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El blog de España y sus ciudades
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Archive for the ‘Cantabria’

Laredo, el puerto azul del Cantabrico

Julio 10, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Cantabria No Comments →

Vista de Laredo

Vista de Laredo

En más de una ocasión nos hemos referido aquí a la belleza que presenta nuestro singular norte de España. Pueblos de gran riqueza paisajística, hermosas playas, el verde y el azul en un abrazo constante, y un ambiente maravilloso de relax y tranquilidad. Hoy os invitamos a otro de estos lugares que aúna todo lo que os referimos. Se trata de Laredo, en Cantabria, una pequeña población de casi 15.000 habitantes, donde el puerto pesquero y su enorme playa de La Salvé conforman sus enclaves más turísticos e interesantes. Os mostramos un poco de Laredo.

A partir del año 1.038 un pequeño pueblo comienza a levantarse en torno al Monasterio de San Martín. Son pescadores que se sitúan en esta zona y forman las primeras cofradías pesqueras, convirtiéndola en una de las más antiguas de España. A partir de 1.200, Alfonso VIII concedió a Laredo el privilegio de ser uno de los puertos más importantes de Castilla en su comercio con las islas británicas. Precisamente Felipe II usaba el puerto de Laredo como base para sus viajes marítimos. No será hasta el siglo XIX cuando la ciudad comience también a vivir del turismo.

El monumento más importante de la villa de Laredo, y que por tanto no debéis dejaros en vuestra visita, es la Iglesia de Santa María de la Asunción, del siglo XIII. Entrad en ella y contemplad el grupo escultórico del retablo de Belén, realizado en madera dorada. Ante este retablo juraban sus cargos los altos dignatarios de Laredo, y se postraba el propio Felipe II. De las capillas de la iglesia destaca la de los Escalante, de 1537, o la sacristía-museo, con una gran colección de arte y objetos litúrgicos.

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El secreto de Liebana

Junio 03, 2008 By: Luis J Ruiz Category: Cantabria No Comments →

Muchos son los secretos que esconde Cantabria. Tantos como pueblos componen la Comunidad cántabra. Los más adictivos, por aquello de la inmensidad del mar, son las villas costeras. Pero no son los únicos. Si abandonamos Santander con dirección a Asturias y recurrimos a uno de los muchos mapas turísticos que podemos encontrar, es más que probable que nuestros pasos acaben en las primeras estribaciones de los Picos de Europa. Más concretamente en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, ‘escondido’ entre montañas y una de las paradas obligatorias para cualquier viajero que se precie.

Santo Toribio de Liébana

Antes de llegar al Monasterio, habremos pasado por Potes, una de las villas más hermosas de Cantabria, y olvidado ya el bullicio de las calles santanderinas, al llegar a Santo Toribio de Liébana, la tranquilidad y la naturaleza inundarán al visitante. El enclave es perfecto. Los inmensos valles cántabros se confunden con las altitudes de los Picos de Europa y el verde domina el paisaje. Lo complicado de los accesos otorga al Monasterio un valor añadido. Resulta complicado imaginar cómo se desarrolló su construcción con medios precarios.

Fue desde allí desde donde arrancó la Reconquista tras la invasión musulmana y por eso, por ser uno de los gérmenes de la resistencia al invasor, el Monasterio es una mezcolanza de estilos arquitectónicos que no hacen sino engrandecer su majestuosidad.

Exteriores de Santo Toribio de Liébana

La visita comienza necesariamente en los exteriores. Un paseo, que siempre será en pendiente, nos obliga a reencontrarnos con la naturaleza antes de acceder al santuario. En su interior, bastante sobrio, destaca el claustro que dará paso al visitante al Lignum Crucis. Ese es el gran tesoro de Liébana. Dice la tradición que junto a los restos de Santo Toribio, al Monasterio llegaron restos de la Santa Cruz. Concretamente del brazo izquierdo del madero en el que Jesús fue crucificado.

Desde entonces la reliquia ha convertido el Monasterio en uno de los destinos preferidos de los peregrinos. La tranquilidad, especialmente en los años jubilares, es complicada de encontrar. Pero siempre quedará la posibilidad de, montaña arriba, contemplar el ir y venir de turistas y peregrinos que quieren ver en primera persona, un trocito de la historia de la humanidad.

