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El blog de España y sus ciudades
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Archive for the ‘Galicia’

Allariz, el rio de color en los arboles

Julio 11, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Orense, Galicia, Pueblos con encanto No Comments →

Allariz y el r�o Arnoia

Allariz y el río Arnoia

Galicia, la bella y mágica Galicia. Yo personalmente le tengo un cariño especial a esta región. Allí he encontrado sobre todo lugares de grandísima belleza, donde el verde de la naturaleza y el azul del mar se toman de la mano como una pareja de enamorados. Allí por ejemplo, en la provincia de Orense, en un delicioso recodo que forma el río Arnoia, os encontraréis con la pequeña villa de Allariz, de apenas 3000 habitantes, pero con uno de los conjuntos históricos más relevantes de toda Galicia. Os lo aseguro, vale la pena.

El nombre de Allariz le viene de ser, según leyendas góticas, la ciudad de Alarico, la Villa Alarici, convertida más tarde en sede del gobierno de los condes de Galicia, Raimundo de Borgoña y doña Urraca. Fijaos si es de gran belleza que los reyes Fernando II y Alfonso IX la convirtieron en corte literaria de la época. Precisamente, tanto cariño le tenía el propio Alfonso IX, que quiso coronarse como rey en esta villa. Pero hay incluso más: Fernando III y Alfonso X fueron educados aquí, y sus paisajes sirvieron de inspiración para las Cantigas del rey sabio.

El centro de la población es la Plaza Da Vila, donde veréis el Ayuntamiento y la bella iglesia románica de Santiago.

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A Coruña, la ciudad de cristal

Junio 05, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: A Coruña, Galicia No Comments →

Hoy me van a perdonar pero mi corazón se escapa a una de las ciudades a las que más cariño le tengo, sino la que más. La niña azul que sonríe tímidamente desde Finisterre, la ciudad vieja que se levanta y combate ante el empuje de las olas, la dama de las bellas galerías, la morada de los siglos y de Hércules. Hoy viajamos hasta La Coruña, el primer bastión de la belleza.

Perderse en La Coruña es uno de los mayores encantos que la vida me ha proporcionado. Los coruñeses siguen llamando la Ciudad a la parte vieja de la misma, aquella que se inicia en la Puerta Real, antigua entrada a la ciudad a través de sus murallas. El saludo de la Iglesia de Santiago, la más antigua de la ciudad, es el reflejo de la candidez romántica de este rincón gallego. Dentro de la Iglesia está la estatua de Santiago del siglo XIII.

Playa de Riazor

Playa de Riazor y vista de la ciudad

El callejeo por esta zona de La Coruña es sin duda sublime. Respiramos la brisa marina al fondo, adentrándonos por la Rúa de Tabernas, donde tiene su sede la Real Academia Gallega., fundada en 1905. Visitamos el Museo dedicado a Emilia Pardo Bazán en la Plaza de la Constitución, y el Palacio de la Capitanía General del siglo XVIII. Nos perdemos en la Plaza de Azcárraga, una maravillosa arboleda de plátanos y magnolios presidida por la hermosa Fuente de los Deseos. Podemos sentarnos un rato a descansar en los bancos de esta plaza y respirar el frescor que produce la sombra de los árboles y la cercanía del mar.

Desde aquí observamos la Colegiata de Santa María del Campo, la segunda parroquia más antigua de la ciudad, visitando su Museo de Arte Sacro. Frente a la fachada se alza un esbelto cruceiro y el Palacio de Cornide. Seguimos la Rúa de Herrerías para adentrarnos en un laberinto de estrechas callejuelas para llegar a la recoleta Plazuela de las Bárbaras, con sus pequeñas casas antiguas y los muros del Convento de las Clarisas y el Convento de Santo Domingo, donde, con su torre casi inclinada, se venera la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad.

La Rúa de las Tinajas nos lleva hasta el Jardín de San Carlos. Desde el mirador del jardín se divisan el puerto y la ría. Frente a la puerta principal se halla la Capilla de la Venerable Orden Tercera y el Museo Militar Regional. Tras él, el moderno edificio de la Fundación Luis Seoane, que reúne una gran colección de este pintor gallego. Así, bordeando el Hospital Militar y la antigua muralla, con la Puerta de San Miguel, se llega al Paseo Marítimo y al Club Náutico.

