Es Mercadal, un paraíso en Menorca

Es Mercadal

La isla de Menorca es uno de mis paraísos. Cuando tuve la suerte de visitarla me encontré un lugar que realmente no esperaba. Imaginaba un lugar de playas saturadas de turismo, hoteles y todo enfocado hacia ese punto de vista. Sin embargo Menorca es un auténtico Caribe en España. La isla está llena de paisajes fascinantes, calas de aguas cristalinas, y un rincón encantador, de esos que cautivan a primera vista…

Se trata de Es Mercadal, un pequeño pueblo que reúne todo lo menorquín en sus entrañas. Pueblo blanco, recoleto, una especie de figura tímida y cobijada al amparo de su iglesia. Lo pintoresco tiene su nota sobresaliente en un Es Mercadal que destaca a los pies del Monte Toro, la mayor altura de la isla. Laberinto de callejuelas y casas blancas en pleno corazón de Menorca.

Un pequeño torrente casi seco cruza Es Mercadal hasta desembocar en Tirant, una pequeña marisma. Allí veréis otro de los grandes atractivos de este pueblo, el Aljub d’en Kane, un gran aljibe construido como depósito de agua potable por el primer gobernador que tuvo la isla, el inglés Richard Kane.

Como antes os decíamos, el Monte Toro es el punto más alto de la isla. Como tal resulta imprescindible subir hasta la cima, de unos 357 metros, y contemplar las vistas tan espectaculares que se tienen. ¿Os hemos dicho alguna vez que Menorca tiene unos paisajes realmente fascinantes?. Desde el Monte Toro echaréis tal vez las mejores fotos de Menorca.

El Monte Toro se halla apenas a dos kilómetros de Es Mercadal, y precisamente en su cima hay que visitar el Santuario de la Mare de Dèu del Toro, patrona de la isla. Si subís a pie por el sendero del monte, a la entrada del santuario hay un pozo de agua fresca que se convierte en un auténtico ritual para todo aquel que sube hasta aquí.

Cerca de Es Mercadal podéis pasar un día perfecto de turismo en las playas de Macaret, Arenal d’en Castell, Port d’Addaia o la Cala Pregonda. Si queréis hacer algunas bellas excursiones por la zona podéis acercaros a Tirant, a unos siete kilómetros de Es Mercadal, o el Cap de Cavalleria, a unos 18 kilómetros, un paisaje casi lunar con un faro en el extremo.

Es Mercadal es uno de esos rincones para hacer una escapada de turismo de playa y de relax en uno. La tranquilidad que se respira aquí, el pintoresquismo de su paisaje y los paseos a la caída de la tarde por sus callejuelas de casas blancas no tienen precio. Si tenéis ocasión acercaros sobre la tercera semana de julio, que es cuando se celebran las Fiestas de San Martí, donde el caballo es una de sus máximas expresiones.

Foto Vía Lenoreanabel

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  1. Naeie dice:

    Gracias. El aljibe de Es Mercadal recoge agua de lluvia. ¿Sabes si la tratan (potabilizan, cloran)? Saludos

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