Las dos Viniegras de La Rioja

Las Viniegras

Aproximadamente 8 kilómetros separan las dos Viniegras, situadas en el extremo suroccidental de la Comunidad Autónoma de La Rioja, a caballo entre la sierra de la Demanda y la Tierra de Cameros. Viniegra de Abajo, con sus 131 habitantes, es la mayor de las dos poblaciones; dista 70 kilómetros de Logroño y está emplazada a 881 metros de altitud.

La subida hasta Viniegra de Arriba, una pequeña joya rural habitada por poco más de 50 vecinos, está repleta de curvas y parece hacerse interminable, pero merece la pena. Ambas localidades forman parte de las Siete Villas del Alto Najerilla.

La ganadería ovina, y en menor medida la explotación forestal, ha sido desde siempre la actividad económica principal, y todavía hoy se conserva en Viniegra de Arriba un rebaño trashumante.

Viniegra de Arriba es uno de los pueblos más atractivos de La Rioja y un destino inexcusable para los amantes de la arquitectura tradicional. Sus calles conservan el empedrado original y numerosas construcciones serranas que armonizan ejemplarmente con el bello paisaje de los alrededores.

El caserío se extiende en ladera, adaptándose al curso de los ríos Ormazal y Castejón. Las viviendas, típicamente montañesas, están construidas casi enteramente en piedra rojiza, con recios muros de carga que actúan como aislante durante los largos y rigurosos inviernos serranos.

Suelen tener tres plantas: la primera o baja acondicionada como cuadra para el ganado, la segunda dedicada a vivienda y la superior, el payo o alorín, utilizada para almacenar hierbas y cereal. Algunas cuentan con chimeneas de campana. Su iglesia, la iglesia de la Asunción, es desproporcionadamente grande para la población y no responde a un plan preconcebido. Sus volúmenes se superponen de forma regular.

Más poblada que su vecina, Viniegra de Abajo se extiende a lo largo del río Urbión. A pesar de que su casco urbano tiene menor interés que el de Viniegra de Arriba, merece la pena pasear por sus callejas empedradas, en las que los muros de mampostería dejan paso a huertos y espacios abiertos. Cuenta además con algunas casas blasonadas y aisladas muestras de arquitectura indiana que se alinean junto a la carretera. Su iglesia parroquial domina el caserío.

Foto Vía: Breogan Prego Moreno

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