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Archive for the ‘Castilla la Mancha’

Un paseo por Toledo, final del recorrido

Junio 16, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Toledo, Castilla la Mancha No Comments →

En la primera parte de nuestro paseo por Toledo recorríamos las callejuelas más estrechas y los rincones más emblemáticos de la ciudad. Atravesábamos el Alcázar para llegar a la Plaza de la Catedral y contemplar la efigie monumental del impresionante templo mayor de la ciudad. Dentro de él nos perdíamos por su nave central y sus capillas y visitábamos la cripta y el museo diocesano. Ahora iniciamos la segunda parte de nuestra visita dejando atrás el misterio y el misticismo de la Catedral.

Campanario de Santo Tomé

Campanario de la Iglesia de Santo Tomé

La cuesta del Arco de Palacio se nos muestra a la salida del templo catedralicio. En medio de ella, la calle de la Trinidad alberga la Iglesia de San Marcos, que se ve bulliciosa ante el fluir de gentes que suben por la calle de Santo Tomé, una de las zonas más concurridas de la ciudad. Es en esta calle, en la iglesia del mismo nombre, donde se alberga una de las joyas de la ciudad, el cuadro de El Greco El entierro del Conde Orgaz. Pegado a esta iglesia se halla el Palacio de Fuensalida, hoy sede de la Presidencia de Castilla La Mancha.

Detrás del Palacio vemos el Taller del Moro donde visitaremos una preciosa colección de azulejos, jarrones, cofres y maderas decoradas. La cuesta que hay justo enfrente de Santo Tomé nos lleva a la Casa Museo de El Greco, que según nos cuentan a la entrada, es aquella en donde vivió el pintor hasta su muerte en 1585. En su interior se exponen obras del artista. Frente a la casa de El Greco se halla la Sinagoga del Tránsito, de 1360, la mayor sinagoga de España, transformada en templo cristiano en 1492 tras la expulsión de los judíos.

Bajaremos ahora la calle de los Reyes Católicos para acercarnos a la Sinagoga de Santa María la Blanca, del siglo XII, y el Monasterio e Iglesia de San Juan de los Reyes, construido por encargo de los Reyes Católicos en 1476 para conmemorar la victoria obtenida en Toro sobre las tropas portuguesas. Es sin duda uno de los mejores ejemplos de estilo isabelino, destacando sobre todo su claustro.

Puerta de Bisagra

Puerta de Bisagra

Cerca de aquí llegamos a la Plaza de las Carmelitas y la Iglesia de Santa Leocadia, del siglo VII ni más ni menos. No menos hermosa es la Iglesia de Santo Domingo el Antiguo, del siglo XVIII, que alberga en una de sus capillas la primera obra que pintó El Greco en Toledo, La Resurrección, así como la tumba del pintor. La sede de la Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas, en la Casa de Mesa, se halla a pocos pasos. Justo enfrente, la Iglesia de San Román, una de las más antiguas y bellas de Toledo. Destaca en su interior el Museo Visigodo y de los Concilios, donde se exponen importantes obras y tesoros visigodos.

Si el centro histórico de Toledo es para perderse en él y revivir historias y leyendas, los barrios que lo rodean también son de gran valor. Desde la Plaza de Zocodover llegamos a la Mezquita del Cristo de la Luz, del año 980. Frente a ella, la Puerta del Sol, que da paso a un grandioso monumento mudéjar, Santiago del Arrabal. Desde aquí, y atravesando la Puerta de Bisagra, encontramos un hermoso jardín que sirve de preámbulo al Hospital de Tavera, de 1603, donde se exponen obras de El Greco, Zurbarán y Ribera.

A partir de aquí continuaremos el sendero que nos marcan las murallas y los jardines, atravesando la Puerta del Cambrón y la de Alfonso VI. Así casi llegaremos a tocar las orillas hermosas del Tajo y el Baño de la Cava, un pequeño y antiguo puente de barcas, del que sólo quedan las ruinas. Hoy en día se levanta a su lado el Puente de San Martín. Si atravesamos el puente, y volvemos nuestra vista, tendremos una de las míticas panorámicas de la ciudad.