Desde aquí divisamos el largo dique de abrigo de Barrié de la Maza, espigón de casi 1300 metros de largo que protege el puerto y es utilizado como lugar para pescar o hacer deporte. El Castillo de San Antón ya no es aquel viejo islote en medio del mar, sino que ahora está unido a la ciudad por una franja de tierra. Esta fortaleza del siglo XVI alberga el Museo Histórico y Arqueológico.

Con esto llegamos a las preciosas Galerías de la Marina, por las que La Coruña ha sido llamada la ciudad de cristal. Siguiendo la Avenida de la Marina están la Casa de Paredes, el Gobierno Civil y el Cantón Grande, centro neurálgico, bancario y asiento de las importantes fundaciones culturales de la ciudad. A su lado, los Jardines de Méndez Núñez, poblados de palmeras y esculturas, como la de John Lennon, el Quiosco Alfonso, La Terraza, el Quiosco de la Música o La Rosaleda.

Torre de Hércules

Torre de Hércules

De aquí pasamos a la céntrica Calle Real, con abundantes galerías, y perfecto lugar para el tapeo y las cafeterías. En una calle paralela se levanta el Teatro Rosalía de Castro y la Iglesia de San Nicolás. Y al fondo de la calle, la preciosa Plaza de María Pita, nexo de unión entre el casco viejo y el nuevo. Sus soportales se rompen con la efigie colosal del Ayuntamiento, con tres torres coronadas por vistosas cúpulas.

Volviendo nuestros pasos llegamos al Paseo Marítimo del Orzán, con la Playa del mismo nombre, y a su lado las de Riazor y Matadero. Si podéis, no dejéis de subir al ascensor panorámico que sube hasta el Monte de San Pedro. Al pie de dicho monte está la pirámide Millenium. Sin salir del Paseo, llegaremos hasta la Ciudad Jardín y el Estadio de Riazor. Si continuamos el trayecto por todo el Paseo, tras atravesar la Fuente de los Surfistas, llegaremos al Domus o Museo del Hombre, único en su género, y ocupado en explicar todas las funciones y capacidades del cuerpo humano. Más adelante llegaremos al Aquarium Finisterrae, y, en medio de un parque poblado por estatuas, la colosal figura de la Torre de Hércules, anclada en el horizonte de los siglos.

Símbolo de la ciudad, es un gran faro romano de 58 metros de altura. Si os acercáis hasta ella, abrigaros bien, incluso en verano, porque siempre suele correr un fuerte viento fresco. Subiros hasta la cima y contemplar las mejores vistas de la ciudad y de las rías gallegas. Cuenta la leyenda que, en días despejados, desde esa altura se pueden contemplar las costas de Inglaterra

Para visitar La Coruña os aconsejo que lo hagáis en sus fiestas mayores, las de la Virgen del Rosario, del 1 al 8 de octubre. También son interesantes los Carnavales, con el martes de choqueiros, los desfiles de carrozas. Las hogueras de San Juan se celebran con sardiñadas en los barrios. Los grandes festejos dedicados a María Pita tienen lugar a lo largo de todo el mes de agosto, con las batallas de flores, la naval o los fuegos artificiales en la bahía.

Pero, en cualquier época del año, sobre todo en verano, lo pasaréis estupendamente en el animadísimo centro de La Coruña. Sus terrazas, bares y cafeterías invitan a degustar el famoso marisco gallego, o las caldeiradas de rape, el pulpo a feira, las empanadas, la deliciosa laconada, la zorza. Y todo bien regado con cualquier vino gallego, por ejemplo un Ribeiro. Y que no falte la tradicional queimada de aguardiente…

Cómo llegar

Para llegar a La Coruña podemos hacerlo a través del Aeropuerto de Alvedro, que se encuentra a sólo 8 kilómetros de la ciudad. Desde el aeropuerto podemos tomar un taxi hasta La Coruña, o alquilar un coche, o bien tomar un autobús.

Aquí podéis consultar vuestra ruta hasta La Coruña en tren

Aquí podéis hacerlo si os acercáis a la ciudad en coche.

Si os decidís por visitar La Coruña aquí tenéis vuestro vuelo a la ciudad y una selección de los mejores hoteles A Coruña.

Portomarin sobrevive al Miño

Mayo 31, 2008 By: Luis J Ruiz Category: Lugo, Rutas turisticas, Galicia No Comments →

Muchos son los secretos que esconde el Camino de Santiago. Tantos que cada una de las infinitas etapas en que puede dividir el peregrino su ruta hasta la tumba del Santo puede merecer un blog propio. La leyenda se funde con la historia, el pasado con el presente y los contrastes son permanentes a lo largo del recorrido.