HORARIOS:
El Monasterio se abre todos los días del año. Mañanas de 10.00 horas a 13.00 horas y tardes de 16.00 a 19.00 horas. La explicación, bendición y veneración del Lignun Crucis, a las horas en punto y a las meidas.

¿DÓNDE COMER Y DÓNDE DORMIR?
Existe una gran oferta en la zona tanto de alojamientos como de restaurantes. La mejor opción, visitar la página web de la Consejería de Turismo de Cantabria.

¿COMO LLEGAR?
En coche.

Santillana del Mar y sus Cuevas de Altamira

Mayo 14, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Cantabria No Comments →

La historia siempre ha sido benévola con España. Nos ha legado verdaderas obras de arte desde tiempos inmemoriales, auténticos tesoros imborrables que hacen de nuestro país uno de los rincones más visitados del mundo. Una de esas exquisiteces históricas, uno de los lugares mágicos que asombran a todos aquellos que lo visitan es Santillana del Mar, y allí sus Cuevas de Altamira, una de las mayores representaciones prehistóricas de la humanidad.

Cuevas de Altamira

Las Cuevas de Altamira son a menudo descritas como la Capilla Sixtina del arte prehistórico. Junto a las Cuevas de Lascaux en Francia, contienen las mejores pinturas rupestres del Paleolítico en Europa. Descubiertas en perfecto estado por un estudioso de la zona en 1879, las figuras negras y rojas de bisontes, toros, caballos y jabalíes demuestran el amor del hombre primitivo por la belleza y sus sorprendentes habilidades artísticas.

Las pinturas de la cueva están datadas entre el 20.000 y el 15.000 a.C, y alcanzan de 1,2 a 2,4 metros de altura. Desafortunadamente, un siglo de turismo apenas controlado dio como resultado un serio deterioro provocado por bacterias y el número de visitantes ha sido drásticamente restringido. Se permite la entrada de 20 a 25 personas al día y tienen preferencia aquellos con intereses académicos justificados. Una importante réplica de la cueva al lado de ésta recrea el mismo escenario y pinturas, incluyendo fotos de antes y después que muestran el daño causado, pero carece de la emoción real.

En Santillana del Mar aún se puede captar el espíritu medieval, con sus mansiones perfectamente conservadas y sus palacios. Jean Paul Sartre la llamó la aldea más bonita de España. A pesar de su nombre, Santillana del Mar está tierra adentro, a 5 kilómetros del mar. Es una villa preciosa porque mantiene intactas sus tradiciones. Los ganaderos locales venden leche fresca y queso de sus propios establos en los comercios de la Plaza.

En Santillana del Mar daremos un paseo hasta la Colegiata de Santa Juliana, del siglo XII, el lugar donde fue enterrada la santa y mártir del siglo III. Es el monumento románico más importante de Cantabria. Al otro lado de la calle principal se encuentra el Convento de las Clarisas, en donde admiraremos su Museo, con colecciones de ricas pinturas religiosas y esculturas.

Santillana del Mar

Seguiremos nuestro paseo medieval y marinero por la Plaza Ramón Pelayo, a través de calles empedradas, con casas antiguas a su alrededor. Preciosa es la Calle Santo Domingo, que nos lleva precisamente a Ramón Pelayo. En esta céntrica plaza se encuentra el Ayuntamiento de la villa y las casas nobiliarias del Águila y de la Parra, y las torres de Don Borja y Del Merino.

En nuestro paseo visitaremos la Casa de Leonor de la Vega, madre del Marqués de Santillana, el autor de las famosas serranillas, y el Parador Gil Blas de Santillana, instalado en una bella casa solariega del siglo XVII.

Santillana del Mar, la villa de las tres mentiras, pues ni es santa, ni es llana, ni está junto al mar, es un bello rincón medieval, de casas antiguas, calles empedradas y estrechas. Un lugar perfecto para un agradable fin de semana, tranquilo, relajante, y poder visitar el marco incomparable de las Cuevas de Altamira.