Un poco más allá se levanta la Ermita de la Virgen del Valle, y el Puente de Alcántara, que desemboca en la Puerta del mismo nombre. Allí nos pararemos a descansar y contemplar la hermosa vista que Toledo nos ofrece, con sus torres puntiagudas, el Alcázar sobre la colina y los tejados antiguos de la ciudad. Una hermosa vista en la que poder recordar los maravillosos monumentos que este lugar nos ofrece, la historia envuelta en sus callejuelas y el misterio de las noches toledanas.

Cómo llegar

Aquí podéis encontrar vuestra mejor ruta para llegar hasta Toledo.

Os dejamos con una selección de los mejores hoteles de la ciudad por si os animáis a visitarla este verano.

Un paseo por Toledo, primeros pasos

Junio 13, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Toledo, Castilla la Mancha No Comments →

Sin duda, cualquier viajero que se precie debe visitar alguna vez en su vida una ciudad como Toledo. No lo decimos como algo recomendable, sino que diríamos que sería hasta obligatorio. La monumentalidad de Toledo, sus estrechas callejuelas, la historia que ha encerrado en el transcurso de los siglos y la vasta cultura que se apodera de sus rincones, son encantos más que suficientes y atrayentes para visitarla. Hoy la intentaremos recorrer, daros un breve paseo por ella. Pero os aseguro que in situ viviréis Toledo como nunca.

Vista de Toledo

Vista de Toledo desde una de las colinas que la rodean

En el año 192 a.C se levantó la ciudad romana de Toletum, invadida por los árabes en el 711. Hasta el año de su Reconquista, en 1085, Toledo sufrió un importante avance cultural. En la Edad Media, Toledo se convierte en uno de los núcleos más importantes de la Península. Aquí viven los nobles más influyentes de España y los más altos jerarcas de la Iglesia. En el siglo XVI, Felipe II decide instituir a Madrid como capital de la corte, momento en el cual Toledo sufre una pequeña decadencia, pero no por ello se aplaca ni mucho menos su belleza y esplendor.

La Plaza de Zocodover, el zoco de las bestias, es el centro neurálgico de la ciudad. En la Edad Media se desarrollaban aquí los mercados más importantes, se hacían corridas de toros y se celebraban las fiestas más trascendentales. Desde ella accedemos por la Calle de la Sillería a la Iglesia de San Nicolás, y sobre todo a la Calle de Alfileritos, llamada así por los alfileres que hay clavados en una hornacina con la Virgen situada en las paredes de San Nicolás.

Cuenta la leyenda que en el siglo XVI, una joven bordadora colocó allí uno de sus alfileres con los que se había pinchado para calmar su dolor. Todas las mañanas la muchacha acudía allí para rezar, sin saber que un joven la observaba todos los días. El joven se enamoró de ella y le pidió casamiento. Desde entonces, todas las muchachas solteras de Toledo depositan allí sus alfileres, esperando ser vistas por algún joven toledano.

Atravesando el Arco de la Sangre se accede al Museo de Santa Cruz, donde se guardan numerosas obras de El Greco. Detrás del Museo se levanta el Convento de la Concepción, y muy cerquita de allí el Alcázar, erigido por deseo de Carlos V. De planta rectangular, con poderosas torres en los ángulos, adquiere fama en la Guerra Civil española. En el interior tiene su sede el Gobierno Militar y el Museo del Asedio, que se conserva tal y como quedó tras la cruenta batalla de la Guerra. En la primera planta del Alcázar también se encuentra la Biblioteca de Castilla la Mancha.

Catedral de Toledo

La Catedral de Toledo siempre nos sale al encuentro…

Las callejuelas adyacentes al Alcázar tienen una magnífica historia. Son lugares recónditos, casi oscuros a plena luz del día. Rincones llenos de historia. Gustavo Adolfo Bécquer era uno de sus principales enamorados. Aquí tenían lugar los duelos a muerte entre los numerosos caballeros. Hoy en día son callejuelas repletas de tiendas con objetos y recuerdos típicos de la ciudad, calles que nos llevan hasta la Plaza de la Catedral, plaza donde se sitúa el Palacio Arzobispal y el Ayuntamiento, construido por Juan de Herrera y concluido por el hijo de El Greco.

