La Torre de Espantaperros en Badajoz

Torre de Espantaperros Alcazaba de Badajoz

Tal vez sea la Alcazaba el monumento más representativo de la ciudad de Badajoz. Situado sobre la Plaza Alta, y con unas vistas espléndidas hacia el conjunto urbano y el río Guadiana, fue construido en el siglo IX aunque su aspecto actual tiene que ver con las reformas y reconstrucciones posteriores.

Historia de la Torre de Espantaperros

La Alcazaba rodeaba a la antigua ciudad de Badajoz y aún conserva muchas de sus puertas, murallas, arcos y torres defensivas. Precisamente hoy queremos hablaros de una de estas torres más emblemáticas. La Torre de Espantaperros, a la que también se conoce como Torre de la Atalaya, fue construida en el año 1169 y cuenta con treinta metros de altura. De origen almohade, sigue los cánones de la mayoría de torres de este estilo, al tener planta octogonal.

Su construcción hay que atribuírsela al Califa Abu Yacub Yusuf, y cuentan algunos escritos que sirvió en cierto modo de modelo e inspiración a la Torre del Oro de Sevilla, construida cincuenta años más tarde que la de Espantaperros. Sin embargo, la sevilla es de planta dodecagonal y de mayores dimensiones.

Situada en la parte oriental de la Alcazaba, está rematada con un curioso y pequeño templete mudéjar de algo más de ocho metros de altura, que se le añadió en el siglo XVI. Allí se encontraba una campana (hoy en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz) que fue retirada en el siglo pasado. A veces lleva el nombre de Torre del Alpéndiz, pero es una denominación errónea, ya que el Alpéndiz está en otro punto del recinto.

A pesar de no ser una torre muy conocida fuera de Badajoz, hay que decir que se trata de uno de los ejemplos más notables de torre almohade que podemos encontrar aún en pie en España. Fue construida con el fin de convertirse en la torre defensiva más recia e imponente de la Alcazaba, y su aspecto así lo denota. No en vano estaba situada por delante de la Alcazaba, como el primer bastión con el que se encontrarían los enemigos que quisieran sitiar la ciudad.

Como podéis comprobar se halla en muy buen estado, gracias a los trabajos de restauración que se han llevado a cabo en ella recientemente. A través de un pequeño adarve está unida al lienzo de la muralla, y desde aquí podemos acceder a la torre, disfrutando de las vistas que ofrecen las almenas.

De noche, cuando se ilumina todo el recinto, la Torre de Espantaperros luce muy hermosa. Sin duda alguna es una de las siluetas más emblemáticas de Badajoz, una de las postales que os debéis traer como recuerdo de vuestra visita.

Para seguir la visita por la ciudad de Badajoz

Foto de Icorbacho

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