Oñati, villa con tradicion

Oñati

Oñati u Oñate (en euskara y en castellano), es una de las villas con más tradición e historia de sus alrededores. Situado en el corazón del País Vasco, con su particular paisaje de montañas y el verde intenso característico de las tierras del norte de la península, Oñati se erige en un valle lleno de monumentos y edificios históricos.

Comenzando por los restos prehistóricos, los montes de Oñati conservan varios monolitos y la cueva de Arrikutz, el más profundo de Gipuzkoa y el cual está condicionado para visitas turísticas desde el 2007. Entre los edificios medievales hay que destacar la casa-torre de la familia de Zumeltzegi, señores y regidores de esta villa. Pero la verdad es que la gran mayoría de los edificios históricos que se encuentran en Oñati datan de a partir del siglo XV. La iglesia de San Miguel Arcángel es por ejemplo un curioso edificio que mantiene un claustro sobre el río y la torre del siglo XVIII. Entre los edificios más destacados de esta época encontramos la primera universidad del País Vasco, la Sancti Spiritus (activa desde 1543 a 1901). Construido en 1540, tiene estilo renacentista y es considerado como uno de los edificios más importantes de este estilo en el País Vasco. De este estilo también es el retablo del Monasterio de Bidaurreta, fundado por Juan López de Lizarraga en 1510.

Por otra parte, Oñati cuenta con varias casas-torre (la de Lizarraga, Zumeltzegi, Otandi-Jausoro o Urain son ejemplo de ello) y palacios (por ejemplo el de “Don Pedruena”), símbolo de que en la villa fue un importante centro de poder. También hay que destacar que en sus montes se encuentran más de diez ermitas de diferentes épocas y estilos como por ejemplo la ermita de San Martín, construido en el siglo XVI y clara muestra de la arquitectura popular.

Pero si uno va a Oñati no puede perderse el Santuario de Aránzazu. Obra exponente del arte sacro moderno y con aportaciones de artistas del tamaño de Jorge Oteiza o Eduardo Chillida, este santuario tiene una torre de 44 metros de largo.

Santuario de Aranzazu

En fin, viajar por estas tierras es viajar por un mundo lleno de historia y gran tradición, donde lo nuevo se mezcla con lo antiguo en perfecta armonía. Si uno va a Gipuzkoa, esta villa puede ser una grata sorpresa para viajes de un día pues la oferta gastronómica también es de un gran nivel.

Tags: , , ,

Imprimir


También te interesará...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top