La Catedral merece una visita aparte. Es un grandioso templo gótico levantado entre 1247 y 1493. La fachada se comenzó en 1418, con la Puerta del Perdón, dividida en dos puertas: a su derecha la del Juicio o de los Escribanos, con relieves del Juicio Final, y a su izquierda la Puerta de la Torre. Además, un poco más al sur se hallan la Puerta Llana, la Puerta de los Leones y la Puerta del Reloj, la más antigua del edificio. La Capilla Mayor se observa desde la bellísima reja de Villalpando. La vista desde aquí del impresionante retablo es única. En el centro de la nave observamos la maravilla del coro y los dos órganos. En el altar se encuentra la talla de la Virgen Blanca.

Por unas escaleras bajamos a la Capilla del Santo Sepulcro, donde se encuentran los restos de Santa Úrsula, martirizada en el siglo IV. Una puerta nos comunica con la Sala Capitular, hermosamente decorada y con tres capillas a su alrededor, la de San Ildefonso, la de Santiago y la de los Reyes Nuevos, en cuyo interior reposan los restos de Enrique II, Juan I y Enrique III. En la antigua sacristía visitamos el Museo Catedralicio, donde se exhiben quince cuadros de El Greco, obras de Goya, Zurbarán, Velázquez, Tiziano y Rubens. Junto al Museo se halla la Capilla del Sagrario donde se venera una antigua imagen de la Virgen del Sagrario, patrona de Toledo.

En la segunda parte de nuestro paseo por Toledo nos adentraremos en el Museo del Greco y seguiremos conociendo los rincones más ocultos, misteriosos y mágicos de esta ciudad milenaria. ¿Os lo vais a perder?.

Aquí podéis hacer vuestra ruta para llegar a Toledo y una selección de los mejores hoteles de la ciudad.

Cadalso de los Vidrios, la centinela de Toledo

Mayo 16, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Toledo, Pueblos con encanto No Comments →

Siempre os aconsejaré una ruta particular por España en coche, y no sólo por lo que hayáis podido planear de antemano para ver en vuestro viaje, sino que, lo más emocionante a mi parecer, es la posibilidad que siempre tenéis de encontraros en vuestro camino con alguna que otra sorpresa en forma de paraje, pueblo, monumento, etc… En una de estas rutas me encontré con Cadalso de los Vidrios, un nombre tan singular para este pequeño pueblo a 80 kilómetros de Madrid.

Palacio de Villena

Cadalso de los Vidrios es una pequeña villa casi lindando con las provincias de Ávila y Toledo, que no llega a los 3000 habitantes. Su nombre significaba en su origen “lugar en alto”, por su magnífico emplazamiento en la altura, y su apellido hace mención a la industria vidriera que dio fama al pueblo a partir del siglo XV. En la época musulmana, Cadalso de los Vidrios estuvo ocupada durante tres siglos por los árabes. Su perfecto emplazamiento, en forma de atalaya sobre la Peña Muñana, la convirtió en lugar de refugio para la histórica Toledo. Cadalso es famosa también porque en este pueblo se celebraron las fiestas en honor de Isabel la Católica, nombrada heredera del trono de Castilla.

Visitar Cadalso de los Vidrios es visitar uno de los lugares con más historia de la serranía madrileña. Las murallas que lo rodean dan fe de este hecho. Construidas por los musulmanes, defendieron esta pequeña población, y sobre todo se convirtieron en plaza fuerte ante las embestidas cristianas por reconquistar la insigne Toledo.

Destacable de este pueblo eminentemente medieval es su paseo por el casco antiguo. Calles empedradas que se levantan y descienden, antiguas casas solariegas que emergen como figuras legendarias de la historia, rincones casi oscuros donde corre la brisa fresca de la serranía.

Así nos acercamos a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en 1498, mezclando el estilo gótico y herreriano, con la misma piedra con la que se edificaron las murallas de la ciudad. Conserva en su interior al Cristo del Humilladero, patrón del pueblo. Pero sin duda, incluso más que la iglesia mayor del pueblo, el monumento más característico de esta villa sea el Palacio de Villena.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Construido en el siglo XV, fue lugar de descanso de Don Álvaro de Luna. Cuenta la leyenda que una gitana le leyó la mano a Don Álvaro una buena mañana anunciándole que moriría debajo de un cadalso. El buen hombre entendió que sería en este pueblo, y huyó de aquí como alma que lleva el diablo. Al final murió… pero bajo un cadalso común y corriente, que precisamente no era su pueblo. El Palacio cuenta con unos jardines preciosos, del siglo XVI, y en medio de ellos un gran estanque de piedra. Piedra que conforma todo el Palacio, como un armazón imponente.