Fiestas

Las fiestas más importantes en Santillana del Mar son las Fiestas de Santa Juliana que se celebran el 28 de junio. Se realiza una procesión de la santa, patrona de la villa, ante la cual se realizan danzas en su honor típicas del lugar. Además hay desfiles de gigantes y cabezudos, chorizada, concierto folk… Son interesantes de visitar las Fiestas de San Roque, los días 15 y 16 de agosto, en plena temporada estival, con la romería y los mercadillos tradicionales. La Navidad de Santillana del Mar también es destacable, con los Belenes gigantes que se realizan en las calles de la villa.

Cómo llegar

Para llegar a Santillana del Mar podemos hacerlo en avión hasta el Aeropuerto de Santander. Santander está a sólo 30 kilómetros de Santillana del Mar, y desde allí parten diariamente numerosos autobuses hasta la villa. Aquí podéis también encontrar vuestra mejor ruta a la pequeña ciudad cántabra.

Aquí encontraréis vuestro alojamiento en Santillana y vuestro vuelo a la ciudad

Santander, algo más que la perla del Cantábrico

Mayo 05, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Cantabria 4 Comments →

En el avión que me trasladaba a Santander, en uno de los folletos de la compañía, se podía leer: “Santander, la perla del Cantábrico”. Siempre suele resultar que las publicidades turísticas te vendan la moto con que la ciudad que vas a visitar es la más hermosa del mundo, que si su encanto te cautivará, sus playas, su ambiente, etc, etc… y luego, a la hora de la verdad, en algunas ocasiones, todo sea bastante más exagerado de lo que te anunciaron. Pero en este caso, la sensación que me produjo Santander, fue la contraria: creo que el folleto turístico se quedó corto al llamarla simplemente la perla del Cantábrico.

Santander

Santander es más que un lugar con encanto, Santander es más que sus playas del Sardinero, sus miradores, sus monumentos, su ambiente. Santander es una delicia desde el mar, desde sus plazas, pasear por sus calles marineras, sentarnos en las terrazas de sus playas y contemplar el puerto, la bahía, las casas tan típicas de esta zona del norte peninsular, con sus galerías, sus tejados. Santander es ese recuerdo maravilloso que siempre, en cualquier conversación, sacamos a la luz cuando queremos recomendar a nuestros amigos un viaje placentero.

Perdernos en los Jardines de Pereda, una extensión preciosa de cedros y estatuas de los nombres más significativos de la ciudad, sentarnos en las terrazas de la Plaza Pombo, con su templete en el centro, o el edificio del Club de Regatas, o la luz tan clara y diáfana que la atraviesa hasta acariciar la Iglesia de Santa Lucía. Tomar las bonitas calles del casco antiguo, tan recoletas, tan blancas, donde el sabor marinero tiene un encanto especial, y los puestos tradicionales nos asaltan. Llegar a la Plaza Porticada, como una Plaza de España madrileña pero en pequeñito, con majestuosos edificios rodeándonos en corro, auténtico lugar de paso de todos los santanderinos.

Y sentir la presencia del mar, ya tan cerca, junto al edificio de Correos, o la Iglesia del Cristo, desde donde podemos ya tocar casi la sombra de la Catedral, un precioso edificio emplazado sobre unas grandes escalinatas, de aspecto blanco, allí colgado en el horizonte, vislumbrando el azul del Cantábrico en uno de sus rincones. Pero antes de sucumbir al canto de sirena de las playas, acercarnos a la Plaza del Ayuntamiento, otro soberbio edificio, de estilo barroco, en la ciudad, donde, como en tiempos de Carlos V, nunca parece ponerse el sol en sus fachadas. Comercios cerca del Museo Municipal de Bellas Artes, paseo habitual de los habitantes de esta bella ciudad.

Playa del Sardinero

Ahora sí, ahora ya no podemos resistirnos al encanto de uno de los Paseos Marítimos más bonitos de los que recuerdo. La vista del mismo, desde el Palacete del Embarcadero, es preciosa, donde rompen las olas con mayor bravura, saludándonos con efusividad. En nuestro paseo, abrazados por el mar, el Muelle de Calderón y el Club Marítimo. Nos detenemos unos instantes en el Palacio de Festivales, lugar de esxposiciones y conciertos de la ciudad, un maravilloso edificio modernista al pie de la playa. Las casas que rodean el Paseo son encantadoras, una belleza de galerías y ventanales, blancas, en donde se refleja el estallido del mar en la lejanía.

