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El blog de España y sus ciudades
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Archive for the ‘Pueblos con encanto’

Allariz, el rio de color en los arboles

Julio 11, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Orense, Galicia, Pueblos con encanto No Comments →

Allariz y el r�o Arnoia

Allariz y el río Arnoia

Galicia, la bella y mágica Galicia. Yo personalmente le tengo un cariño especial a esta región. Allí he encontrado sobre todo lugares de grandísima belleza, donde el verde de la naturaleza y el azul del mar se toman de la mano como una pareja de enamorados. Allí por ejemplo, en la provincia de Orense, en un delicioso recodo que forma el río Arnoia, os encontraréis con la pequeña villa de Allariz, de apenas 3000 habitantes, pero con uno de los conjuntos históricos más relevantes de toda Galicia. Os lo aseguro, vale la pena.

El nombre de Allariz le viene de ser, según leyendas góticas, la ciudad de Alarico, la Villa Alarici, convertida más tarde en sede del gobierno de los condes de Galicia, Raimundo de Borgoña y doña Urraca. Fijaos si es de gran belleza que los reyes Fernando II y Alfonso IX la convirtieron en corte literaria de la época. Precisamente, tanto cariño le tenía el propio Alfonso IX, que quiso coronarse como rey en esta villa. Pero hay incluso más: Fernando III y Alfonso X fueron educados aquí, y sus paisajes sirvieron de inspiración para las Cantigas del rey sabio.

El centro de la población es la Plaza Da Vila, donde veréis el Ayuntamiento y la bella iglesia románica de Santiago.

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Castrillo de los Polvazares, el homenaje a la piedra

Julio 01, 2008 By: Luis J Ruiz Category: Leon, Castilla y Leon, Pueblos con encanto No Comments →

Un carro en Castrillo

Una de las sorpresas más gratas que nos suelen deparar los viajes, es el regreso a tiempos pasados. No siempre fueron mejores, como dice la frese hecha, pero en muchos casos sí.

Es el caso, por ejemplo, de la comarca de La Maragatería y, más concretamente, de una de sus enseñas: Castrillo de los Polvazares. Es una puerta abierta al pasado que sabemos que no es real cuando vemos los carteles de restaurantes y casas rurales, o los coches aparcados en alguna de las calles de la localidad. Es el único agarre a la realidad que nos ofrece la localidad leonesa que se conserva prácticamente intacta desde sus orígenes.

Castrillo es un homenaje constante a la piedra. Todo a nuestro alrededor está construido en piedra: edificios, iglesias, fuentes, calles. Su perfecto empedrado castiga a los turistas intrépidos que acuden con calzado de paseo, pero la belleza del entorno justifica la penitencia.

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Burgo de Osma, el tesoro medieval de Soria

Mayo 30, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Soria, Castilla y Leon, Pueblos con encanto 2 Comments →

Si de algo puede preciarse un país como el nuestro es de guardar hermosos tesoros en las entrañas de sus tierras. Pueblos y ciudades que convierten nuestras visitas en un recuerdo imborrable. Algo así me pasó cuando visité no hace mucho un lugar que me sonaba bastante de oídas pero al que nunca me había acercado. Concretamente El Burgo de Osma, la histórica y monumental ciudad episcopal en la provincia de Soria, de apenas 4000 habitantes pero declarada Conjunto Histórico Artístico en 1993. Y no es para menos…

Plaza Mayor

A partir de la sede episcopal de Osma fue surgiendo en el siglo XII la actual ciudad como un burgo de artesanos y comerciantes al que se trasladó la residencia del obispo, factor decisivo de su fama en tiempos bajomedievales. Este crecimiento se mantuvo en la época renacentista, durante la cual llegó a contar con un centro universitario. La ciudad es un encanto hecho historia. Muy tradicional, se divide en la parte antigua, donde se distribuyen los comercios y los bares de tapeo, y la parte más moderna que acoge el ambiente más juvenil.

La visita a la parte antigua es retrotraernos a la época de esplendor de la ciudad. La Calle Mayor, con sus casas alzadas sobre soportales, es el eje del casco antiguo. En ella se abre también la porticada y barroca Plaza Mayor, donde se alza el sencillo edificio del Ayuntamiento de 1768 y el Hospital de San Agustín, del siglo XVIII, con dos torres con chapiteles a ambos lados de la fachada presidida por una imagen del santo entre blasones. El Hospital acoge en su interior la Oficina de Turismo, un centro cultural en el que se organizan exposiciones temporales de pintura, fotografía y arte contemporáneo, y el aula arqueológica Antigua Osma. Tras el Hospital queda la antigua Universidad de Santa Catalina, de mediados del siglo XVI y de estilo renacentista.