El Miño en Portomar�n

Muchos son los recuerdos que asaltan la retina de quien ha llegado a Santiago de Compostela. Desde la dureza de las etapas navarras, a la inmensidad de los campos de Castilla pasando por la belleza del tramo gallego. Es allí, en Galicia, donde el turista, peregrino o no, puede contemplar uno de los paisajes que nunca olvidará: la entrada a Portomarín sobre el rio Miño.

Portomarín es un pueblo nuevo. Por suerte o por desgracia es una de las tantas localidades españolas que en su momento resultaron incómodas y sobre sus cimientos originales acabó proyectándose el embalse de Belesar en los años 60. Aún así nunca pasa desapercibido. Especialmente cuando el caudal del Miño es escaso y Portomarín se duplica.

Capilla de Santiago en Portomar�n

La entrada a la localidad, decíamos, es espectacular. El primer contraste es el del doble puente. La reconversión del Miño en embalse conllevó también que el agua se tragara el antiguo puente de Pedro Peregrino. Junto a él, pero muchos metros más arriba, está la hoy entrada natural a la localidad y desde ahí, si el caudal lo permite, se pueden ver los vestigios del antiguo pueblo en el seno de un cauce que verdea por momentos. Es inevitable la foto y la visita a la villa se retrasa voluntariamente. El puente es, el gran protagonista de Portomarín.

Superado el impacto visual y superado el puente, llega el segundo golpe para el turista. Nos llevará un rato atravesar superar el cauce del Miño para chocarnos con la escalinata que da acceso a la Capilla de Santiago, una de las paradas obligatorias. Habrá que esforzarse para alcanzar el casco urbano. Situado en una colina, Portomarín fuerza el jadeo del turista con sus rampas de acceso. Una vez arriba, todos los caminos nos conducirán hacia su plaza donde sus pórticos y sus edificios de piedra, conceden el merecido descanso.

La plaza de Portomar�n

Además de la foto con el peregrino de piedra que preside el centro de la población, no hay que dejar de visitar la iglesia de San Nicolás o San Juan. A medio camino entre lo religioso y lo militar, el edificio sorprende por su triple pórtico y por su diseño más defensivo que religioso. Un recuerdo más del paso de los Caballeros Templarios por Galicia.

¿DÓNDE COMER?
Mesón Rodríguez (982.545054); Mesón de Loio (982.545012); Restaurante Río Loio (982.545051); Ferreiro (982.545017); A Silva (982.545271); Restaurante Pérez (982.545040).

¿DÓNDE DORMIR?
Hotel Villajardín (982.545252 Y 982.545388); Pousada Portomarín (982.545200); Posada del Camino (982.545007); Mesón de Loio (982.545012); Mesón Rodríguez (982.545054); Sada Hostelería (982.545200); Camping Campo Fiesta (982.545070); Albergue de Gonzar (982.157840); Albergue de Portomarín (982.545143); Albergue B. Quiroga (982.545022).

¿CÓMO LLEGAR?
Aquí puedes encontrar los autobuses desde Lugo y aquí puedes planificar tu viaje en coche.

MÁS INFORMACIÓN
En la web de la Diputación de Lugo y en la página del Concello de Portomarín (en gallego).

Cedeira, el romance del sol y el agua

Mayo 17, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: A Coruña, Galicia, Pueblos con encanto No Comments →

¿Queréis un fin de semana relajante, en un lugar tranquilo, con gente tranquila, sosegada, un fin de semana de bellos paisajes, de puestas de sol deslumbrantes, como si el mar se tragara el arco del sol, un fin de semana idílico en el que pasear, comer maravillosamente y vivir un clima perfecto?. Pues os voy a dar una pista sensacional. Vuestro fin de semana tiene nombre: Cedeira.

Sin duda alguna Cedeira es vuestro destino. Un agradable pueblo marinero en la provincia de La Coruña, la bella Galicia, en la desembocadura del Condomiñas y en la ría de su nombre. Un pueblo muy turístico, pero no masificado, un lugar muy tranquilo, con paisajes de barquitas de colores en la playa, y un puzzle maravilloso de mar y montaña que os relajará sobremanera.