Y de las playas de Santander podríamos estar hablando hasta que nos hicieran callar. Grandes y pequeñas, abarrotadas y casi desiertas, tradicionales y menos conocidas. La Playa del Camello, frente al Gran Casino y los Jardines de San Roque. Y cómo no, la famosa Playa del Sardinero, una playa preciosa vista desde el propio Paseo Marítimo, playa de fina arena, dividida por los Jardines de Piquio. Un lugar encantador, donde el clima en verano nos invita a tomar el sol o sentarnos en sus terrazas con un gusto exquisito.

Es por eso que pienso que Santander, sencillamente, no sólo es la perla del Cantábrico. Vosotros diréis…

Cómo llegar

El aeropuerto de Santander se encuentra a 5 kilómetros de la ciudad. Cada media hora desde el aeropuerto, parten autobuses hasta Santander.

Santander cuenta con dos estaciones de tren. Una de ellas, enlaza la ciudad con Madrid y otros puntos de España, y la otra se encarga de conectar Cantabria con el norte de España. Aquí podéis encontrar vuestro viaje en tren a Santander.

Aquí podéis consultar vuestro viaje a Santander en autobús, y aquí podéis realizar vuestra ruta en coche hasta la ciudad. También podeis consultar la relación de vuelos.

En cuanto a hoteles Santander presenta una gran oferta, así que no dejes de visitarla.

Castro Urdiales, corazón cantábrico

Abril 05, 2008 By: Javier Gomez Category: Pueblos con encanto, Cantabria No Comments →

De origenes prerrománicos, en Castro Urdiales se han encontrado restos que se remontan incluso a la época prehistórica, como los de las cuevas de La Dársena o las del Macizo de Juan Gómez. Pero fue en el siglo I cuando se empezó a tener constancia de una primera civilización organizada: los sámanos. en el año 1163 el rey de Castilla AlfonsoVIII le otorgó el fuero a la villa de Castro. Sin embargo, a partir de ahí, Castro Urdiales pasó por una profunda crisis hasta que con el Descubrimiento de América, volvió a resurgir como puerto natural que es. Se sucedieron siglos de enfermedades y guerras, y no fue hasta mediados del siglo XIX cuando no se constituyó el ayuntamiento de Castro Urdiales independientemente del Bastón de Laredo al que pertenecía.

Castro Urdiales

Quizás en su formación urbanística actual, su más clara infuencia sea la de la época del comercio atlántico allá por los siglos XV y XVI pues Castro Urdiales aún conserva su aire marinero y su aroma medieval.

El paseo marítimo de la ciudad es realmente precioso y refrescante, con esas playas tan largas, y el final que acaba en un promontorio que se adentra en el mar, donde se levantan los principales monumentos de Castro Urdiales. Allí está la Iglesia Santa María de la Asunción, el monumento gótico que más relevante de Cantabria. Tiene sus origenes en el siglo XIII, y su planta casi se puede asemejar con el de las basílicas. Con tres naves, destaca por la amplia escalinata a cuyos lados están las dos torres. Junto a la Iglesia de Santa María se levanta el Castillo Faro, uno de los pocos castillos que aún quedan en Cantabria. En la plazoleta entre ambos monumentos se encuentra el Miliario Romano, que marca la distancia desde ese punto hasta territorio romano. Data del año 61 d.C. El conjunto monumental lo completan el Puente Medieval y la Ermita de Santa Ana.

En el casco urbano se pueden visitar además, el Ayuntamiento, que data del siglo XVI en el que destaca la balconada y la torre del reloj del siglo XIX.

El Palacio y el Castillo de Ocharán fue levantado en el año 1901 y 1914, respectivamente. Destaca su pórtico, con columnas jónicas, mientras que el castillo es de estilo neogótico.

Castro Urdiales

Otras monumentos interesantes que podemos visitar son La Residencia, la Casa de los Chelines y el edificio del Royal.

Después de nuestra visita monumental no nos queda más que disfrutar del soberbio tapeo que puede tomarse en las callejas que llevan hasta la plaza principal del pueblo, y degustar su Txacolí con unas buenas anchoas del Cantábrico. como se suele decir… bocata di cardinale.

Información de hoteles en Castro Urdiales.

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