El clima en Galicia

Lluvia en Santiago, clima de Galicia

Durante todo el viaje a Santiago de Compostela no dejó de caer una lluvia fina y menuda que teñía de blanco escarchado el cielo. Menudo fin de semana. Un amigo de la ciudad me dijo: “No te quejes de la lluvia. Gracias a ella Galicia es tan verde, y tan bella” No pude por menos que apreciar que era cierto. La lluvia en Galicia tiene un cariz diferente, le da un carácter distinto a las cosas y lo empapa todo de una maravillosa naturaleza.

Pero aunque Galicia tenga esa fama de mal tiempo y de lluvia constante, no es del todo cierto. Es verdad que llueve, es verdad que hay días que levantas la persiana y ves el cielo completamente blanco, premonición de que hoy no asomará el sol en ningún momento. Pero también hay días soleados y hermosos, muchos más de lo que la gente piensa. Hay una Galicia de microclima, un lugar en el que no hay temperaturas extremas y no se pasa ni frío en invierno ni calor en verano.

¿CÓMO ES EL CLIMA DE GALICIA?

PRIMAVERA

La primavera gallega deja atrás los oscuros días de invierno. El sol comienza a dejarse notar un poco más, y las temperaturas suben, especialmente en el interior. En el norte y la costa no hay una gran diferencia, ya que alternan los días de lluvia con los soleados. Aunque, en muchas ocasiones, un día que se ha levantado con sol puede tornarse fácilmente en lluvia en poco tiempo. Como tierra de leyendas y refranes, en Galicia se dice mucho eso de “marzo ventoso, abril lluvioso y mayo florido y hermoso”.

Las temperaturas comienzan a alcanzar valores entre los 15-20 grados, algo menos durante la noche y las mañanas y las zonas de interior. Las lluvias sí que están presentes, aunque algo menos que en invierno, ya que aumentan el número de días soleados. Desaparece la nieve en la montaña y es una muy buena época para hacer turismo de escapada y excursión, ya que todo se vuelve de un color exhuberante.

VERANO

El verano gallego, si exceptuamos las zonas de interior (especialmente la provincia de Ourense) no es demasiado bochornoso. Las temperaturas en la costa no superan los 30-35 grados, aunque la gran humedad hace que la sensación térmica pueda ser mayor. La media en verano está en torno a los 22 grados, de ahí que se pueda considerar suave. Es más, las noches no son nada calurosas, y no es de extrañar que las temperaturas bajen hasta los 15 grados.

Sí se siente bastante el calor en Ourense, donde se supera en ocasiones los 40 grados. Las lluvias no son tan frecuentes como en invierno, primavera y otoño, pero también aparecen. A nadie le extraña que podamos tener en agosto tres o cuatro días seguidos de lluvia, sobre todo en el norte gallego. Las Rías Baixas y la provincia de Pontevedra tiene una especie de microclima en verano, en donde hay un mayor número de días soleados.

OTOÑO

En el otoño gallego vuelven a bajar las temperaturas al mismo nivel que la primavera, aunque no suele haber días tan soleados y oscurece antes. Surgen de nuevo las lluvias, acompañadas de algunas tormentas, aunque escasas. Las temperaturas caen hasta una media de once grados, aunque en el interior y la alta montaña pueden llegar a ser menos, especialmente por las noches. A medida que se vaya acercando el invierno estas temperaturas irán cayendo poco a poco.

INVIERNO

El invierno gallego es bastante variable, ya que en las zonas del interior y de montaña suele nevar, mientras que en la costa no. Las temperaturas suelen bajar de cero en algunos puntos de las provincias de Ourense y Lugo, con nevadas, mientras que en A Coruña y Pontevedra es difícil que se baje de los dos-tres grados. Las lluvias sí son constantes, con algunas tormentas y con vientos fuertes especialmente en la costa. No es extraño que cada año haya en invierno algún episodio de ciclogénesis explosiva, con alertas roja por mar de fondo con olas de diez metros de altura.

Entre los meses de enero y marzo se dan las temperaturas más bajas, aunque la media no es demasiado extrema en comparación con otros puntos de España, ya que se sitúa sobre los 8-9 grados.

En definitiva, Galicia presenta un clima oceánico, donde las temperaturas son suaves en la costa (con vientos fuertes) y más extremas en el interior. La diversidad del clima gallego varía en función de una zona norte y oeste de tipo marítimo, y una zona sur más mediterránea. Las temperaturas medias mínimas anuales se sitúan en torno a los diez grados, y las medias máximas en veinte. Las lluvias se suelen dar todo el año, especialmente en primavera, otoño e invierno.

Cuanto más al sur de Galicia estemos encontraremos un clima más soleado. Estadísticamente, la zona de las Rías Baixas siempre ha contado con mayor número de horas de sol que la costa norte. Un clima por tanto muy variable en el que la influencia del mar es de suma importancia, ya que tiene un efecto regularizador que suaviza las temperaturas tanto en invierno como en verano. Tanto es así que si en la costa la media anual se sitúa en 13 grados, en la montaña  el interior está en seis.

PARA SABER MÁS…

Foto vía: Turismo en Santiago

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