Salamanca, la ciudad de las piedras

Salamanca

Salamanca es la ciudad de las piedras, la que los canteros trabajaron fácilmente para dar vida e historia a este rincón tan magnífico de nuestra geografía. Universidades, colegios, la catedral, todo se realizó en piedra. Cuando el sol se asoma al borde de su tallado, la piedra se convierte en oro puro, pareciendo como si el propio astro se despertara del interior del canto con toda su magia.

La Plaza Mayor de Salamanca es sin duda una de las plazas porticadas más impresionantes de España. Diseñada por Alberto de Churriguera, fue construida entre 1729 y 1755 en estilo barroco. Los medallones de los pilares representan a personalidades estrechamente vinculadas a la historia de la ciudad, como Unamuno o Fray Luis de León. El juego de luces y sombras se ve reforzado por el efecto de la piedra , sobre todo en la fachada del Ayuntamiento.

Abandonamos el lugar por la plaza del Corrillo, y llegamos a la Iglesia de San Martín, románica del siglo XII, construida por los primeros cristianos que reconquistaron la ciudad. Si seguimos la Rúa Mayor llegamos a la Casa de las Conchas, uno de los mejores ejemplos del gótico del siglo XV en España, con claras huellas del renacimiento italiano. La fachada está decorada con más de 300 conchas vieiras, debido a que su primer propietario, Rodrigo Arias, fue miembro de la Orden de Santiago.

El patio interior representa el clásico estilo salmantino. Hoy en día el edificio alberga la Oficina de Información Turística de Salamanca. Enfrente está la Clerecía, construida en 1617. La Iglesia forma parte del Colegio de los Jesuitas. Esta iglesia y el seminario se construyeron por iniciativa de Margarita de Austria, esposa de Felipe III.

Catedral de Salamanca

Bajamos la calle Libreros para llegar hasta la Universidad de Salamanca. De estilo gótico, fue mandada construir por el Papa Luna entre los años 1415 y 1433. Su fachada principal, erigida en 1529, es el ejemplo que da nombre al estilo plateresco. En su interior se pueden visitar las habitaciones que ocupara Fray Luis de León, que se mantienen intactas.

Al otro extremo del patio de la Universidad se halla su Museo, con una amgnífica colección de pinturas y esculturas. Si nos adentramos por la calle Calderón de la Barca tendremos la fabulosa vista de la Catedral Nueva, construida a instancias de Fernando el Católico, cuando la Catedral Vieja se hizo demsiado pequeña. Comenzó a construirse en estilo gótico en 1513, aunque no se concluyó hasta siglos más tarde, sobre todo debido al tremendo terremoto de Lisboa, de 1755, que le provocó graves daños.

A la vuelta de la Catedral Nueva se halla la Vieja, en la que se mezclan elementos góticos y románicos. Alberga la conocida Torre del Gallo, uno de los símbolos de Salamanca. Desde aquí es el momento de visitar el Puente Romano, construido en la época de Trajano. Sólo los primeros 15 arcos son originales, y el resto pertenece más allá de 1626.

Para seguir visitando en Salamanca no nos olvidamos de la Iglesia de Santiago, mudéjar del siglo XII, o el Huerto de Calisto y Melibea, una referencia a los amantes de la Celestina. Bordeando la Catedral, en la plaza Anaya, se sitúa la Hospedería, la Iglesia de San Sebastián y el Palacio Anaya.

Hay muchos hoteles en Salamanca que nos harán disfrutar de una estancia maravillosa. Hoteles con encanto que nos transportarán a otras épocas, a vivir historias y leyendas de un pasado glorioso que tuvo su epicentro en esta ciudad de caballeros y princesas.

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  1. turco dice:

    salamanca muy bonita ami me gusta mucho soy turco antes yo no visto un cuidad asi mi pais tambn tengo pero salamanca muy muy bonitaa

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