Ria de Cedeira

La Cetaria romana entra en el siglo XII en el dominio de los Traba y por concesión de Enrique II en el de Lemos. Las calles de la parte alta del pueblo, de apenas 8000 habitantes, en torno a la iglesia y el mercado, conservan la traza medieval y restos de su antiguo recinto amurallado. Son calles estrechas y empinadas, en donde predominan las casas antiguas, blancas, con enormes escudos nobiliarios en sus puertas

La Iglesia a la que nos referimos es el templo de Santa María do Mar, del siglo XVI, muy retocado con cemento en el siglo pasado. En muy buen estado, y dignas de visitar y contemplar, permanecen sus capillas de la Concepción y de la Virgen del Parto. Es preciosa, como en casi todas las poblaciones gallegas, la línea de pulcras galerías que se reflejan en el río Condomiñas, con un hermoso paseo entre los dos puentes que, al atardecer, con el sol cayendo sobre la ría, os resultará fascinante.

Al llegar al puerto pesquero, con su decorado de barquitas de colores a bordo del agua, y sus marineros arreglando los utensilios de pesca en la playa, visitamos la lonja y la Punta do Castelo, en la que se sitúa el Fuerte de la Concepción, del siglo XVIII, con un pequeño museo en su interior y un mirador desde el que contemplar el pueblo y la ría.

De camino al puerto fue colocado un enorme monumento a la Mujer del Pescador en 1985. En el puerto de bajura, que en su momento tuvo rada ballenera al abrigo de la Punta Sarridal, predomina la flota volantera. La Punta Robaleira cierra al fondo la ensenada con un faro construido en 1862. En esa orilla se pueden ver modernas urbanizaciones turísticas arracimadas en torno a la playa y los locales de animación.

Si podéis y tenéis tiempo no dejéis de visitar, en una breve excursión de 8 kilómetros, el faro de Punta Candieira, situado en un descenso muy sinuoso. Las vistas desde allí del océano son realmente maravillosas. De este camino parte una desviación a la ermita de San Antonio de Corveiro, del siglo XVII, cuya romería se celebra el 13 de junio. En su atrio vemos un cruceiro de 1746 labrado en piedra serpentina. Sobre los acantilados de las Puntas Falcoeira y do Carreiro es posible contemplar los barcos que embocan la ría.

Faro de Punta Candieira

Fiestas

Las fiestas más importantes de Cedeira son las fiestas patronales a la Virgen del Mar el 15 de agosto. En esos días Nuesta Señora del Mar es embarcada en uno de los pesqueros y acompañada por el resto de las embarcaciones que recorren la ría. El último domingo de junio se celebra el Curro de la Capelada, donde los ganaderos realizan las operaciones de rapa y marcaje de los potros salvajes propios de esta zona. En septiembre también tenemos la Romería de San Andrés de Teixidó, y como dijimos antes, el 13 de junio la Romería de San Antonio Corveiro.

Gastronomía

Los percebes de la costa entre Punta Candieira y el Cabo Ortegal no faltan en Cedeira. Tampoco el bonito del norte, preparado al horno, en rollo o en salsa de perdiz. Otros pescados son servidos en ajada, caldeirada o dentro de empanadas marineras y pastelones. A probar también el rape con guisantes y los chocos rellenos. Un dulce típico que no podéis perderos son los eses, hechos de huevo, azúcar, mantequilla y leche.

Cómo llegar

Cedeira se encuentra a 32 kilómetros de Ferrol y a 90 de La Coruña. Si vamos en coche, y venimos de la zona sur de Galicia, de las Rías Baixas, tenemos que llegar hasta Ferrol y allí coger la AC-566 que nos llevará directamente a Cedeira. En cambio, si venimos de la zona norte de Galicia, de las Rías Altas, tenemos que llegar hasta Ortigueira, a 29 kilómetros de Cedeira, donde cogeremos la AC-862 , y una vez en el Campo del Hospital, cogeréis la AC-566. De todas maneras, aquí podréis hacer vuestra ruta según el lugar del que vengáis.

Si os decidís a pasar este fin de semana relajante que os proponemos en Cedeira, aquí tenéis los mejores hoteles de la ciudad, y los mejores restaurantes para comer.

Galicia, maravilla por descubrir

Mayo 10, 2008 By: Carmen Marquez Category: Orense, Lugo, A Coruña, Pontevedra, Galicia 1 Comment →

La comunidad autónoma de Galicia es toda ella una maravilla por descubrir. Sus extensos campos verdes de exuberante naturaleza, sus playas espectaculares, su costa escarpada donde los acantilados son escenarios de leyenda, sus rincones escondidos, la magia de su rica tradición y la gran calidad de su gastronomía típica, la convierte en un lugar de referencia para unas vacaciones inolvidables. ¡Déjate embrujar por su encanto y misterio!

