La Mezquita de Cordoba

Córdoba, romana y mora, el embrujo persuasivo de unos ojos negros en la Judería. Córdoba califal y Medina Azahara, Córdoba musulmana de los omeyas, la que se baña y se peina con el llanto de la luna en el Guadalquivir. Córdoba la vieja sultana, maravilla de maravillas. No hay nada mejor ni más seductor que una noche cordobesa, derramando la joya del atardecer en los balcones de la memoria. Hoy os invitamos a sentir la sensualidad de la Mezquita de Córdoba. No os lo perdáis, por Alá…
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la mayor Mezquita del mundo tras la Kaaba de La Meca. Imaginaos entonces la importancia y el embeleso que los árabes, hombres de grandísima sensibilidad, sentían por esta ciudad.
Posee una extensión de 24.000 metros cuadrados, y fue levantada sobre el lugar que ocupaba la basílica cristiana de San Vicente. Abderramán I compró el templo original a los cristianos por 100.000 dinares. Su aspecto de fortaleza y su cabecera, que curiosamente no está dirigida hacia La Meca, sino hacia el sur, forman un complejo grandioso.









