La Ruta de la Costa Brava en Girona

Tossa de Mar en Girona

Desde Portbou, al norte, hasta Blanes al sur, o viceversa. Este puede ser el recorrido que podemos hacer para conocer y disfrutar de la Costa Brava, la franja de litoral que representa uno de los principales reclamos turísticos de la provincia de Girona.

El 12 de septiembre de 1908, el periodista Ferrán Agulló le daba en La Veu de Catalunya el nombre de Costa Brava al paisaje agreste y escarpado que conforma toda esta zona del litoral. Desde entonces, y de esta forma tan sencilla, se le viene asignando de esa manera, especialmente a partir del boom turístico de los años 60.

Desde Blanes a Portbou hay 115 kilómetros. Nada mejor que hacer una pequeña ruta por los pueblos, ciudades y enclaves turísticos que nos encontraremos por aquí para que así os hagáis una idea de lo que tenéis al alcance de vuestra mano.

Comenzando por el norte, y saliendo de Portbou, apenas veinte kilómetros nos situamos ya en Port de la Selva, un pequeño pueblo que, además de playas, nos ofrece la visita al magnífico Monasterio de Sant Pere de Rodes. Las vistas que se pueden divisar desde aquí son sencillamente espectaculares.

Más al sur entramos en el Parque Natural Cap de Creus y la Bahía de Roses. La visita a Cadaqués precisa de una mención aparte, pues para muchos, es la localidad más bella de Girona.

Junto a esta bahía de Roses se halla Castelló d’Empuries, con su preciosa iglesia románica, el pequeño pero pintoresco pueblo de pescadores de L’Escala y las ruinas griegas de Empuries, desde las que también observamos una preciosa panorámica del Mediterráneo.

Muy cerca de L’Escala encontramos L’Estartit, famoso por su puerto deportivo. Desde aquí lo mejor es organizar una pequeña excursión a las Islas Medas, situadas frente a la costa de esta población. Este archipiélago está formado por siete islas pequeñas y algunos islotes, todo un paraíso para los amantes del submarinismo.

El siguiente enclave turístico de interés que veremos tras L’Estartit es Begur. Si os gustan las calas románticas y pequeñitas, a partir de aquí encontraréis muchas de ellas, a cual más hermosa y pintoresca. Se suceden en el tramo de costa que va desde Begur hasta Calella de Palafrugell, que cuenta con unos diez kilómetros.

Seguimos nuestro recorrido y, tras pasar Calella de Palafrugell, llegamos a Palamós y uno de los principales destinos turísticos por excelencia de la Costa Brava: Platja d’Aro. Esta zona se caracteriza por tener playas de mayor longitud, lo que hace que sea el lugar elegido en la Costa Brava por muchas familias para pasar sus vacaciones.

Desde Platja d’Aro la ruta nos lleva por Sant Feliú de Guixols y sus diminutas calas, Canyet de Mar y, especialmente, Tossa de Mar. Un placer pasear por el centro histórico de Tossa, o disfrutar de las vistas del castillo desde la playa, como si nos estuviéramos dando un chapuzón en plena Edad Media.

Desde Tossa de Mar accedemos ya, por último, a Blanes, apenas separadas por 15 kilómetros, sin olvidarnos por supuesto de Lloret de Mar, otro de los grandes reclamos turísticos de la Costa Brava.

Foto Vía Travel Nova

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