Banyoles, bello municipio de origen medieval

Banyoles - Girona

Estas tierras fueron ya habitadas allá cuando existía el hombre Neanderthal tal como la mandíbula encontrada a finales del siglo XIX. No obstante, Banyoles como población comenzará a configurarse después de que se erigiera el monasterio benedictino de Sant Esteve de Banyoles en el siglo IX. El cénit de este pueblo, no obstante, tendrá lugar en el siglo XX pues en primer lugar, en 1924 alcanzó o consiguió el rango de ciudad y en 1992, en aquellos espectaculares Juegos Olímpicos de Barcelona fue subsede del evento.

Así, Banyoles es un municipio que merece la pena visitar no sólo por su historia, sino que también por el precioso entorno natural que le rodea tal como el lago que le da nombre a la ciudad nos confirma. Pero aquí sólo hablaremos del valor monumentístico, que no es poco, de la ciudad.

Podemos comenzar la visita a Banyoles en su Plaza Mayor. Fue construida en el siglo XIII y desde entonces es el centro neurálgico de la población. A la plaza se asoman las fachadas de distintas casas que nos permitirán comprobar claramente la evolución arquitectónica de la zona. Por un lado podemos ver construcciones puramente medievales que comparten espacio con pórticos de estilo neoclásico de cal Moliner.

Banyoles - Girona

En la plaza de la fuente se asoma la fachada de la Pia Almoina, antigua casa de la Caridad que es una mezcla de estilo románico y gótico y que actualmente alberga en su interior el Museo Arqueológico Comarcal con colecciones arqueológicas y paleontológicas. De la construcción original podemos ver todavía el patio central y la escalera que da acceso a la galería porticada del segundo piso.

La iglesia más importante monumentísticamente hablando es el de Santa María dels Turers. La construcción del templo comenzó en el siglo XII y es uno de los exponentes más hermosos del gótico catalán. Entre los siglos XVI y XVII se añadieron diversos elementos a la nave gótica principal como por ejemplo el coro y las naves laterales o el exterior.

El monasterio benedictino que dio origen a la población también es de visita obligada. Se encuentra en el Carrer Nou y debido a las numerosas reformas que ha recibido no contiene en sí casi ningún elemento del original. Aún así, podemos observar un pórtico gótico en la fachada principal y un retablo gótico del siglo XV.

En fin, establecernos en Banyoles para pasar unos cuantos días no será mala idea pues se puede perfectamente compaginar la estancia con sus alrededores, uno de los rincones más bellos de la provincia catalana de Girona.

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