La Moraña, ruta mudéjar en Ávila

Arevalo

Hasta el nombre lo tiene bajo influencia árabe, la Moraña, que significa tierra de moros. Nos situamos en el norte de la provincia de Ávila, lindando con Salamanca, Valladolid y Segovia. A esta zona pertenecen poblaciones como Arévalo, Madrigal de las Altas Torres, Fontiveros y Navas de Arévalo, aunque hay muchísimo más pequeños.

Precisamente todos estos pequeños pueblos tienen como denominador común su típica arquitectura popular, en especial iglesias mudéjares de ladrillo. Por ejemplo, iglesias de este tipo veréis en lugares como San Juan de la Encinilla, Narros de Saldueña, Fontiveros, Narros del Castillo o Flores de Ávila. Lo curioso del caso es que estas construcciones no fueron elaboradas por grandes arquitectos, sino porque gente sencilla y laboriosa.

Imaginaros ver en la distancia un pequeño pueblo en el que domina sobre todo una iglesia monumental. Pueblos que parecen navegar en un mar de campos de cereales y bosques de pinos. En medio de ellos una sucesión de edificios civiles y templos en donde el románico y el mudéjar fueron construidos con materiales pobres, nada de grandes excentricidades de la piedra.

La mayoría de las iglesias de esta zona se construyeron en el siglo XII y XIII, en un lugar en el que no había canteras de piedra. Tal vez las mejores sean la Iglesia de San Nicolás de Bari en Madrigal de las Altas Torres, y las iglesias parroquiales de los pueblos de Donvidas, Narros del Castillo y Palacios Rubios.

Son estas las típicas iglesias que acostumbramos a ver en televisión, solitarias, místicas, en donde las cigüeñas y otros tipos de aves han hecho sus nidos para darnos una típica postal castellana de pueblo casi olvidado. Aunque si supiéramos la historia que atraviesan estos lugares. Madrigal de las Altas Torres, por ejemplo, fue cuna de Isabel la Católica y lecho de muerte de Fray Luis de León.

Durante vuestra estancia en Ávila, no os extrañéis de que muchos de los pueblos de esta zona lleven el apellido de Matacabras, en alusión al fuerte viento del norte que sopla en ellos. Os recomendamos que para hacer un precioso recorrido por esta zona alquiléis un coche, y para dormir nada mejor que Arévalo o la propia Madrigal de las Altas Torres.

Seguro que es una zona que os encantará, tanto por la tranquilidad de sus pueblos, la amabilidad de sus gentes, y la belleza de sus paisajes y arquitectura.

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