La Costa Verde asturiana en bicicleta

Cudillero

Si os encanta el ciclismo, y en alguna ocasión habéis pensado pasear en bicicleta por el norte de España, os vamos a recomendar un lugar paradisíaco y singular. Playas vírgenes y hermosas, con alojamientos ideales de vacaciones. Os estamos hablando de la Costa Verde asturiana, separada del resto del país por los Picos de Europa.

Una de las rutas más bonitas de la zona es la que se puede hacer al oeste del Cabo de Peñas, donde el paisaje se abre a medida que nos acercamos y adentramos en Galicia. La naturaleza y el paisaje asturiano es impresionante. Un ambiente muy tradicional y acogedor nos saldrá a nuestro paso, con campos de pastoreo y preciosos pueblos pesqueros.

Como si de una Vuelta Ciclista a Asturias se tratara, podemos comenzar la primera etapa en Cudillero, un encantador puerto pesquero que, a mí sinceramente, me cautivó. Su ladera de casitas de colores, bajando hacia la cala, hacen de nuestras vistas algo apasionante. Pasar la noche en el puerto pesquero, mirando hacia las luces que salen del anfiteatro de casas.

Allí podemos alojarnos en la Casona del Pío, de dos estrellas, antigua casa de salazón del puerto. Se trata de un confortable hotel de once habitaciones, cada una de ellas con bañera hidromasaje. El menú del hotel incluye los mariscos pescados cada día en Cudillero.

Atardecer en Cabo Busto

Podemos recorrer en bicicleta las calles empedradas y los callejones de Cudillero, antes de salir de nuevo a la costa. Si preferís, podéis tomar el tren para acercaros a Muros de Nalón, un recorrido costero de 28 kilómetros, admirando la arquitectura tradicional de Somado a lo largo del camino.

Otra ruta que podemos seguir es que comienza en Villademoros, recorriendo extensos bosques y pequeñas aldeas. Podemos alojarnos en el hotel de tres estrellas de Torre de Villademoros, envueltos en un ambiente muy relajado. Está construido al lado de una torre medieval, y cuenta con amplios jardines y preciosas vistas de los alrededores.

Desde allí hay una etapa de 23 kilómetros hasta el Faro de Cabo Busto, en la hermosa playa de la Cueva, para terminar en el bullicioso y pintoresco pueblo de pescadores de Luarca. Esta ciudad fue construida por los emigrantes que regresaban de América del Sur, y que se puedieron hacer elegantes casas coloniales a lo largo de la playa.

En Luarca podemos hospedarnos en Villa la Argentina, un hotel de dos estrellas, ejemplo típico de las casas coloniales de la zona. También se pueden hacer otras etapas muy interesantes, como visitar el estuario del río Navia, la preciosa cala de Viavélez, la naturaleza del Cabo de la Atalaya y la maravillosa playa de Peñarroya.

Tags:

Imprimir


También te interesará...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top