La belleza mora del Palacio de la Aljafería, en Zaragoza

Palacio de la Aljafería en Zaragoza

El Palacio de la Aljafería de Zaragoza capital es uno de los palacios, si no el que más, impresionantes de todo Aragón. Entonces tan sólo hicimos una pequeña introducción que hoy empezaremos a completar.

Comenzaremos precisamente por lo que es el Palacio Taifal, el palacio islámico de planta rectangular amurallada y rodeado de torreones semicirculares, como los castillos omeyas de Siria y Jordania, que quizás sean la imagen más famosa dal Palacio. La puerta de entrada es en arco de herradura entre dos torreones y dispone en su tercio central interior un pequeño patio con hermoso jardín y que se llama el patio de Santa Isabel.

En los extremos cortos del patio se alzan, hacial el norte y hacia el sur, pórticos y salones, con lo que se completa el conjunto norte con una hermosa mezquita, un pequeño oratorio de planta octogonal y de pequeñas dimensiones en cuyo interior se observa una fina y bonitoa decoración de yeso con típicos motivos de ataurique. La belleza formal de estas estancias islámicas se deriva de los precedentes califales como la impresionante Medina Az-Zahra de Córdoba.

Después de la reconquista de Zaragoza por el rey Alfonso I el Batallador durante el año 1118, se inició la andadura cristiana de la Aljafería. De esta manera se convirtió en palacio inevitablemente mudéjar y residencia de los reyes cristianos aragoenes, los que además, llevaron a cabo en su interior sucesivas obras de ampliación y supuesto reacondicionamiento. Así pues, durante el período medieval, entre los siglos XII y XIV, hay que citar que se construyó la iglesia de San Martín, la denominada alcoba de Santa Isabel, la ya desaparecida capilla de San Jorge, las arquerías del patio de Santa Isabel y, sobre todo, las salas del palacio mudéjar de Pedro IV.

Así, de esta etapa medieval, mejor dicho mudéjar medieval, la Aljafería fue, gracias al mecenazgo real, el foco creador y difusor del arte mudéjar aragonés de la mano de obra de maestros moros que pertenecieron a las más afamadas familias. Trabajo de ellos fueron la capilla de San Jorge y los salones del palacio mudéjar de Pedro IV, que estaban adosados al norte del palacio islámico.

– Más información: Palacio de la Aljafería de Zaragoza.

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