Lerma, Grande de Castilla

Lerma

Asentada sobre un suave altozano, dominando la vega del río Arlanza, se encuentra la monumental villa de Lerma (Burgos). De origen prerromano, este pueblo con encanto surge por su situación estratégica en una encrucijada de caminos y por sus condiciones topográficas, siendo prontamente  dotada de una fortificación, convirtiéndose en plaza fuerte y siendo asediada en diferentes ocasiones.

Esta villa de Lerma está muy vinculada a los duques de Lerma, grandes entre los Grandes de España, por lo que es a comienzos del siglo XVII cuando vive su mayor apogeo, con la presencia de don Francisco de Rojas y Sandoval, Duque de Lerma, controvertido favorito del rey Felipe III, que gozó de plenos poderes en su tiempo, y que entre los años 1602 y 1617 desvió grandes fondos del reino para engrandecer y embellecer su ciudad natal, erigiéndose en uno de los Conjuntos Histórico Artístico mejor conservado de España, de estilo Herreriano, y convirtiéndola en Corte de Recreo, donde grandes personajes y artistas celebraban sus acontecimientos más importantes, adquiriendo la villa una gran fama y notoriedad.

En el interior de su casco histórico se puede comprobar la armonía arquitectónica y estilista de sus monumentos, al cual se accede por la única puerta de entrada al recinto que queda de las cuatro entradas de que dispuso en su día su antigua muralla medieval, la Puerta o Arco de la Cárcel, de la época medieval, cuyo arco central se cierra en su dos lados sobre dos grandes cuerpos cilíndricos, y su nombre viene dado porque durante parte del siglo XVII sirvió de cárcel.

Pasado el arco se empieza a subir la empinada calle Mayor hasta llegar a la Plaza Mayor. de enormes dimensiones, con dos alas porticadas, que sirvió para casi todo tipo de actos y eventos, como mercado, corridas de toros, fiestas, representaciones teatrales, etc., y donde destaca la presencia del sobrio y espectacular Palacio Ducal, hoy Parador Nacional, llevado a cabo por el arquitecto del reino don Francisco de Mora y considerado como ejemplo y obra maestra de la arquitectura civil de la época y refleja toda la opulencia y señorío de su patrocinador; dispone de un magnífico patio interior rodeado de veinte columnas de granito de una sola pieza, hoy en día cubierto para hacer las funciones de salón. En la misma plaza, junto al palacio, está el Convento de San Blas, antiguamente comunicado con éste por un pasadizo, y que alberga una comunidad de religiosas dominicas, en el que caben destacar un estupendo retablo y un relicario de más de cien piezas.

La Colegiata de San Pedro, edificio del gótico tardío se inició a mediados del siglo XVI y se terminó en el año 1617 gracias al duque de Lerma, con su escudo de armas en la fachada y en su interior, de planta de tres naves, un retablo barroco con seis imágenes, obra del escultor Juan de Ávila; de relevancia son su dos órganos y el coro. La bonita y tranquila Plaza de Santa Clara, está dominada por el Monasterio de la Ascensión o Convento de Santa Clara, de comienzos del siglo XVII, que acoge una comunidad de monjas clarisas, de aspecto austero, con una espadaña con dos huecos y volutas, y en su interior guarda una notable colección de relicarios; su iglesia es de panta de cruz latina; en esta misma plaza, está el Mirador de Los Arcos, desde donde se puede contemplar una bonita vista del rio Arlanza.  En la Plaza de Santo Domingo, se encuentra el Convento de Santo Domingo, de la misma época, con una fachada de elementos barrocos, con espadaña y una imagen en piedra de Santo Domingo.

Otros lugares de interés son el Monasterio Madre de Dios o Convento del Carmen, de las carmelitas descalzas, cerca de la Puerta de la Cárcel; la Ermita del Humilladero, al lado del Puente Medieval y el Convento de San Francisco de los Reyes, en los extramuros de la ciudad.

Como la ocasión lo requiere, a la hora de elegir donde alojarse y donde comer, la propuesta del día para hacer “parada y fonda”, con todo el sabor del lugar donde nos encontramos, es la siguiente,

Hotel Posada de Eufrasio.  Paseo Vista Alegre, 9  Lerma (Burgos)

Posada de Eufrasio

Edificio remodelado para su funcionamiento actual sobre una ya existente “Posada de Eufrasio” de los años 40, explotada por los abuelos de los actuales propietarios y bien adaptado a la arquitectura popular de la villa y a su entorno, que dispone de diez habitaciones dobles bien equipadas y con unas bonitas vistas a estos parajes castellanos que lo rodean; dos salones, un gimnasio, una sauna y masajes, un mirador que ofrece una buena panorámica de la ciudad y sus alrededores y un restaurante, completan la oferta de este hospedaje, en el que se puede disfrutar de una estancia alegre y apacible.

Restaurante Casa Antón.  calle Luis Cervera, 5  Lerma (Burgos)

Casa Anton

Establecimiento centenario enclavado en la parte alta del casco histórico de la ciudad y consagrado casi en exclusiva a la elaboración del mejor lechazo asado al horno de leña de sarmiento, plato referente de estas tierras y por el que Casa Antón se tiene ganada una bien merecida fama pues lo hacen muy sabroso y cuenta con una clientela fiel.

Además del lechazo asado al horno de leña, del que no hay que privarse, las monjas clarisas del Monasterio de la Ascensión elaboran de forma tradicional una estupenda repostería, sus exquisitas trufas y pastas merecen probarse.

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