La Vega de San Mateo, corazón verde de Gran Canaria

Vega de San Mateo

El interior de la isla de Gran Canaria cuenta con numerosos rincones que merecen la pena ser visitados. Así salimos un poco del tradicional turismo de playa que se suele disfrutar por estos lares. Apenas 25 kilómetros al suroeste de Las Palmas llegamos a La Vega de San Mateo. La exhuberante naturaleza que lo rodea es uno de sus principales atractivos, aunque como no podía ser de otra manera hay muchos más.

De Vega de Matos esta zona pasó a llamarse Vega de San Mateo a principios del siglo XIX, debido a la presencia de la Parroquia de San Mateo. Un lugar lleno de naturaleza gracias a las numerosas corrientes de agua que bañan la zona. Ríos, arroyos, manantiales y pequeñas cascadas que han servido desde siempre a la población para hacerla una de las más importantes a nivel comercial de la isla.

Esta presencia del agua ha dado lugar a rincones naturales de enorme belleza, como el Roque Bicacaral, un mirador desde el que contemplamos unas magníficas vistas; el Barranco de la Mina, por el que fluye el agua a lo largo de todo el año; y los miradores de Montaña Cabreja (desde el que se puede ver Las Palmas) y el Natural de la Cruz y el Montañón, con vistas que no la van a la zaga a los anteriores.

Hay otros parajes por los que hacer rutas de senderismo, como los Bancales de Las Lagunetas, la Cruz de Tejeda con su famoso Parador (un antiguo albergue de montaña erigido en 1937) o el Pico de las Nieves, que alberga el Poco de los Canónigos, que data de finales del siglo XVII.

Si queremos visitar el pueblo tenemos cómo no que pasarnos por la Iglesia de San Mateo, que data del siglo XIX. Cuenta con un magnífico campanario en el que vemos una campana que fue enviada desde Cuba por los emigrantes canarios. El paseo nos lleva también por la Alameda de Santa Ana y la calle principal, que es donde precisamente se sitúa el templo de San Mateo.

El casco antiguo de la Vega de San Mateo presenta algunas casas de arquitectura tradicional canaria, como las que corresponden a la Cantonera, todas ellas erigidas durante el siglo XVIII. Destacan por ser casas con tejados a dos aguas y balcones correderas en las fachadas, una forma de vivienda muy clásica y que fueron rehabilitadas en 1999 para disfrute de turistas y lugareños.

Una excursión a La Vega de San Mateo es una excelente oportunidad para conocer un rincón tradicional de la isla. Así descubrimos la deslumbrante belleza de la naturaleza grancanaria. No todo va a ser turismo de playa, piscinas y hotel en Canarias.

Foto Vía Medianías

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