Frente al Palacio se encuentra la Fuente de los Álamos, una construcción también de piedra con dos arcos ojivales, enmarcada por pilones de la misma piedra. En su interior, apenas un pequeño cuadrado, mana agua de una roca desde la época medieval. Un poco más abajo, por la Calle de Santa Ana, nos encontramos con la Iglesia del mismo nombre, de la que sólo se conserva la fachada, destruido el conjunto por un incendio, destacando la construcción en piedra del templo.

Así vamos volviendo nuestros pasos casi al comienzo de nuestro paseo para llegar a la Calle Real, donde se unica el Ayuntamiento, con su bella fuente de piedra en el centro de la misma, lugar donde descansaremos y tomaremos algo en las tabernas que la rodean.

Fiestas

Del 13 al 18 de septiembre se celebran las fiestas en honor al Cristo del Humilladero, con los fuegos artificiales la noche del día 13, las corridas de toros, y las visitas gastronómicas a las peñas de la ciudad. En Semana Santa, amén de las procesiones, se celebra la Romería del Hornazo, concretamente el Lunes de Pascua, cuando los cadalseños organizan una comida campestre presidida por el hornazo, el bollo típico de Cadalso, celebrada junto a la Peña Muñana. También son famosos los Carnavales de Cadalso, cuando el sábado, la Hermandad de las Ánimas Benditas, fundada en 1681, realiza la caza de votos, una cacería con subasta popular posterior destinada a financiar los rezos por la salvación de las ánimas.

Cómo llegar

Hasta Cadalso de los Vidrios podemos llegar en autobús desde Madrid, tomando en la Estación de Méndez Álvaro la línea 545 Madrid-Cenicientos-Sotillo de la Adrada, o bien la línea 546 Madrid-Las Rozas de Puerto Real-Casillas, ambas línas con la empresa de transportes El Gato. También, con la Línea de Autobuses Cevesa, desde la Estación de Méndez Álvaro de Madrid, llegaremos a Cadalso con la línea 557 que hace el recorrido hasta San Martín de Valdeiglesias.

Si llegáis en coche a la población, aquí podréis encontrar vuestra mejor ruta y los mejores lugares para comer en la ciudad.

Brihuega, historica en la Alcarria

Abril 24, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Guadalajara, Castilla la Mancha, Pueblos con encanto No Comments →

Hoy recorremos la carretera Madrid - Zaragoza. Acabamos de dejar atrás Guadalajara y la carretera se hunde en una especie de embudo trazando rápidas curvas. El sol cae de pleno pero la temperatura es suave. Un hermoso cortejo de pájaros acecha la espesura de los árboles. Al fondo de este idílico paisaje, una pequeña población amurallada. Una hermosa alameda y las torres de alguna iglesia asomando por encima del caserío de piedra, y un curioso edificio que ofrece un bellísimo jardín colgado sobre el Valle del Tajuña. Acabamos de llegar a Brihuega, villa arzobispal, quinta de recreo de los reyes moros de Toledo, a 33 kilómetros de Guadalajara y a 90 de Madrid, declarada en 1973 Conjunto Monumental Histórico-Artístico.

Brihuega

La hermosa y férrea Brihuega, mujer de piedra, mujer de agua que se desliza por los caños de sus fuentes, en las cascadas cantarinas que salpican los muros oscuros de su castillo. Alfonso VI dio Brihuega a los arzobispos de Toledo en el siglo XIII. En 1710 fue asaltada por las tropas de Felipe de Anjou, y escenario de la Batalla de Guadalajara en la Guerra Civil española.

Ascendemos hasta Brihuega a través de una cuesta empinada llegando a la Alameda de las Eras del Agua, un fresco y grato paseo de los caminantes del lugar, sobre todo en verano, cuando el tiempo se torna mucho más apacible, en donde el sonido del agua y el viento se toman de la mano como dos enamorados en la Alcarria. A nuestra derecha, como una bella alpinista, trepa la muralla mostrando en sus portillos las heridas lastimeras que recibiera en la Guerra de Sucesión de 1710. De ella sobresale la Puerta de La Cadena. A través de la muralla, una carretera nos lleva, entre las casas más nuevas del pueblo, a la Plaza de San Felipe, con la iglesia de portada gótica del mismo nombre, aunque con bellos detalles románicos.

