Hondarribia, el azul antiguo del País Vasco

Casco antiguo de Hondarribia

Dicen de Hondarribia que tiene un encanto especial en verano, cuando los turistas llenan sus playas, y la animación enciende sus calles. Yo no tuve la fortuna tal vez de acercarme a ella en esta época, pero, a pesar de todo, me encontré con un rincón en el País Vasco lleno de magia y dulzura. Una espesa niebla cubría aquella ciudad, antigua y moderna a la vez, que, aun siendo otoño en sus piedras, me dejó un hermoso recuerdo marcado con deleite.

Hondarribia se halla rodeada de poderosas murallas que nos llevan a los tiempos de Carlos V. Entramos a la ciudad atravesando la puerta de Santa María, y enfilando la calle Mayor, dejando en nuestro camino la vista atrás, para perderla en la plaza Bikario con su torre de Etxebeste, que hoy aloja un hotel.

En la calle Mayor podemos admirar el Ayuntamiento, edificio barroco de 1735, o el palacio de Casadevante, que hoy también es un hotel. En la misma calle, un poco más arriba tenemos el palacio de Zuloaga, y la casa de los Guevara.

Desde esta calle sentimos el repiqueteo de campanas de la iglesia parroquial, con su torre gótica de 1764, besando las piedras de las murallas. A los pies de la iglesia, como mirándola con gusto, se erige el castillo de Carlos V, que hoy aloja el Parador de Turismo.

San Nicolás

Desde allí nos adentramos por la recoleta y laberíntica calle Pampinot. Sus casas estrechas, la mayoría de ellas de piedra, nos muestran que nos encontramos en una de las zonas más antiguas de Hondarribia. Muy parecida es la calle de San Nicolás, que parte de la plaza de las Armas y nos lleva hasta el portal de San Nicolás.

La parte sur de las murallas es realmente muy interesante, porque allí se juntan una serie de rincones francamente curiosos. Entre ellos el baluarte de la Reina, el de San Felipe, el de Santiago o la puerta de Santa María. Bonita vista tenemos desde aquí del barrio de la Marina, marcando la frontera entre las murallas y el mar. Visitarlo y perderos en la calle de San Pedro, el ambiente marinero más tradicional de esta ciudad.

De las playas destaca sobre todo la del Espolón, sobre la desembocadura del río Bidasoa. Podéis pasear por ella hasta el puerto, y ver allí el castillo de San Telmo, construido en 1598 como defensa de los piratas. Desde el castillo podemos ver al fondo, rematando el horizonte de Hondarribia, el faro de Higuer, un maravilloso lugar donde concluir nuestra visita.

Fiestas

Para visitar Hondarribia nada mejor que hacer en sus fiestas patronales, que se celebran del 7 al 11 de septiembre. En ellas tiene lugar la procesión que se dirige al santuario de la Virgen de Guadalupe. Otros momentos destacables se producen con las fiestas de San Pedro, el 29 de junio, las de Santiago, el 25 de julio, y la Virgen de Agosto.

Cómo llegar

Resulta muy fácil llegar hasta Hondarribia, porque el aeropuerto de San Sebastián se halla apenas a 20 minutos de la ciudad. En tren también puede ser otra forma de llegar, aunque lo haremos a la cercana estación de Irún. Desde aquí una línea de autobuses, a cinco minutos de la estación de tren, enlaza con Hondarribia cada diez minutos.

Incluso podemos hacer un viaje turístico en barco desde la localidad de Hendaya. Es un paseo muy bonito porque en unos minutos atravesamos la bahía, en un recorrido que os encantará.

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