Neila y sus lagunas, turismo rural en Burgos

Lagunas de Neila

Ahora resulta algo más sencillo poder hacer un poco de senderismo por las anchas tierras de Castilla, ahora que parece que el tiempo nos resulta más propicio. Hace unos meses, tal vez unas semanas, no me quiero ni imaginar cómo estaría cubierta de nieve, con ese grado de belleza que da la fría blancura, el pueblo de Neila, en la provincia de Burgos.

Neila es un pequeño pueblo de casas de piedra y tejas rojas situado en pleno corazón de la Sierra de la Demanda. Altas montañas rodean este lugar, ideal tanto para senderistas, alpinistas como amantes del turismo rural y las escapadas al centro de la calma.

Por aquí pasaron romanos, visigodos y musulmanes, un compendio de culturas que han aprovechado lo abrupto del terreno como recinto de defensa. Sin embargo, como toda buena villa burgalesa, Neila no era un simple pueblo de montaña, sino que contaba con un comercio muy importante de la lana, que trajo riqueza y casas nobiliarias a la población.

Pasear por Neila se hace realmente rápido. Callejuelas de piedra que nos conducen a iglesias como las de Santa María, con su preciosa torre románica y un crucificado en el interior del siglo XIV, o la de San Miguel, con su pila bautismal románica. Hay que destacar, como os decíamos antes, la presencia de varias casas nobiliarias de verdadero interés, como el Palacio de los Márquez, del siglo XVIII, o la Casa de los Cuesta, del siglo XVII.

Pero Neila es lugar privilegiado para los amantes del senderismo. Muchas son las casas rurales que se pueden reservar en la población para recorrer sus alrededores. Montañas y valles que tienen como protagonista a las célebres Lagunas de Neila, lagunas de origen glaciar rodeadas de picos de más de dos mil metros de altura, y que fueron catalogadas como Parque Natural el año pasado

Para visitar tenéis que acercaros a la Laguna de la Cascada y la Laguna Negra, quizás esta última la más interesante. Hay rutas de senderismo que recorren las algunas, encontrándonos a nuestro paso, por ejemplo, el Mirador de San Francisco, la Laguna Larga o la cumbre del Montadero, con sus 1.830 metros de altura.

Si estáis buscando algún destino rural para las próximas fechas, y aún no lo tenéis decidido, Neila y sus lagunas son un rincón especial. Alejados del mundanal ruido, con el encanto de lo antiguo y lo tradicional, aúnan paisaje, belleza y naturaleza en el corazón de la vieja Castilla.

Foto Vía Manuel Suarez Calvo

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