La Catedral, de origen románico, fue continuada a partir de 1232 según cánones góticos. A partir del siglo XIV se le añadió el hermoso claustro, del gótico tardío, y la monumental torre barroca, de 72 metros de altura. La vista desde la parte inferior de la torre es sencillamente inigualable. En el interior destacan el retablo mayor, de 1554, de Juan de Juni y Juan Picard, y la verja plateresca que cierra la capilla central, de Juan Francés.

No podemos dejar de visitar en la Catedral la tumba en piedra de Pedro de Osma, de 1251, del que se cuentan numerosas leyendas y milagros en la ciudad. Asimismo, las vidrieras renacentistas del interior, quizás no tan espectaculares como en otros lugares, pero sí muy coloristas. En torno al claustro visitad también el Museo Catedralicio y Diocesano, donde se guarda el Beato de Osma, un precioso códice de 1086 con miniaturas mozárabes que reproduce el Comentario al Apocalipsis de San Juan, de Beato de Liébana, la auténtica joya de esta ciudad.

Murallas y Catedral

Callejear por Burgo de Osma es francamente especial, sobre todo a la caída lenta de la tarde. Penetrar por el Callejón del Caracol, atravesar los soportales de la Plaza Mayor hasta la puerta de San Miguel, la antigua muralla que se alinea frente al río Ucero, seguir el curso del río hasta el Parque Público, un lugar precioso para descansar, y llegar hasta el Cerro Castro donde se hallan los primeros restos romanos de la ciudad.

Y, cómo no, sentarnos en la Plaza Mayor a probar las alubias, o los escabeches rellenos de perdiz o codorniz, y todo lo derivado de la matanza del cerdo. Acompañarlo de los sobones, extendidos o harinados, y claro está, en esta parte de la Ribera del Duero, es inexcusable degustar un buen vino de color claro, de escasa graduación y un tanto ácido.

Para visitar Burgo de Osma recomendamos mediados de agosto, donde las temperaturas suelen ser mucho más agradables que el temido invierno soriano. Concretamente se celebran las fiestas de la ciudad, del 14 al 19 de agosto, con desfiles de gigantes y cabezudos, juegos medievales, mercadillos, corridas de toros y el tradicional baile de la rueda en la Plaza Mayor.

Si tenéis tiempo, visitad el Parque Natural del Cañón del Río Lobos. Se encuentra a las afueras de Burgo de Osma, en una desviación de la carretera que une el pueblo con San Leonardo de Yagüe, poco después de pasar Ucero. Allí se encuentra el Centro de Interpretación del parque. En el interior del mismo observaréis el vuelo de los buitres leonados, los grandes huéspedes del lugar. También os encontraréis con la Ermita de San Leonardo, del siglo XIII y origen templario.

Cómo llegar

Burgo de Osma se encuentra a 59 kilómetros de Soria. Aquí podéis encontrar vuestra ruta para llegar a la ciudad.

Aquí tenéis los mejores alojamientos en Burgo de Osma y los mejores restaurantes para comer

Laguardia, viviendo sobre el vino

Mayo 26, 2008 By: Luis J Ruiz Category: Alava, País Vasco, Pueblos con encanto No Comments →

En el mar de viñedos que envuelve el río Ebro y que se extiende, en ambos márgenes, desde Haro hasta La Rioja Baja, Laguardia (Álava, 1.484 habitantes) adquiere un protagonismo especial. Es una de las capitales del enoturismo que cada día gana adeptos e inversores de la mano de la Denominación de Origen Calificada Rioja.

Panorámica de Laguardia

La hoy localidad alavesa incorpora en su nombre el único motivo de su fundación hace casi once siglos: defender el reino de Navarra. Y como si el tiempo no hubiera pasado, Laguardia conserva su estructura medieval, sus calles estrechas y empedradas, su muralla defensiva y las puertas, hoy siempre abiertas, que servían para defender la villa de las invasiones exteriores. Cruzarlas es retroceder en el tiempo y protegida por casi dos metros de piedra, la historia nos golpea el rostro desde el primer paso.

Muchas son las visitas recomendadas, empezando por el pórtico de la iglesia de Santa María en piedra policromada y pasando por las casas palaciegas que mantienen sus escudos labrados, pero imprescindibles resultan tres.

La primera y más espectacular es la de El Collado, un balcón natural desde el que el turista verá un mar de viñas. La cuna (al menos una de ellas), del vino de Rioja.

