Zafra, el palmeral de junio extremeño

Castillo de Zafra, entre palmeras

En alguna que otra ocasión he tenido la oportunidad de acercarme hasta la Feria de Zafra, celebrada en honor a San Miguel la primera quincena de octubre. El visitar sólo la Feria me hizo que no descubriera del todo la ciudad, en la provincia de Badajoz. Hasta hace bien poco no tuve la suerte de hacerlo, y descubrí un rincón activo y apacible, con preciosas calles y plazas salpicadas de palmeras, y un conjunto histórico-artístico digno de ver.

Grupos bereberes de artesanos y traficantes hacia el siglo XI dieron origen a la islámica Safar, que significa Junio en árabe, llamada así por las importantes ferias que tenían lugar en dicho mes. En 1241 Fernando III la reconquistó para la cristiandad.

La visita a Zafra la podemos iniciar en la Plaza de España, desde donde podemos pasear a través del Parque de la Paz, una preciosa área de jardines y palmeras. Desde allí entraremos al casco urbano, declarado conjunto histórico-artístico. Una sucesión de calles parten desde los antiguos restos de las murallas, hoy desaparecida, aunque podemos ver partes de ella en la Calleja del Clavel y la Puerta de Jerez.

La Plaza Chica es el centro de la ciudad desde el siglo XV. Es una plaza de estilo mudéjar, rodeada de soportales, donde se ubica el Palacio de Justicia, la única excepción neoclásica. Aquí tendréis la suerte de visitar los mercados tradicionales, algunos de ellos que se vienen celebrando desde la época islámica. Aún hoy se conserva, en una de las columnas del Arquillo del Pan, el patrón que servía como medida de la vara medieval.

Desde la Plaza Chica tomaremos la Calle Botica, donde se halla el Centro de Interpretación Casa del Ajimez, que acoge en su interior la exposición histórica Voces de la Ciudad. Llegamos ahora a la Plaza Grande, de aire mudéjar como la anterior, aunque de aspecto más señorial, por sus edificios, que la Plaza Chica.

Plaza Grande

Al norte de esta plaza podemos ver la Colegiata de la Candelaria, del siglo XVI, con preciosos lienzos de Zurbarán en su interior. Su única nave es larguísima, por lo menos a mí me lo pareció desde la puerta de entrada. Os recomiendo visitar su rico museo, la pila bautismal del siglo XIV, y el imponente órgano del XVIII.

La Calle de Santa Catalina nos lleva al Hospital de Santiago y al Convento de Santa Catalina. Aunque a mí me resultó más vistoso el Convento de Santa Clara, en la Calle Sevilla, fundado en el siglo XV y enriquecido con numerosas obras de arte, con una preciosa imagen de una Virgen del Valle.

Al otro lado de la calle se halla la Casa Grande y el Palacio de los Duques de Feria, el edificio más emblemático de Zafra, donde destaca el alcázar del siglo XV, con ocho torreones y la torre del homenaje. Una galería une el alcázar con el Convento de Santa Marina, templo que guarda la imagen de Santa Margarita. El conjunto completo acoge el Parador de Turismo Hernán Cortés.

Gastronomía

Os recomiendo probar en Zafra la caldereta de cordero, el cocido extremeño y la prueba de matanza. También los buenos vinos de la comarca, y sobre todo, acercaros al convento de las clarisas, donde degustaréis la mejor pastelería artesanal del lugar.

Fiestas

Como os decíamos al principio, la primera quincena de octubre se celebra en Zafra la Feria de San Miguel, cuyos orígenes se remontan al siglo XV. Además, cada quince días se celebra un mercado tradicional, que acoge a numerosos visitantes de los pueblos limítrofes.

 

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