El pueblo de Tuy en Pontevedra

El precioso pueblo de Tuy en Pontevedra

Vista de Orense

Vista aérea de los puentes de la ciudad de Orense

Muralla romana de Lugo

La espléndida muralla romana de la ciudad de Lugo

Santiago de Compostela

La impresionante catedral de Santiago de Compostela

Terras do Miño, la ruta verde del agua

Mayo 08, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Lugo, Rutas turisticas, Galicia No Comments →

En el año 2003 la UNESCO declaró a las Tierras del Miño como Reserva de la Biosfera. Un amplio espacio situado en el centro norte de la provincia de Lugo, un paraje sin igual de frondosos bosques, afluentes, pequeñas charcas y hermosos pueblos que, abrigados por la niebla, representan uno de los mayores placeres para los sentidos.

Laguna de Fonmiña

Iniciamos nuestra ruta en Meira, con su Monasterio de Santa María que domina la población, con su impresionante rosetón en la fachada, lugar donde nace precisamente el río Miño. A dos kilómetros de Meira encontramos el Lagoa de Fonmiñá, un hermoso parque recreativo con pasarelas peatonales para rodearla, con el monumento al Padre Miño. Aquí el Miño se hace lento, perezoso, con preciosas curvas. Y llega así al Castro de Viladonga (nosotros lo seguiremos por la N-640, siempre hacia el suroeste), un poblado galaico-romano que podemos visitar en julio y agosto de 10.00 a 21.00 horas, de marzo a junio y de septiembre a octubre de 10.00 a 20.00 horas, y de noviembre a febrero de 10.00 a 19.00 horas.

Desde Viladonga proponemos retroceder 2 kilómetros por la nacional hasta el desvío a Castro de Rei, una pequeña población que gira en torno a su iglesia, de piedra menuda. Atravesando el puente del pueblo, encontramos el desvío a Bazar, una pradera artificial idílica, donde pastan, entre el hermoso verdor, vacas y cabras bajo el sonido celeste del Miño. Desde la pradera vemos al fondo las Lagoa de Cospeito, reserva natural de gran interés para la observación de sus aves migratorias.

A pocos kilómetros se alza Feira do Monte, capital de Cospeito, con las iglesias casi desiertas de Lamas y Bestar. Junto a ella, Bonxe, lugar donde nos pararemos para comprar las piezas de barro de su conocido alfar, considerado el más antiguo de Galicia. Y desde allí observaremos la preciosidad de las Insuas do Miño, con sus bosques inundables cuando crece el curso del río, y sus pasarelas que permiten el acceso a las islas.

A partir de aquí, el Miño se pierde por Outeiro de Rei, con su bella Iglesia de Santa Isabel, y por la cercana población de Friol, donde nos pararemos en las Penas Rodas, dos enormes bolas graníticas producto de la erosión del río, hoy parque recreativo pefecto para el almuerzo campestre. O bien, cerca de aquí, visitaremos el Centro Avifauna, abierto de martes a domingo de 11.00 a 13.30 horas, y de 16.00 a 19.30 horas. Una vez en Friol, continuamos el curso del Miño hasta San Paio de Narla, en cuyo Castillo podemos visitar la sección de armería del Museo Provincial de Lugo.

A 4 kilómetros de aquí, el Miño se cruza con su afluente Mera, una estampa preciosa. En ella podemos preguntar por la Aula da Natureza y realizar alguna de sus hermosas rutas de senderismo, para poder conocer Santa Baia de Bóveda, un balneario del siglo IV, donde podremos tomar un baño, aunque el agua, aviso para navegantes, está helada incluso en agosto.

Ponte de Neira

A 8 kilómetros de aquí se encuentra la imponente y amurallada Lugo, Patrimonio Mundial de la UNESCO. Encaramada en lo alto de una colina, parece vigilar como una madre el transcurrir del Miño. Lugo presenta, junto al río, otro precioso balneario, muy romántico, que acoge en su interior restos romanos, que invitan a un agradable paseo. En él se encuentra el Centro de Interpretación de las Terras do Miño, oficina de información de todas las rutas que podemos seguir a través del río.

