Un paseo por las murallas de Ciudad Rodrigo

Murallas de Ciudad Rodrigo

Ciudad Rodrigo es uno de los principales destinos turísticos en la provincia de Salamanca y uno de los pueblos más bonitos de España. Muchos la conocen por sus célebres Carnavales del Toro, otros por su exquisita gastronomía, encabezada por el farinato, y otros tenemos el gusto de haber disfrutado de su magnífico legado monumental.

Por las murallas de Ciudad Rodrigo

Declarada Conjunto Histórico Artístico desde 1944, Ciudad Rodrigo está amurallada desde el siglo XII. Estas murallas comenzaron a construirse bajo el reinado de Fernando II de León en el siglo XII. Actualmente conforman un perímetro de de más de dos kilómetros de longitud alrededor de todo el casco antiguo.

El recinto amurallado de Ciudad Rodrigo tiene forma elíptica, e incluso en algunos tramos conserva parte de la época romana, aunque en su mayoría la fortificación data del siglo XII. Aún así a lo largo de los siglos ha sido rehabilitada y reconstruida en numerosas ocasiones, la más importante de todas durante el reinado de Felipe V.

En la actualidad se conservan en perfecto estado cinco puertas: la del Sol, la del Conde, la de Amayuelas, la de Santiago y la del Sancti Spiritus. Desde la Puerta del Sol se accede al adarve de la muralla a través de unas escaleras, un buen lugar precisamente para iniciar el recorrido por la parte superior.

El paseo por las murallas de Ciudad Rodrigo nos permitirá disfrutar de excelentes miradores. Desde aquí podemos contemplar todo el centro histórico, el castillo o Parador Nacional, la catedral y la Plaza Mayor, además del río Águeda, el afluente del Duero que pasa por la ciudad.

Este paseo es uno de los grandes atractivos que ofrece Ciudad Rodrigo a los turistas. Os recomiendo que lo comencéis en el castillo o en la Plaza de Herrasti, y a partir de ahí se trata de un pequeño recorrido circular. Evidentemente también se puede recorrer todo el perímetro desde abajo, aunque las vistas no son las mismas, claro.

La altura de estas murallas es de unos ocho metros, aunque en algunos tramos llega incluso a los trece. No preocuparos porque el pasillo para andar es ancho y la balaustra de piedra es bastante alto, por lo que el paseo se puede realizar fácilmente con niños.

Las murallas de Ciudad Rodrigo se conservan prácticamente intactas, incluidos sus fosos, cañoneras y cañones. Desde ella pueden verse fácilmente aún los impactos que provocó la artillería francesa en la torre de la catedral y en otros edificios de la ciudad.

Una visita realmente curiosa que os llamará la atención. Una forma diferente de disfrutar de Ciudad Rodrigo, desde la atalaya de sus murallas.

Más información

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Foto de Mr. Tickle vía wikipedia

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