El clima en Cataluña

Clima en Cataluña

Cataluña es un destino turístico de interés para cualquier época del año. Playas y montaña, pueblos y ciudades, patrimonio histórico y naturaleza: todos estos elementos hacen de esta región un lugar estupendo tanto en invierno como en verano. De ahí que realmente no haya un mes por excelencia para visitarla.

Su clima mediterráneo, con grandes variaciones de temperatura a lo largo del año y según las zonas, no es tan extremo como en otros puntos de España. En él hay que hacer una pequeña división entre la costa (suave en invierno y caluroso en verano), el interior (inviernos fríos y veranos muy calurosos) y los Pirineos (mucho frío en invierno y veranos suaves).

PRIMAVERA

La primavera catalana se caracteriza especialmente por la lluvia y las temperaturas suaves, todo ello debido a la interacción del Mediterráneo y los Pirineos. Marzo y abril, a pesar de estas precipitaciones constantes, son los mejores meses de esta época, cuando ya el sol comienza a despuntar en lo alto.

En la costa la media se sitúa en torno a los 15 grados (un poco más altas las de la costa de Barcelona que las de Girona). Hacia el interior disminuyen poco a poco, aunque la subida que se produce en este interior con respecto al invierno es superior al de la costa, donde se mantienen algo más estables.

Si nos situamos a más de 1.500 metros de altitud las temperaturas en primavera alcanzan una media de cinco grados, por lo que aún hace frío. La retirada del anticiclón invernal y la entrada de aire frío del norte provoca que la primavera catalana sea bastante inestable, tanto en lluvias como en temperaturas.

VERANO

Las temperaturas veraniegas no sufren mucha variación tanto en la costa como en el interior. Es por tanto la época del año más homogénea en este sentido. Hace más calor a medida que te alejas del Mediterráneo, aunque en las zonas de montaña vuelve el clima a ser suave (hay que considerar la alta montaña por encima de los 1.500 metros)

Estas temperaturas tienen una media de 25 grados en la costa y en el interior. Los picos máximos se sitúan alrededor de los 35-40, y las mínimas se dan de noche y por la mañana bien temprano, pero no bajan de los 20 grados.

Si nos vamos a la alta montaña catalana las temperaturas veraniegas van decreciendo, hasta tal punto que a 3.000 metros no sobrepasan los 7-8 grados, lo que quiere decir que prácticamente en estas zonas no existe el verano. A 1.500 metros la temperatura media está en torno a los 13 grados.

OTOÑO

En toda Cataluña las temperaturas otoñales decrecen con respecto al verano. La zona de la costa mantiene un clima templado, rondando los 15-20 grados, mientras que en el interior el descenso del termómetro es más acusado, especialmente a partir del mes de noviembre. En algunos puntos ya hay días en los que no se superan los 7-8 grados.

De la costa a la alta montaña la diferencia vuelve a ser bastante acusada. De los 15-20 grados que podemos encontrar en el litoral se pasa a los 4-6 de la base de los Pirineos. Algunas estaciones de esquí pueden recibir las primeras nieves, aunque no será hasta el invierno cuando se conviertan en copiosas.

INVIERNO

En invierno encontramos una importante diferencia entre el clima que se desarrolla en la costa y el que tenemos en el interior. Junto al mar la media se sitúa en torno a los diez grados, un poco menos en enero, mientras que a medida que te vas alejando esta media decrece, llegando a bajo cero y nevadas importantes en las zonas de montaña.

En las zonas de interior pueden rondar los 7 grados de media, con heladas importantes durante la noche y la niebla característica que cubre lugares como Lleida incluso varios días consecutivos. En la montaña ya sí que las temperaturas bajan de los cero grados, el frío es más intenso y la nieve es abundante.

Otro dato a tener en cuenta en el clima catalán es la humedad, que se acusa mucho más en la costa y va descendiendo a medida que vamos pasando hacia el interior. Esta humedad provoca que las sensaciones térmicas sean mucho mayores de lo que indica el termómetro. En verano se puede dar lo que popularmente se llama como el bochorno.

Hay excepciones de lugares de alta montaña en los que la humedad es incluso mayor que en el litoral. Esto se produce especialmente en invierno, por lo que se forman los grandes bancos de niebla. Sin ir más lejos, Lleida tiene en la época invernal una humedad relativa del 85%.

Las precipitaciones en Cataluña son más intensas y abundantes en las zonas del Pirineo, prepirineo, comarcas del interior de la provincia de Girona y las comarcas del norte de Lleida y Barcelona. Curiosamente llueve mucho más en primavera que en invierno, y en verano en gran parte del Pirineo, así como el otoño en la zona de la costa.

Foto Vía Contigo Mismo

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