El Parque Natural de Sa Dragonera en Mallorca

Sa Dragonera

En la costa oeste mallorquina se encuentra uno de los espacios naturales más hermosos del Mediterráneo español. Declarada Parque Natural desde 1995, la isla de Dragonera, o Sa Dragonera en catalán, tiene una longitud de algo más de tres kilómetros y una anchura de 500 metros. Se trata de todo un paraíso para la fauna y flora autóctona del Mediterráneo.

El Parque Natural de Sa Dragonera comprende la isla de Sa Dragonera y los islotes de Es Pataleu y Sa Mitjana, así como Els Calafats, un conjunto de islotes más pequeños. Todo este conjunto en total supera las 270 hectáreas.

Para situarla más concretamente, Sa Dragonera se encuentra frente a la población de Sant Elm, 35 kilómetros al oeste de Palma de Mallorca y a pocos minutos del Puerto de Andratx. Hoy se puede visitar con permiso, desembarcando en Cala Lladó. Desde aquí se puede hacer una pequeña ruta, coronando el Na Popia, la cima de la isla, situada a 360 metros de altura. Allí en Na Popia encontramos una antigua torre de defensa y un faro en ruinas.

Hay otras rutas y excursiones que se pueden realizar en el espacio reducido de la isla. Entre ellas la ruta que nos lleva hasta el faro de la tramontana, de algo más de kilómetro y medio, la que va desde el embarcadero hasta el faro de Ilebeig (aquí se contempla el vuelo de los halcones marinos) o la que nos lleva hasta la punta de na Miranda, con unas magníficas vistas de Cala Lledó.

Hay diferentes empresas turísticas que, saliendo desde los puertos de Andratx o Sant Elm, organizan cada día excursiones a Sa Dragonera. De ellas la propia web del parque natural destaca a tres: La Margarita, Bergantín y Water Taxi. En verano la mayoría de oficinas de turismo de las ciudades de la isla mallorquina ofrecen excursiones incluso visitas guiadas para recorrer las diferentes rutas del parque natural.

Desde 1995, el Gobierno Balear mantiene protegida la isla, que está sin edificar. Durante muchos años existió la idea de construir en ella una serie de viviendas de lujo, un hotel, un puerto y un casino, aunque afortunadamente todo quedó en nada y hoy podemos disfrutar de este paraíso virgen, en el que viven gran cantidad de aves como los cormoranes, las fardelas, los halcones de Eleonor, águilas pescadoras y las gaviotas de Audouin.

Es por tanto un magnífico lugar para la observación de la fauna y la flora e ideal para los amantes de la naturaleza y la fotografía. Como Parque Natural protegido, evidentemente, debemos cumplir una serie de normas y estará prohibido salirse de las rutas señalizadas, pescar, entrar con animales o hacer cualquier tipo de actividad deportiva.

Foto Vía Hosteltur

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