Dejando un poco atrás ya Lugo, llegamos al Mazo de Santa Comba, insertado en el bosque lucense. Una especie de choza de madera junto al río Chamoso, con un molino de dos piedras, que antiguamente servía de herrería a la ciudad de Lugo. Desde aquí se suceden varias aldeas, pequeñísimas, algunas de ellas de un par de casas o tres como mucho, con el concierto del agua como único ruido de fondo, y un verdor desaforado, destacando A Fervenza, con una hermosa casa del siglo XVII, y un antiguo molino.

Llegamos ahora a Ponte de Neira, un hermoso paseo arbolado de origen medieval, que nos deja ver, entre las ramas secas de los árboles, el cauce enroscado del Miño. Cerca de allí, el pequeño pueblo de San Vicente de Carracedo, con su hermoso puente sobre el río, provisto de dos arcos, lugar de donde, curiosamente, procedían los abuelos de Fidel Castro. Y un poco más allá, Baralla, otro pequeñísimo pueblo blanco, dominado por el Miño, fin de nuestra hermosa ruta.

Así pues, si quieren vivir una hermosa ruta jalonada de verde, espesos bosques, afluentes y grandes notas musicales de agua, no os perdáis la Ruta de las Terras do Miño, un lugar mágico y sobrenatural.

Más información en www.terrasdomino.org

Betanzos, la leyenda del agua

Abril 29, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: A Coruña, Galicia, Pueblos con encanto No Comments →

Galicia es una región llena de encanto, llena de misterio y profundas tradiciones. Galicia es como una bella dama sentada a la orilla del mar, con su vestido verde, ataviada con sus encajes de río, montes y lluvia. Galicia guarda en sus rincones parajes ocultos, verdaderos tesoros que el mar y la naturaleza han ido modelando en el transcurrir de los siglos. Hoy paseamos por uno de esos rincones, uno de esos lugares en donde el verde y el azul juegan al corro, tarareando leyendas antiguas. Hoy visitamos la ciudad de Betanzos.

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Betanzos es la capital de As Mariñas, situada en la provincia de A Coruña , con apenas 15.000 habitantes y a sólo 25 kilómetros de la capital de provincia. La historia de Betanzos comienza en la época romana, en la antigua Brigantium Flavia, sobre el montículo de Untia. En 1219, el rey Alfonso IX la denominó la pequeña Toledo del norte, por su emplazamiento sobre un monte y su recinto amurallado. Su puerto llegó a ser un perfecto enclave comercial en la época medieval. Un terrible incendio en 1569 hizo que la importancia del lugar pasara a La Coruña, siendo denominada más tarde con el sobrenombre “dos Cabaleiros” por acoger en los siglos pasados a las familias nobiliarias más importantes de Galicia.

Betanzos fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1970. Comenzaremos la visita por la Plaza de los Hermanos García Naveira, centro vital de la ciudad, antes conocida como O Campo . En la plaza, la bella Fuente de Diana, de 1886, hace juego con unas farolas decorativas muy originales. Como testigos imperecederos, dos estatuas de mármol de Carrara de los Hermanos García Naveira. A un lado de la plaza observamos el Convento de Santo Domingo, de bella terraza barroca, que hoy alberga el Museo das Mariñas, y que en años anteriores llegó a ser cine, archivo y hasta biblioteca.

En la misma plaza se alza majestuoso el Hospital de San Antón, archivo histórico en la época de Carlos III, hoy aula de cultura y sala de exposiciones. Detrás de él, el Colegio de Huérfanas, del siglo XVIII, adosada a la casa de Juan de Naveira, con preciosas galerías.

Siguiendo un poco más allá, la Plaza de la Constitución, donde hallamos el Ayuntamiento, de estilo neoclásico, el Pazo de Bendaña, la Torre do Concello y la Iglesia de Santiago. Esta iglesia de estilo gótico muestra en su portada al propio Santiago a caballo, señalándonos el Pazo de Lanzós, frente a la iglesia.

Los conjuntos más importantes de la ciudad lo forman los templos góticos de Santa María do Azogue y San Francisco, ambos con una típica plazuela empedrada y su cruceiro en el centro. En Santa María do Azogue destaca la portada, preciosa, monumental, de múltiples detalles. En San Francisco, su interior es precioso, con el sepulcro de Fernán Pérez de Andrade, y numerosas esculturas de carácter funerario. A un lado del templo nos encontramos con las Escuelas de San Francisco, de estilo neomudéjar.

