Azpeitia, el clásico pueblo vasco

Azpeitia

La localidad Azpeitia, de catorce mil habitantes, se encuentra situada a orillas del río Urola y bajo el macizo de Izarraitz, en el centro de la provincia de Guipúzcoa y en el corazón de las comarcas del Urola y Alto Deba.

Apenas diez minutos en coche separan este pueblo del Cantábrico, concretamente de la costa de Zumaya, y treinta minutos de San Sebastián. Azpeitia se encuentra en un marco beneficiado por la naturaleza que compone magníficos paisajes en todos sus alrededores.

Se trata de un clásico pueblo vasco, enmarcado en un clásico paisaje vasco, pero lleno de visitas originales. La ciudad está cruzada de sur a norte por el río Urola. El hecho de que conserve 360 caseríos y sea uno de los pueblos guipuzcoanos con más viviendas en el medio rural deja claro qué tipo de paisaje se encuentra el visitante. Además otra nota lo diferencia de otros pueblos, como los constantes recuerdos ignacianos.

Se trata de una población cuyos orígenes hay que buscarlos en la antigüedad. Según algunos textos históricos es la población que los várdulos llamaban Vesperies. El pueblo se funda en el año 1310 por una Carta-Puebla. Junto con Azkoitia ha ostentado el título de Villa Mayor. La influencia de esta villa quedó demostrada por muchos acontecimientos y por el hecho de que la Diputación y el Gobernador Real repartían su sede en estas localidades en una especie de turnos rotatorios que duraban tres años. Hasta entrado el siglo XVIII las Juntas solían reunirse aquí.

San Ignacio de Loyola ha marcado siempre el devenir de esta población que desde el siglo XVII cuenta con la Basílica de Loyola a apenas un kilómetro de su casco antiguo. Por la relevancia de esta figura ha sido centro de peregrinaje de millones de personas. Desde el siglo pasado Azpeitia mantiene un equilibrado censo de población y una vocación clara hacia la industrialización.

Entre sus lugares de más interés turísticos podemos destacar los famosos caseríos, las casas señoriales, y los museos del ferrocarril y del medio ambiente. También podemos tomar la ruta de San Ignacio de Loyola, pues todo el pueblo está plagado de referencias a la vida y a la obra de Ignacio de Loyola, de modo que se puede improvisar una particular ruta sobre su figura.

Foto Vía: iosebasque

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