Guipúzcoa, el oasis del verde y el mar

Getaria

La costa guipuzcoana no es el típico destino turístico de playas soleadas. Sin embargo, sus 17 playas son realmente de unos paisajes maravillosos, esenciales para disfrutar de la belleza del Cantábrico en verano, o pasear en el invierno. La playa de Zarautz, la más larga, y la Playa de la Concha, en San Sebastián, son quizás las dos más conocidas.

Pero hay muchas otras, claro está, desde Saturrarán, en Mutriku, hasta Hondarribia, son 86 kilómetros de costa, que se mezclan con montañas costeras, como el monte Jaizkibel, que enfrenta su color verde hasta el mar. Los acantilados entre Deba y Zumaia son realmente espectaculares. Los pueblos costeros dejan a sus ríos salir para fundirse en un abrazo de agua con el mar. No dejéis de visitar lugares com Mutriku, Deba, Zumaia, Getaria, Zarautz, Orio y Hondarribia.

Hondarribia, con su paseo frente al mar, en la bahía de Txingudi, y su casco antiguo, es maravillosa. Disfrutaréis del encanto de pueblos de pescadores, como Getaria y Mutriku, además de las playas de Zumaia y Zarautz. La costa de Guipúzcoa también tiene dos parques naturales, el de Aiako Harria y Pagoeta. Esto hace que la variedad de paisajes encantadores, como los de Pasai Donibane, sea único.

Además de las maravillosas degustaciones de sus platos de pescado, se debe acompañar uno aquí con la sidra, sobre todo la de Astigarraga y Donostialdea, y con el txakoli de Getaria, un vino blanco que tiene su propia denominación de origen.

Monte Txindoki

Más al interior de Guipúzcoa encontramos granjas, pastos y algunos bonitos pueblos. Nos sale al paso el Parque Natural de Aizkorri, con los picos más altos de la zona, y el de Aralar, con la inconfundible silueta del monte Txindoki. Veremos también el Monte Ermio y el biotopo protegido de Leitzaran. Se trata de las mejores zonas de turismo rural vasco.

En Legazpi tenemos que ir hasta el Museo del Hierro Vasco. Desde aquí podemos preguntar para hacer la famosa Ruta de los Tres Santuarios. Se inicia en la Basílica de Loyola, en Azpeitia, se continúa en la Ermita de la Antigua, en Zumárraga, y culmina en la singular belleza del Santuario de Arantzazu, en el camino al monte Aitzkorri.

Seguramente nos sorprenderemos con el gran patrimonio artístico y arquitectónico de Guipúzcoa. Pasear por la ciudad de Tolosa o Segura, de trazado medieval, así como Oñati o Bergara, nos permiten ver el rico pasado y presente de esta zona del País Vasco. Y es que Guipúzcoa es un oasis de mar y verde, un encuentro con la belleza más tradicional. No visitarla es perdernos un gran legado cultural. Es vuestro momento.

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1 comentario

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  1. Lisa dice:

    Preciosa San Sebastián, de agradables lugares llenos de luz e inolvidables puestas de sol

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