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Las casas del centro histórico de Betanzos nos muestran la típica arquitectura y decoración gallegas. Preciosas galerías, balcones completamente acristalados, embellecidos con la madera, como las de las Rua da Fonte da Unta. Tampoco faltan los hórreos en A Galeira y Rúa Nova.

No muy lejos del casco urbano hallamos la Ermita de la Magdalena, del siglo XVI, y los santuarios de Nuestra Señora del Camino y el de Nuestra Señora de las Angustias. Ambos santuarios, debido a su emplazamiento, muestran las mejores vistas de la ciudad y de su ría. Desde allí observamos el Jardín Enciclopédico, al que podemos acceder por un pasillo elevado sobre el actual parque y junto a la estatua de La Caridad. Es un parque precioso donde se conjuga el amor al agua y sus fuentes tan propio de estas zonas, con estatuas silentes de hasta 265 papas, literatos y emperadores.

Gastronomía

Poco antes de llegar a Betanzos se alzan los emparrados de su famoso vino. Podemos degustar en la ciudad sus caldos ácidos y afrutados en aquellas tabernas que lucen una rama de laurel en la puerta, perfecto distintivo. Y junto al vino, y a modo de acompañamiento, nada mejor que el pan de rosca y las apreciadas empanadas, así como la trucha y el pulpo con cachelos. Para postre nos dejamos sitio a las melindres, las cocadas y las rosquillas. Y como punto culminante y perfecto digestivo, la queimada se ofrece propicia.

Fiestas

Las fiestas de Betanzos se suelen celebrar en agosto con las Romerías de Os Caneiros, entre los días 18 y 25. En ellas la gente se pasea en barcas engalanadas a través del río Mandeo, y toda Betanzos es un cortejo gastronómico de primer nivel. También son famosas las Fiestas del Lanzamiento del Globo. El 16 de agosto el mayor globo de papel del mundo se deja ascender en la noche de San Roque, decorado con motivos propios del lugar, oganizándose una velada nocturna. En septiembre tenemos la Romería de San Miguel, los días 28 y 29, y en abril la Fiesta del Vino.

Cómo llegar

A Betanzos podemos acceder, vía La Coruña, en autobús (desde la estación coruñesa parten autobuses desde las 6.30 de la mañana a las 22.00 h, con una frecuencia de media hora). Incluso desde Santiago de Compostela, desde las 7.15 de la mañana a las 20.15 h, con una frecuencia de dos horas aproximadamente. También Betanzos está comunicada por autobús con Madrid, el que sale con destino a La Coruña, y que tiene parada en la ciudad (son 4 autobuses diarios que parten de la capital de España a las 9.15, 12.20, 15.20 y 22.20).

También podemos acceder a Betanzos en tren, con su estación ferroviaria Infesta / O NorteAquí podéis ver vuestra ruta en tren hasta Betanzos. Y si os decidís a venir en coche, aquí disponéis de vuestro recorrido más corto.

Encontrad aquí vuestro vuelo a La Coruña, vuestro alojamiento en Betanzos y los mejores lugares para comer.

Pontevedra, el corazon de las piedras

Abril 22, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Pontevedra, Galicia No Comments →

Cuenta una antigua leyenda que Teucro, uno de los héroes de la guerra de Troya, se enamoró de una sirena de nombre Leucoiña, siguiéndola hasta la ría donde hoy se asienta la ciudad de Pontevedra, fundando el propio Teucro el antiguo asentamiento de Helenes, en honor a su patria.

No obstante, al parecer todo queda en una antigua y bella leyenda, pues no han aparecido hasta la fecha vestigios de esta antigua ciudad griega. Tradicionalmente, Pontevedra tiene su origen en el asentamiento romano Ad Duos Pontes, y la palabra Pontevedra deriva del latín significando Puente Viejo.

Pontevedra, la bella y férrea ciudad gallega, capital de las hermosas Rias Baixas, duerme rodeada de montes y acompañada por el regazo del río Lérez, engalanado de múltiples puentes, antiguos y modernos, en su tranquilo discurrir silente por la ciudad.

Para visitar Pontevedra os recomiendo dejaros el coche en el primer aparcamiento que veáis. El centro histórico de la ciudad es un complejo de bellas plazas, callejuelas empedradas que sólo tienen su verdadero encanto si las respiramos cuerpo a cuerpo. Su casco histórico está declarado como conjunto histórico-artístico, y es donde precisamente empezamos nuestro recorrido.

