Alarcón, ciudad fortificada

Alarcon en Cuenca

Una profunda hoz del río Júcar que excava el promontorio sobre el que se levanta el  muy bello pueblo de Alarcón, con su poderosa y bien conservada muralla y castillo, con sus torres albarranas, hacen de esta pequeña y atractiva localidad, una auténtica e inexpugnable ciudad fortificada, que una vez traspasada su triple entrada nos sumerge en su pasado medieval, a través de su bonito entramado de calles y de sus monumentos, motivos que le han servido para ser declarada Conjunto Histórico-Artístico en el año 1981.

En nuestro paseo por el casco histórico de la villa de Alarcón, en la provincia de Cuenca, situada a 80 kms. de su capital,  nos detendremos inicialmente en su Castillo, que la distingue y al que su historia se encuentra íntimamente ligado, del que adquiere, incluso, su denominación, que en árabe significa fortaleza. Construído por el rey Alfonso VIII, en el siglo XII, sobre una antigua fortaleza árabe, ampliado y reformado posteriormente, hasta adquirir su imagen actual en el siglo XV. De planta cuadrangular, rodeado por un doble recinto defensivo, en el que destaca su impresionante Torre del Homenaje, y en su interior un patio con galeria porticada. Se encuentra unido a las Murallas, que cuenta con varias torres y puertas, formando un bello y sólido conjunto defensivo. El castillo acoge en la actualidad el Parador Nacional de Turismo Marqués de Villena.

En su bonita Plaza Mayor encontramos el Ayuntamiento, de estilo renacentista, del siglo XVI, con galeria porticada;  y la Iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVI, de estilo herreriano y pórtico neoclásico, que alberga el Centro de Arte Pintura Mural de Alarcón.

El edificio religioso más interesante de la villa es la Iglesia de Santa María, del siglo XVI. levantada sobre un antiguo templo romano, de estilo plateresco con detalles góticos,  destacando su entrada con un simulado arco romano, y en su interior el retablo del altar mayor, renacentista, las capillas barrocas, la pila bautismal, renacentista, y un coro del siglo XVIII. De interés resultan la Iglesia de Santo Domingo de Silos, siglo XIII. de estilo románico tardío y la Iglesia de la Santísima Trinidad, siglo XIII, con portada plateresca.

Merece la atención contemplar los puentes árabes que se levantan sobre el río Júcar, como también disfrutar de un excelente alojamiento y un buen restaurante, que para la ocasión propone “Lugares con encanto. Parada y fonda“.

Hotel Spa Villa de Alarcón.  Plaza de la Autonomía s/n. Alarcón (Cuenca).

Hotel Spa Villa de Alarcon. Alarcón (Cuenca)

Integrado perfectamente en su entorno, junto al Castillo, hoy Parador Nacional, ubicado en un sólido edificio que combina con gusto la piedra, el mármol y la madera, creando unos espacios elegantes y cálidos, cuenta con 30 habitaciones amplias, confortables y luminosas, muy bien equipadas, que favorecen una estancia agradable. Restaurante, cafetería, spa y piscina son reseñables, entre otros servicios.

Restaurante La Cabaña de Alarcón. c/ Alvaro de Lara, 21  Alarcón (Cuenca)

Muy cerca del Castillo y del Hotel Spa Villa de Alarcón, en un ambiente elegante y acogedor, bien decorado con un buen mobiliario, entre los que se incluyen obras de algunos artistas que han visitado el establecimiento; ofrece una buena cocina casera con platos tradicionales de la zona. El restaurante proporciona unas buenas vistas.

Rte. La Cabaña de Alarcón. Alarcón (Cuenca)

Acercarnos a la capital, Cuenca, para visitar su bello casco antiguo, ver la Catedral y contemplar sus casas colgadas que se asoman sobre las paredes rocosas de un profundo tajo sobre el río Húecar desde el Puente de San Pablo, bien valdría como continuación o para completar el viaje por estas tierras de Castilla.

Fotos vía: infojardin y descubrealarcon

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