Maella, pueblo de leyendas

Maella, en Aragón

A 120 kilómetros de Zaragoza se encuentra Maella, una encantadora población de la comarca del Bajo Aragón Caspe que está atravesada por el río Matarraña. Es una tierra de suelo fértil y los productos que más se han cultivado han sido el olivar, la vid y el almendro, pero en la actualidad destaca sobre todo el melocotón de Calanda, el melocotón tardío y el aceite de oliva, todos ellos con denominación de origen y de los que Maella es productora. De hecho cada año se celebra la Feria del Melocotón.

Maella es también un lugar fértil en el arte porque aquí nació uno de los escultores más reconocidos del panorama nacional e internacional: Pablo Gargallo. En la casa natal de este artista maellano hay una exposición permanente con algunas de sus obras.

Y una obra que tampoco pasa desapercibida en Maella es la Torre del Reloj con 48 metros de altura. Se construyó en dos etapas, en la primera levantaron 20 metros de estilo románico y en la segunda se construyeron los 28 restantes de estilo mudéjar. En la Torre del Reloj se encuentra el salón de sesiones del Ayuntamiento.

Destacan también los restos de su castillo que fue destruido durante las Guerras Carlistas. Perteneció a la Orden de Calatrava y fue construido en lo más alto de una loma y aunque en ruinas, todavía conserva murallas que nos hacen imaginar un pasado esplendoroso. Junto al castillo está la Iglesia de San Esteban, de origen románico.

Tampoco podemos olvidarnos de la Iglesia de Santa María del siglo XIV y donde fueron acogidos monjes franciscanos expulsados del Convento de la Trapa. En esta iglesia todavía se conservan restos mediavales.

En los alrededores de Maella está el Monasterio de Santa Susana (Convento de la Trapa) donde al parecer está enterrada esta santa. Dicen que a Santa Susana la tiraron al río con una rueda de molino atada al pie y que fue así hasta llegar al Ebro. Pero hablando de leyendas la que más me gusta es la que da origen al nombre de Maella. En el escudo de la localidad, aparece una mano femenina que hace referencia a una leyenda local del siglo XV.

Por entonces en el castillo vivía el Conde y Señor de Maella y debido a sus abusos de poder, la población se alzó, pero la revuelta fue un fracaso. El cabecilla fue detenido y la novia del joven fue a ver al señor del castillo para suplicar su liberación. El conde prendado de su hermosura, dijo que no lo mataría si ella le entregaba su mano. La chica sin dudarlo dijo que sí y se fue a su casa donde se cortó la mano y se la envió al conde en una bandeja de plata.

El conde exclamó: “¡la mano de ella!” y ante este acto de amor, decidió liberar al joven preso. En el dialecto catalano-aragonés que se habla en la zona, la mano de ella sería la Mà d’ella de donde sale el nombre del pueblo Maella, curioso ¿verdad?

Por último os comento que las fiestas son en agosto aunque también hay ferias en diciembre, romerías el lunes de Pascua y las hogueras de San Antón en la víspera del 17 de enero.

Fotos Vía: maella

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