Guadalajara, un río de piedras y de misterio

Palacio del Infantado

Guadalajara se sitúa por encima de la orilla izquierda del río Henares, a unos 56 kilómetros de Madrid. Esta antigua ciudad fue fundada por los íberos, y más tarde conquistada por los árabes. De hecho su nombre se deriva del árabe Wad al-Hajarah, que significa “río de piedras”.

La rica historia de la capital de la Alcarria ha dejado un importante legado arquitectónico en su casco antiguo. El edificio más destacado es el Palacio del Infantado, construido en 1461 y considerado un auténtico símbolo de la ciudad. Otra construcción renacentista es el Palacio de los Mendoza, con dos puertas de estilo plateresco.

Entre los edificios religiosos dignos de mención caben destacar el de Santa María de la Fuente, construido usando los restos de una mezquita, la Iglesia de Santiago, el Convento de Santa Clara, del siglo XIV, la Iglesia barroca y jesuita de San Nicolás el Real, la iglesia renacentista de San Ginés y la Iglesia de San Francisco del siglo XV.

Otros rincones de verdadero interés en Guadalajara se centran sobre todo en la peatonal calle Mayor, columna vertebral de la parte histórica de la ciudad. En esta calle encontraréis varios edificios históricos de gran valor, como el Ayuntamiento, las enormes casas de la Plaza de los Dávalos o el antiguo Palacio de los Mendoza.

Guadalajara

El Palacio del Infantado es un excelente ejemplo de arquitectura, con detalles renacentistas y mudéjares. Este palacio, con su estilo que mezcla el gótico tardío con el mudéjar, fue construido para la familia Mendoza entre 1461 y 1480. El arquitecto fue Juan Guas, y se construyó por orden del segundo duque del Infantado, Íñigo López de Mendoza.

Hoy en día este Palacio alberga el Museo, el Archivo Provincial y la Biblioteca Municipal. Su portada renacentista resulta preciosa, mientras que el interior se estructura en torno al Patio de los Leones, que se compone de dos galerías. La decoración mudéjar queda reflejada en los azulejos, las rejas y los techos artesonados.

No podéis dejar sin visitar en Guadalajara la Iglesia de Santa María la Mayor o Santa María de la Fuente, construida en el sitio de una mezquita anterior. Esta Catedral tiene una torre alminar de estilo mudéjar, y en su interior alberga tumbas del siglo XV. El altar mayor es de gran belleza. Pero antes nos tenemos que fijar en su fachada principal, con pórtico y capiteles renacentistas.

Como véis, sin duda alguna, visitar Guadalajara será una perfecta escapada para vivir un poco la historia del centro peninsular. Caballeros y castillos, batallas históricas y muchas más cosas os esperan en este río de piedras y misterio que es Guadalajara

Tags: ,

Imprimir


Sin comentarios

Comments RSS

  1. gracais por envirme en estos mensajes tan hermosos sitios turisticos y culturales felicitaciones ire un dia avisitarlos un abrazo un beso fanny colldi colombia

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top