El Orujo de Liébana, sabor de Cantabria

Orujo de Liébana

En mis tiempos de estudiante de filología leí en varios escritos medievales que al vino le daban el sobrenombre de acqua vitae. Llegaban a decir que, al igual que hoy usamos los jarabes para curarnos de ciertas enfermedades, el vino era uno de los principales bálsamos que tenían los enfermos para sanar sus males.

Pero, más que el vino, uno de los elementos más empleados por la medicina de la Edad Media fue el aguardiente. Este líquido es bien conocido en Cantabria, especialmente en la histórica comarca de Liébana, una de las más hermosas por estar enclavada en el corazón de los Picos de Europa. Allí, además del sabor de la naturaleza, saben apreciar el buen gusto por el orujo de Liébana.

En los pueblos de esta comarca, la mayoría de ellos rodeados de viñedos, elaboran este tipo de orujo a partir de la destilación de los orujos fermentados. El aguardiente se obtiene en el proceso de destilación del vino de las uvas que se recogen de estos viñedos. Por si no lo sabéis, con la destilación se calienta un líquido y se separan los distintos componentes que lo forman.

El orujo de Liébana se viene elaborando precisamente desde la Edad Media. Se tiene constancia del mismo ya en el siglo XIV. Las familias de la comarca lo elaboraban de manera artesanal, algo que aún hoy en día se sigue haciendo. Este orujo es el sobrante que nos queda después de haber pisado las uvas y extraído todo el mosto. Luego, con el calor adecuado, se produce la evaporación que le da el mejor sabor y aroma al orujo resultante.

Este orujo se ha elaborado durante muchos años en las alquitaras de cobre que había en las casas. Hoy está todo algo más modernizado, aunque la forma tradicional de elaboración no ha querido perderse en ningún momento.

Si tenéis la oportunidad no os perdáis la tradicional Fiesta del Orujo en Potes, que se celebra todos los años cada segundo fin de semana de noviembre. Esta fiesta surgió en 1991, y en ella se degusta el orujo de Liébana. Además se entrega el premio de la Alquitara de Oro a la marca que ha producido el mejor orujo del año. Posiblemente un buen momento para disfrutar de este producto.

Y ya que estamos con las recomendaciones gastronómicas de la zona… no os olvidéis de probar, antes de iros, el conocídisimo cocido lebaniego.

Foto Vía La Casuca Cántabra

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