La Catedral de Zamora, ejemplo del Románico

Catedral de Zamora

La Catedral es uno de los monumentos más representativos de Zamora y uno de los más visitados. Su construcción data del siglo XII y en su parte sur conserva una de las puertas románicas, llamada la Puerta del Obispo.

Su planta es de cruz latina con tres naves; los laterales constan de bóveda de arista y los brazos del crucero son de cañón apuntado. La nave central es de crucería simple y en el centro del crucero se eleva un grandioso cimborrio que tiene influencia bizantina, aunque hay quien apunta que es de origen francés; es es una de las piezas mejor consideradas y más bellas de todo el conjunto.

Este cimborrio fue el primero en ser construido de la saga de los llamados Cimborrios del Duero, que más tarde se construirian en la Catedral de Salamanca, en la Colegiata de Toro y en la Catedral Vieja de Plasencia. La torre maciza de cinco cuerpos de elevada altura se añadirá posteriormente, ya que data del siglo XIII.

Cimborrio de la Catedral de Zamora

El cuerpo del templo consta de tres naves de altura desigual separadas por pilares de sección cuadrada, con otras tres semicolumnas que se hallan adosadas a cada cara, siendo más finas las laterales. Destaca especialmente que casi todos los capiteles, excepto los más cercanos al ábside mayor, aparecen sin decoración alguna, ni figuras ni motivos vegetales, dando la impresión de que fueran almenas.

En el siglo XVII se reconstruye el Claustro de la Catedral de Zamora; en él existe una escalera que da paso al Museo Catedralicio, en el cual se conserva un Cristo de madera. En su interior lo primero que se aprecia es la Capilla Mayor, cuyo Retablo Principal data del siglo XVIII y el Retablo de Nuestra Señora de la Majestad, en el que aparece una escultura de la Virgen con una frente ancha, llamada la Virgen Calva.

El Coro de la Catedral es de estilo gótico tardío; se compone de dos pisos divididos en tres lados. Los asientos aparecen decorados, con apóstoles, santos y leyendas populares en la sillería alta y reyes y profetas en la sillería baja; además aparacen temas profanos y escenas grotescas en los brazos de las sillas.

En el interior destacan capillas como la Capilla de San Bernardo, en cuyo interior se encuentra el Cristo de las Injurias, sacado el Miércoles Santo en procesión o la Capilla de San Juan, donde destaca el Sepúlcro de Juan de Grado, que data del siglo XV.

Foto 1 Vía: Jose Manuel Vargas
Foto 2 Vía: Jaimecín

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