El Valle del Asón y sus magníficos paisajes

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El valle del Asón se encuentra en la zona más suroriental de Cantabria, entre los valles de Soba y Ruesga. En él se esconden magníficos parajes naturales entre los que destacan sus macizos calizos que guardan auténticas joyas subterráneas para los amantes de la espeleología, además de imponentes bosques de hayas, robles y encinas, espectaculares cascadas y numerosos arroyos.

En este valle se encuentra el Parque Natural de Collados del Asón, en el término municipal de Soba. La principal característica del Parque son sus monumentos naturales. Unos de ellos, fueron obra de un conjunto alaciado de la montaña oriental de Cantabria. La mayor curiosidad es que su desarrollo alcanzó las cotas más bajas de toda la Península Ibérica. Muestra de ello es la morrena frontal de Bustalveinte, situada a 600 metros del nivel del mar. Otro de estos monumentos es el Circo de Hodojón, formado por la erosión del hielo.

Además de la orografía del paisaje, podemos disfrutar de grandes hayedos y abedulares combinados con robles y encinas. Y puede que en nuestro paseo nos encontremos con algún habitante de la zona, desde mamíferos hasta reptiles y anfibios. En las cavidades subterráneas existentes se puede disfrutar de fauna específica de estas zonas.

En este magnífico Parque nace el río Asón, y lo hace a lo grande, una cascada de más de 50 metros que fluye desde la boca de una cueva en la Peña denominada Azalagua, para terminar desembocando en Ría de Limpias. Para encontrar orientación y mayor información sobre el Parque, os podéis acercar al centro de interpretación en La Gándara de Soba, que abre todo el año de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 19:00.

Y para que tu estancia en Cantabria sea aún más completa, no olvides que en los alrededores de este valle no debes dejar de visitar las localidades y sus iglesias. Por ejemplo, en Ramales de la Victoria puedes visitar su bella iglesia del siglo XVII que alberga una imagen de la Virgen del siglo XV. Además si paseas por sus calles podrás disfrutar de la visión de algunas casas de indianos.

Por otro lado, puedes acercarte a visitar las cuevas rupestres de Cullalvera y de Covalanas, muy frecuentadas por amantes de la espeleología. O bien, frecuentar el centro de cultivo de alevines de salmón atlántico de Arredondo y conocer de primera mano porqué se encuentran en extinción estos animales y qué deteriora los ríos de nuestro país.

Después de todo esto, bien merece una buena comida. La gastronomía de la zona se centra en el cabrito al horno, carne de ganado vacuno, pescados y mariscos del Cantábrico, acompañados de buenos caldos.

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