Más abajo, dos conventos: el de las monjas Bernardas, y el de las Jerónimas, entre calles blancas y estrechas, calles evocadoras, nostálgicas, como la Calle de las Armas, que desemboca nuevamente arriba en la Puerta de la Cadena. La seguimos a paso lento, respirando hondo, viniéndonos a nuestra mente el paso de los siglos, la frescura de la piedra, el sonido de la Fuente de los Doce Caños o Fuente Blanquina, como un fino hilo musical claro y y transparente. Esta es la calle principal de Brihuega, la calle donde se aglutinan unos sobre otros los viejos y tradicionales comercios: guarnicioneros, cordeleros, boteros y talabarteros. Calle en donde parece que tiene cabida toda Castilla, la antigua Castilla de caballeros y damas de encaje.

Arco de la Virgen de la Gu�a

Un poco más adelante, la Iglesia de San Miguel, de bella factura románica. A la plaza del mismo nombre se vuelve a asomar la muralla como si quisera guiñarnos sus piedras desde su balcón de siglos. Allí le admiramos su Puerta o Arco de la Virgen de la Guía abierto en un torreón. Hacia la izquierda, el muro ennegrecido y el barranco por donde se despeñan las aguas de Brihuega que acarician a su paso las sombras de los álamos. Volvemos la vista para contemplar la puerta que da paso al Pradillo de Santa María, antiguamente el patio exterior de la fortaleza.

Ya en el Pradillo de Santa María se nos abre la hermosa silueta del valle del Tajuña, hermosa imagen de la lejanía. A nuestras espaldas, la Iglesia de Santa María de la Peña, patrona muy venerada por los brihuegos, obra de estilo románico con un precioso retablo del siglo XVI. Junto a ella, cerrando el conjunto del Pradillo, la oscura mole imponente del Castillo-Palacio Arzobispal, antigua casa de los reyes moros de Toledo. En su interior, es hermosa la Capilla de la Vera Cruz, con un patio exterior colgado sobre la pendiente que baja al Tajuña, una vista incomparable. Precisamente desde la carretera se aprecia con singular belleza la mole de piedra de la torre de esta Casa-Palacio, sirviendo como excusa perfecta para visitar Brihuega.

Desde allí observamos la Real Fábrica de Paños y sus jardines, un edificio circular muy curioso, aunque no se puede visitar su interior por estar casi derruido. Aún así, nos acercamos hasta sus jardines, hermosos, evocadores, casi nos recuerdan a Versalles.

Así desde aquí, engalanados en la cúspide del valle del Tajuña, con la postal de Brihuega saltando piedra sobre piedra a nuestros pies, el lento atardecer baja a posarse en nuestros ojos como una suave y bella cometa.

Atardecer en Brihuega

Fiestas

Es propio venir a Brihuega, como dicen sus lugareños, en las fiestas en honor a Nuestra Señora de la Peña, que se celebran entre el 7 y el 22 de agosto. El 14 del mismo mes es la Procesión de la Recogida de la Cera, declarada de Interés Turístico Provincial. El día 15 es la fiesta mayor, con la procesión de la Virgen que recorre el pueblo. Aunque el día 16 se celebra el encierro, el segundo más antiguo de España.

Gastronomía

Por supuesto, la famosa miel de la Alcarria, después de unas buenas migas o unas judías con oreja o perdiz de primero, y de segundo, el cabrito asado o el codillo en salsa. De postre, si aún no tenéis bastante, probad las tortas de la Virgen o de chicharrones, los mantecados, los bizcochos borrachos, las empanadillas de cabello de ángel o de crema…

Cómo llegar

Brihuega se encuentra a 30 kilómetros de Guadalajara, y a 90 de Madrid. Si venís desde Madrid, desde Zaragoza o desde Cataluña, hay que tomar la A - 2 y a 20 kilómetros al norte de Guadalajara veréis un cartel en plena carretera que nos lleva hasta Brihuega.

En autobús, hay uno que sale desde Madrid, en la Avenida América, con la Compañia Flora Villa S.A., dos veces al día, tanto de ida como de vuelta, a primera hora de la mañana y al mediodía.

También está la opción de tomar un tren de cercanías Madrid - Guadalajara, y desde allí coger un autobús hasta Brihuega, con frecuencia de dos autobuses al día también.

Aquí podéis buscar vuestro mejor enlace en coche hasta Brihuega.

Alojamientos en Brihuega, y dónde comer

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