Camprodón. Elegido naturalmente

Camprodón (Girona)

En un lugar privilegiado del Pirineo gerundense, enclavado entre una naturaleza generosa, rodeado de altas montañas y en la confluencia de valles con los rios Ter y Ritort,  el bello pueblo de Camprodón, en la comarca del Ripollés, a 77 kms. de su capital Girona, se alza en torno al Monasterio benedictino de Sant Pere, en el que tiene su origen y en cuyo entorno fue creciendo la población.

Debido a su posición fronteriza y estratégica, la villa de Camprodón sufrió numerosos incendios y saqueos en las distintas guerras y batallas que se libraron en su territorio en épocas pasadas, siendo a comienzos del siglo XX cuando experimenta una notable recuperación económico y social, al ser elegido como lugar de veraneo por la alta burgesía barcelonesa, en el que establecieron su segunda residencia, construyendo grandes y bellas mansiones y palacetes.

La visita la podemos iniciar, como en su origen, por el Monasterio de Sant Pere, construído en el siglo X por Wifredo II de Besalú, de estilo románico, de planta de cruz latina cubierta por bóveda apuntalada, con ábside central y cimborrio octogonal sobre el que descansa una torre cuadrada de dos cuerpos con ventanales sencillos y abiertos. Unida al monasterio por una escalera, está la Plaza Mayor, porticada, que tiene en su centro un monolito dedicado a Isaac Albéniz, natural de la villa, y a quien se le dedica un museo, el Museo Isaac Albéniz, en el que se exponen obras y objetos personales del compositor. Merece la atención la Casa Consistorial, del siglo XVI, que presenta una bella fachada de estilo gótico civil con elementos renacentistas.

La imagen de la villa de Camprodón está representada por el Puente Nuevo, románico, del siglo XII, con modificaciones en los siglos XVI y XVII, levantado sobre la aguas del río Ter, que permitía el acceso a la villa, siendo paso obligado hacia la Cerdanya; adosado a este se levanta una torre defensiva, y completando la postal se encuentran las casas colgadas que se asoman al río.

En nuestro paseo tambien podemos visitar la Iglesia de Santa María, originariamente románica, presenta una mezcla de estilos debido a sus modificaciones posteriores; pero lo que resulta muy agradable es transitar tranquilamente por los bellísimos Paseos de Maristany y Font Nova, arbolados y repleto de grandes mansiones con arquitectura de primeros del siglo XX. Llama agradablemente la atención, siendo tambien un elemento distintivo de la localidad, la cantidad de fuentes que nos sorprenden en el camino.

Se antoja imprescindible para disfrutar de esta escogida villa de Camprodón y de su entorno, buscarnos alojamiento y disfrutar de la gastronomía local en un buen restaurante, para lo que “Lugares con encanto en España. Parada y fonda” sugiere para la ocasión los siguientes establecimientos, que a buen seguro resultaran del agrado.

Hotel Edelweiss.  Carretera de Sant Joan, 28  Camprodón (Girona).

Hotel Edelweiss. Camprodón (Girona)

Situado a la entrada de la localidad, ocupa un edificio modernista de cuatro plantas. decorado y amueblado con materiales noble, con un cierto aire inglés, en el que disponen de 21 habitaciones dobles, cálidas, confortables y bien equipadas, con terraza y buenas vistas. Dos salas comunes para el ocio y la lectura, bar, cafetería, restaurante y aparcamiento.

Restaurante Maristany.  Avenida Maristany,  20  Camprodón (Girona).

Restaurante Maristany. Camprodón (Girona)

Ocupa un edificio contiguo al hotel del mismo nombre, en lo que eran las antiguas cocheras de la casa, que en un espacio de dos niveles, con una decoración sencilla y cálida y en un ambiente acogedor, ofrece buenos platos basados en los productos de temporada. El hotel al que pertenece, que ocupa una casa señorial de estilo modernista de principios del siglo XX, con 10 habitaciones, también podría ser una buena opción, aunque algo más elevada de precio que la propuesta; lo mismo que a la inversa, el restaurante del Hotel Edelweiss, es una buena elección para sentarnos a la mesa.

Los alrededores de Camprodón guardan muchos lugares y pueblos dignos de ver, siendo uno muy cercano, a tan solo unos 17 kms. la localidad de Beget, que cuenta entre sus atractivos con la Iglesia de Sant Cristófol, románica, del siglo XII, que acoge en su interior la majestuosa talla del Santo Cristo, del siglo XII.

Foto primera vía: mundofotos
Foto segunda vía: elripolles
Foto tercera vía: hotelmaristany

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