Atienza, vestigio del medievo castellano

Atienza (Guadalajara)

Al norte de la provincia de Guadalajara, a unos 80 kms. de su capital, asentada a la falda de una colina, en la que se erige un viejo castillo, con su bien conservada torre del Homenaje, que se yergue sobre una roca, nos encontramos el pequeño, bonito y acogedor pueblo de Atienza, que nos sorprende al reunir en tan poco espacio tanta monumentalidad y encanto, que le han valido para ser declarado en el año 1962 Monumento Histórico- Artístico.

Un paseo por sus calles y plazas con soportales, sus arcos e iglesias, y sus casas de piedra, que le imprimen un marcado carácter medieval y castellano, nos trasladan a la Edad Media, época gloriosa en la que se construyeron la mayoría de sus monumentos, como el mencionado Castillo que lo preside, del siglo XII, al igual que la Iglesia de Santa María del Rey, más abajo, con ábside y una bella portada románica. También del mismo siglo, aunque con posteriores reformas, son la Iglesia de la Trinidad, que acoge el Museo de Arte Sacro; la Iglesia de San Gil, que alberga el Museo de Arte Religioso; y la Iglesia de San Bartolomé, del siglo XIII, también reformada con posterioridad, y que en su interior guarda  interesantes colecciones paleontológicas. La Iglesia de San Juan Bautista, levantada en el siglo XVI sobre un anterior templo del siglo XII, de estilo renacentista, tiene en su interior un magnífico retablo barroco. En extramuros, la Iglesia de Santa María del Val, de estilo románico, con un interesante pórtico.

Resulta grato y placentero caminar sosegadamente por la calle Real, la Plaza de España, con soportales en dos de sus lados, con edificios de diferentes estilos, con el Ayuntamiento, del siglo XVIII, y una fuente de la misma época, con peces tallados y una gran pilón, para bajar por la estrecha callejuela que nos lleva para atravesar el Arco de San Juan, llamado el “Arco de Arrebatacapas”, porque el viento arrebata las capas de los cofrades de la hermandad en el día de la caballada; el cual cierra uno de los laterales de la preciosa Plaza del Trigo, a donde nos conduce, en la que se encuentra la robusta Iglesia de San Juan Bautista, y unas bonitas edificaciones con soportales de madera y piedra, llamando especialmente la atención la que presenta un curioso balcón ojival en esquina.

Atienza

A la hora de comer, para disfrutar de la gastronomía propia del lugar, pueden ser recomendables, en la misma plaza del Trigo s/n, el Mesón del Trigo; en la plaza de España, 10, Los Arrieros; y el Mirador, en c/Berruelo s/n.

A la hora de dormir, a menos de 15 kms., está el pequeñito pueblo de Imón, con bonitas casonas y un extraordinario complejo salinero, declarado Bien de Interés Cultural.

Hotel Salinas de Imón.  calle Real, 49.  Imón (Guadalajara).

Hotel Salinas de Imon

Ocupa un enorme caserón señorial de gruesos muros del siglo XVII, que pertenece a la Fundación de Casas Históricas y Singulares de España; con una decoración atrevida en las zonas comunes, con mobiliario antiguo y obras de arte, ofrece 13 habitaciones bien equipadas, diferentes, con mobiliario de los siglos XVIII y XIX y decoración sofisticada. El resto de las dependencias completan un amplio servicio, entre los que cabe mencionar, jardín, piscina, Spa, centro termal, gimnasio, sala-biblioteca con chimenea, restaurante y aparcamiento, entre otros.

Dada la cercanía, a tan sólo 16 kms., sería una buena idea continuar el camino hacia la muy interesante ciudad de Sigüenza, de la que  “Lugares con encanto. Parada y fonda”, relata una atractiva visita en la sección de esta provincia.

Fotos 1 y 2 vía: villadeatienza
Foto 3 vía: salinasdeimon

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