de Sant Joan de Missa, una iglesia del siglo XIV situada a 4 kilómetros al sur de la ciudad, inicio de las celebraciones de Sant Joan.

Y las playas de Menorca son del todo punto fabulosas. Hacia el levante nos encontramos con las magníficas playas de cala en Turqueta, cala Macarella y cala Galdana. Os recomiendo sobre todo esta última, a la que llega el barranco de s’Algendar, el cual procede del pueblo de Ferreries, a 17 kilómetros de Menorca. Un pueblo pequeñito y acogedor de casas blancas, donde debéis visitar la Iglesia de San Bartomeu.

Fiestas

La fiesta por antonomasia en la isla es la Festa de Sant Joan, el 24 de junio. Durante la celebración se llevan a cabo los caragols, juegos ecuestres cuyas reglas se encuentran en antiguos protocolos. Hay muchos de estos juegos, como los córrer abraçats, en el que dos jinetes abrazados cabalgan al galope. O las ensortilles, en donde el jinete debe ensartar un aro con una lanza mientras va al galope tendido. Por último, las carotes, en el que el caballista deberá quebrar unas máscaras sostenidas por otro jinete.

Para recaudar fondos para los festejos, se lleva a cabo la capta, que corre a cargo de s’homo d’es bè, personaje que va recaudando fondos por las casas con los pies desnudos y pintados y vestido con pieles de cordero.

Cómo llegar

Para acceder a Menorca podemos hacerlo o bien a través del avión o el barco.

  • En avión se puede enlazar directamente desde Palma de Mallorca o desde Barcelona.
  • En barco podéis hacerlo directamente desde los puertos de Barcelona, Palma y Valencia, que os dejará en Mahón. En la misma Ciudadela de Menorca atracan barcos que provienen de Alcudia.

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