Allí nos encontramos con la Iglesia de la Peregrina, patrona de la ciudad, construida a partir de 1778, dedicada a la Virgen Peregrina que guiaba a los peregrinos desde Bayona a Santiago de Compostela. Mezcla un barroco tardío con formas neoclásicas y su planta tiene forma de vieira, la concha típica de los peregrinos. Siguiendo nuestros pasos mientras contemplamos la Iglesia Peregrina, nos hallamos ante la fachada de San Francisco, del siglo XIV, donde no podemos dejar de visitar, en su interior, una hermosa escultura de un Cristo Nazareno.

Frente a la Iglesia de San Francisco, la hermosa y emblemática Plaza de A Ferrería, que toma su nombre de las forjas que existieron bajo sus recios soportales. Forma, junto con la Plaza de Ourense, la Plaza de la Estrella y los Jardines de Casto Sampedro, un lugar de paseo y ocio perfecto para los visitantes. En medio de la plaza nos encontramos con la Fuente de A Ferrería, del siglo XVI, y frente a ella la Casa de las Caras, llamada así por las numerosas esculturas con forma de cara que completan su fachada sur.

Continuamos por la Calle de los Soportales, lugar donde se alojan la mayoría de los comercios tradicionales de la ciudad, y lugar de paso, señalizado además, del Camino Portugués hasta Santiago. Recios soportales que nos enmarcan la típica arquitectura gallega. A través de esta calle llegamos a la Plaza de Curros Enríquez, famoso poeta orensano, donde destaca la fuente central, del siglo XIX, y el bello edificio del Casino Mercantil. Esta plaza es uno de los centros neurálgicos del nacionalismo gallego, pues aquí está el monumento a Alexandre Bóveda, fundador del Partido Galeguista.

Tras tomar un aperitivo en las terrazas de la Plaza Curros Enríquez, seguimos un poco más adelante y nos topamos con la Plaza de Teucro, el lugar más querido de los pontevedreses. Una plaza enmarcada por enormes casas patriciales de los siglos XVII y XVIII, como la de los Gago y Montenegro , el Pazo de San Román y el Pazo del Marqués de Aranda. Las calles adyacentes a esta recoleta plaza son los mejores lugares para probar los buenos vinos de la tierra o para ir de tapas. Por ejemplo, en la taberna La Navarra, fundada en 1808, la más conocida por los pontevedreses.

Calle abajo, y tras atravesar la Calle de la Princesa, llegamos a la Plaza de las Cinco Calles, donde está situada la casa en la que vivió Valle-Inclán. En el centro de la Plaza, un bellísimo crucero de 1773. Es el lugar preferido para pasar los sábados por la noche, zona de marcha de los pontevedreses. Seguimos por la Calle Real, calle empedrada de adoquines, con su puente de O Burgo, para llegar a la Calle de Isabel II, donde hallamos la Iglesia de Santa María, iglesia que conjuga a la perfección el gótico tardío con el renacimiento. Es destacable su fachada principal, obra cumbre del estilo plateresco en Galicia y que alberga una curiosa imagen de San Jerónimo con gafas.

Para terminar nuestro paseo por el casco histórico de la ciudad, nos asomamos a la Plaza de Méndez Núñez, o antigua plaza de las Gallinas, en la que anualmente se celebraba un mercado de aves. También podemos contemplar aquí una estatua nuevamente del escritor Valle-Inclán. Llegamos con ello a la Plaza de la Verdura, plaza en la que tiene lugar cada mañana un tradicional mercado de verduras (excepto los domingos y festivos), y un poco más adelante la Plaza de la Leña, lugar que alberga el Museo de Pontevedra, y sobre todo, un enclave perfecto para tapear en su famosa terraza del Rianxo.

Pontevedra, el mágico lugar silencioso, el perfecto encuentro de peregrinos, la urbe en donde la vida y los siglos recorren de la mano el corazón de las piedras.

Cómo llegar

Para visitar Pontevedra tenemos múltiples posibilidades de llegada. Si nos decidimos por el coche, tenemos que tomar la Autovía del Atlántico AP-9 que atraviesa Galicia desde La Coruña a Vigo, pasando naturalmente por Pontevedra. Si venimos desde Madrid o Barcelona, la Autovía del Noroeste es la nuestra, así como si llegamos desde cualquier otro punto de la meseta.

De todas maneras, también podemos optar por el tren, o bien el aeropuerto de Vigo, que está a tan sólo 20 minutos de la ciudad pontevedresa.

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Vuelos a Pontevedra

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