El clima en Asturias

Oviedo

En términos generales, el clima de Asturias es de tipo oceánico. Como buena parte del norte peninsular, en la región asturiana también predomina la abundancia de precipitaciones a lo largo de todo el año, que vienen acompañadas de temperaturas suaves. Es decir, no tenemos extremos ni en invierno ni en verano, por lo que cualquier época del año resulta interesante para viajar hasta aquí.

Dentro de este clima oceánico hay que decir que el clima asturiano presenta ligeras variaciones, sobre todo entre las zonas que dan al mar y el interior. Hay zonas de montaña en esta última en donde las temperaturas, especialmente en invierno, sí son más extremas, produciéndose incluso algunas nevadas, algo que en el norte de la región no se produce. Lo que no falta en ningún punto son las lluvias.

¿CÓMO ES EL CLIMA DE ASTURIAS CADA ESTACIÓN?

PRIMAVERA

La primavera asturiana es suave en la zona de la costa y fresca en el interior y la montaña. Los días comienzan a ser más soleados, aunque las lluvias no desaparecen por completo ni mucho menos. Las temperaturas llegan a los 15 grados, y en ocasiones, sobre todo en el mes de mayo, ya se rozan los 20 grados en ciertos puntos. En la montaña desaparecen las nieves, aunque en los primeros meses continúan las heladas por las noches y las temperaturas bajan de los diez grados. En esta época son también muy frecuentes las nieblas matinales.

VERANO

Época en la que, evidentemente, contamos con días más soleados y calurosos en la región. Aunque hablar de días calurosos en Asturias no es nada extremo, ya que la media general se sitúa en torno a los 20 grados. Puede ser que en algunos puntos se alcancen los 30 grados, pero nada que ver con el bochorno y el rigor de otros puntos de España. A tal punto llega esta suavidad que se puede decir que en Asturias no existe el verano árido, ya que incluso hay días de lluvia, pero muchos menos que en invierno. No es de extrañar que en verano amanezca nublado y luego durante el día mejores y salga el sol.

OTOÑO

El otoño en Asturias es muy parecido a la primavera, aunque los días no suelen ser tan soleados. Las lluvias son frecuentes, sobre todo a finales de otoño y principios de invierno. A medida que nos alejamos de la costa las temperaturas van descendiendo paulatinamente. En cuestión de kilómetros podemos pasar de los 20 a los 10 grados, con noches bastante frescas y heladas que ya comienzan a llegar en el interior.

INVIERNO

El invierno asturiano no es riguroso, a menos que nos situemos en los pueblos de los Picos de Europa, donde al menos tienen lugar tres o cuatro meses de helada y temperaturas bajo cero. En la costa no se suele bajar de los 10 grados, y es difícil que el termómetro llegue siquiera a los cinco. Es también la época en la que más llueve, especialmente en el interior, ya que en la costa las lluvias son más débiles. Sea cual sea la intensidad, sí que son bastante frecuentes.

Junto a las lluvias, en invierno se producen fuertes vientos en la zona de la costa. No es extraño que al menos una vez se produzcan diferentes alertas por mar de fondo, fuertes rachas de viento y precipitaciones abundantes. Estos vientos también se suelen dar en las zonas de montaña, produciendo un efecto de frío-calor en pocas horas. La humedad reinante hace que la sensación térmica pase rápidamente de un estado a otro en el mismo día.

En definitiva las temperaturas más altas a lo largo del año se dan en la zona de la costa, especialmente entre Gijón y Villaviciosa. En el resto del litoral siempre hay unos tres o cuatro grados menos. A medida que nos dirigimos hacia el sur estas temperaturas bajas, debido a la altitud. Los pueblos que se encuentran en la zona de los Picos de Europa son bastante fríos, con nevadas y temperaturas bajo cero en invierno, y apenas sobrepasando los 20 grados en verano.

PARA SABER MÁS…

Foto Vía Mirando 360 Grados

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