El recuerdo de Madrigal de las Altas Torres

Madrigal de las Altas Torres

Castilla reclama ser la región más bella de España. Su paisaje austero en el centro de la Península proporciona un indudable atractivo junto a su rica historia. Nadie ha influido quizás más en la historia de España que una de sus hijas más famosas, la reina Isabel I, que nació en el Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, situado en nuestro protagonista de hoy, Madrigal de las Altas Torres.

Este pueblo de la meseta castellana nos lleva a través de interminables campos de trigo, en los que el sol nos golpea sin piedad. La torre de la iglesia del pueblo se cierne sobre el horizonte como un espejismo. Todavía son visibles en el cielo las 23 torres defensivas de la población, una de las mejores estructuras defensivas de la España del siglo XIII. Originalmente llegaron a ser hasta cien torres.

Madrigal de las Altas Torres ha perdido mucho con el paso de los siglos. Hoy en día viven allí unas cuatro mil personas. A la hora de comer, sus calles aparecen vacías, y sólo el olor a comida nos delata la gente que vive en el interior de sus casas.

El propietario del restaurante de la plaza principal al que vamos nos ofrece las especialidades castellanas, hechas de carne de cordero y cerdo, hablándonos con orgullo de las iglesias de su pueblo y del monasterio en el que nació, el 22 de abril de 1451, Isabel la Católica. Echamos un vistazo a nuestro alrededor y es difícil de imaginar que estamos en la cuna de la reina más grande de España.

Después de la comida, nos dirigimos precisamente al Monasterio de Nuestra Señora de Gracia. En realidad se trataba del antiguo palacio real de Juan II. Particularmente impresionante es la habitación utilizada por su madre Isabel de Portugal, en la que dio a luz a Isabel la Católica. También hay muchos artículos personales de Isabel, quien se retiró a vivir a Madrigal de las Altas Torres los últimos años de su vida.

Pero Madrigal no sólo es el Monasterio de Nuestra Gracia, aunque es su principal atracción. Aquí también veréis su muralla medieval, otros templos y el antiguo hospital real, donde hoy se puede visitar el Museo Tata Vasco de artesanía mexicana.

El viento recorre silencioso las calles del pueblo. Un sonido de historia legendaria recorre sus esquinas. El atardecer cae sobre Madrigal de las Altas Torres. El tiempo no se ha detenido en este rincón de Castilla. Simplemente se ha quedado dormido.

Foto Vía Flickr

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