Aínsa, armónico escenario medieval y pirenaico

Ainsa en Huesca

Situada en un promontorio en la confluencia de los rios Cinca y Ara, en la provincia de Huesca, a unos 119 kms. de su capital, en la comarca de Sobrarbe, se encuentra la villa de Aínsa, bello y pintoresco pueblo prepirenaico que guarda en armonía y en perfecto estado todo el encanto de la que fue en el medioevo la capital del Reino de Sobrarbe, centro importante en su época debido al privilegiado y estratégico enclave en que se encuentra, entre el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido, el Parque Natural de los Cañones y la Sierra de Guara y el Parque Natural Posets-Maladeta; y hoy lugar muy atractivo y turístico por su gran belleza y encanto, cuyo casco antiguo se hizo merecedor en el año 1965 de ser considerado Monumento Histórico-Artístico.

El mayor encanto de nuestra visita a esta preciosa villa de Aínsa, es recorrer su casco antiguo sin prisas, para sentirnos inmersos en el tiempo y en su pasado, muy bien conservado y representado, con un maravilloso telón de fondo, como es la proximidad de las montañas del Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido; para lo que nos situaremos en la amplia y empedrada Plaza Mayor, abierta el norte y al sur y cerrada por los restos de la primera muralla, data de los siglos XII-XIII, y es la única plaza mayor que conserva todos sus elementos originales, que la convierte en una de las más bellas de España; de trazado trapezoidal está presidida por el edificio del Ayuntamiento y la Iglesia-Colegiata de Santa María, siendo su principal característica que está rodeada de soportales de piedra con arcos de medio punto y ojivales, diferentes unos de otros, balcones de rejas, fachadas de piedra y tejados de doble vertiente. A ambos lados y bajo los soportales hay dos prensas comunales de vino.

La Iglesia-Colegiata de Santa María, románica, de los siglos XI-XII, unida por un arco del siglo XII al antiguo hospital de la villa, de planta rectangular y dividida en tres tramos por pilastras adosadas, se nos presenta en su exterior con una portada sencilla de cinco arquivoltas sobre cuatro parejas de columnas y capiteles labrados. En su interior, con una única nave con bóveda de medio cañón apuntado, guarda en el altar mayor un crismón del siglo XI y una talla gótica de la Virgen del siglo XIV. Adosado al templo cuenta con un claustro mezcla de estilos gótico y románico. La torre de forma de prisma cuadrado, de tres tramos al exterior, con saeteras y rematada con cuatro ventanas abocinadas de medio punto.

De la plaza parten dos bonitas calles, la Calle Mayor cerrada por grandes arcos en sus extremos, en la que encontramos importantes fachadas como las de la Casa Arnal, siglo XVI y la Casa Bielsa, siglo XVII; la Calle Pequeña, de edificios más modestos y que se unen en la Plaza de San Salvador, desde donde accedemos al recinto amurallado y al Castillo, de los siglos XI y XVII, del que destacan la torre del Tenente y el patio de armas. La Cruz Cubierta es un pequeño templete del siglo XVII que acoge la cruz que representa la reconquista de la ciudad.

Esta preciosa villa de Aínsa requiere un lugar preferente en esta nuestra sección de “Lugares con encanto. Parada y fonda“, siendo nuestra propuesta para este privilegiado lugar la siguiente:

Hotel Los Arcos.  Plaza Mayor, 23  Aínsa (Huesca).

hotel Los Arcos en Ainsa

Dentro del precioso marco de la Plaza Mayor de la localidad, se encuentra este bonito y encantador hotel, que aunque dispone de pocas habitaciones, tan solo siete, distribuídas en sus tres plantas, tres dobles especiales y cuatro dobles standard, dos de ellas abuhardilladas, nos ofrece unas espléndidas vistas del centro de la villa y de los Pirineos al fondo. Habitaciones cálidas y acogedoras con excelentes baños. Una pequeña bibilioteca y un bonito salón-bodega para los desayunos completan las instalaciones.

Restaurante Bodegas del Sobrarbe.  calle Mayor, 2  Aínsa (Huesca).

Restaurante Bodegas del Sobrarbe

Ubicado en el casco antiguo de la villa, en los bajos y sótanos de una antigua casa-fortaleza del siglo XI, en la que se ha cuidado la decoración para que esté en sintonía con el ambiente medieval, con mesas de cerámica de Teruel y muebles de madera noble. Disponen de cinco comedores y una terraza, antigua era de trillar, con excelentes vistas, donde ofrecen una cocina de calidad basada en el recetario tradicional aragonés, destacando los platos de caza. Goza de numerosos premios gastronómicos y figura en las mejores guias gastronómicas del país.

Desde este lugar entrañable se pueden realizar numerosas y muy atractivas visitas en los alrededores, pero sin lugar a dudas, la cercanía del Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido reúne toda nuestra atención y preferencias.

Fotos vía: casadecastro y  bodegasdelsobrarbe

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