Casco urbano de Laguardia

La Plaza Mayor, sede del Ayuntamiento y confluencia natural de las calles más populosas y gastronómicamente recomendables de Laguardia, es el centro tanto geográfico como social de la localidad. Un esplendor, el de toda la zona interior de las murallas, que se mantiene gracias a la prohibición de tráfico rodado. Sin motores de fondo, y con el día a día de los lugareños como banda sonora, el salto en el tiempo es más marcado.

Y esa permanente persecución de los coches es consecuencia natural de la tercera visita imprescindible. Es el gran tesoro de Laguardia. Escondidas bajo tierra, a media docena de metros de profundidad, encontramos las bodegas familiares que, horadadas durante el siglo XVI, permitían hacer el mismo recorrido a la luz del sol o bajo tierra. Diseñadas para la conservación del vino, función que hoy han recuperado, también han servido para tramar conspiraciones, iniciar sublevaciones y preservar a la población de ataque enemigos.

Muralla de Laguardia

Laguardia es uno de los techos de La Rioja alavesa y, como centro de operaciones, se perfila como el lugar ideal para recorrer la región. Como cada pueblo de los alrededores tiene su particular idiosincrasia y, en la mayor parte de los casos, merecen una visita individual, el turista se puede despedir de Laguardia desde las faldas de la Sierra de Cantabria. Es salto temporal es entonces más amplio. Aparecen monumentos funerarios y dólmenes que se extienden desde Elvillar de Álava hasta Ábalos formando así la conocida como Ruta de los Dólmenes.

¿CÓMO LLEGAR?
En coche. Desde Barcelona, 502 kilómetros. Desde Logroño, 18 kilómetros. Desde Madrid, 362 kilómetros. Desde Vitoria, 62 kilómetros.

¿DÓNDE COMER?
Aquí puedes encontrar los mejores restaurantes de La Guardia

¿DÓNDE DORMIR?
Aquí puedes encontrar sitios para dormir en Laguardia.

Briones, esencias medievales

Mayo 21, 2008 By: Luis J Ruiz Category: La Rioja, Pueblos con encanto 1 Comment →

La Rioja es, además de la cuna del castellano, la del vino y Haro, por ende, la capital del líquido elemento. Pero como no sólo de vino vive Haro, no sólo de la capital jarrera vive el vino de Rioja.

Briones (197 habitantes) es, probablemente, uno de los pueblos más hermosos de La Rioja Alta. Refleja la combinación perfecta entre pasado, presente y futuro. La dosis histórica la pone su Iglesia renacentista, el empedrado de sus calles y la majestuosidad de sus casonas. El presente corre de la mano de sus gentes, entregadas al cultivo (principal, que no exclusivamente) de la uva y el futuro corre de la mano del enoturismo con el Museo Dinastía Vivanco como principal referente.

Panorámica de Briones

Asentado en un cerro de casi cien metros de altura, Briones es el balcón perfecto de las hoces que describe el río Ebro en su entrada en La Rioja y ya desde sus murallas se puede presenciar el mar de viñedos que inunda la zona. De arriba abajo, como si de la descripción de cuadro se tratara, la visita a Briones ha de comenzar en la plaza. Es la ‘cota’ del municipio y su empedrado nos obliga a retroceder en el tiempo hasta escuchar los cascos de caballos rondando la villa.

Cuatro grandes construcciones acapararán el protagonismo del visitante. La espectacular iglesia y su torre, que recuerda la catedral de Logroño, la casa palacio de los Marqueses de San Nicolás, hoy Ayuntamiento de la Villa, y la fachada de la Abadía (o Casa de los Arcos) que luce en todo su esplendor, después de su restauración.

Desde la plaza, cualquier dirección es buena. Las arterías que nutren de vida al corazón de la Villa mantienen el empedrado poco recomendable para ciertos calzados y nos conducen a las Cercas, los vestigios de la antigua muralla que protegía un emplazamiento fronterizo permanentemente deseado.

Iglesia de Briones

Perdiendo altura, la historia se desvanece, pero aparecen los lagares o cuevas, las tradicionales bodegas donde los habitantes de Briones elaboraron de la manera más artesanal, sus primeros caldos. Y al pie de la Villa nos encontramos con el Museo de la Cultura del Vino, un faraónico edificio propiedad de la familia Vivanco, que nos ofrece un paseo por la historia del vino que recorre 10.000 años en un escenario idílico.

Una visita perfecta en cualquier época del año, pero especialmente recomendada en la primera quincena de junio, coincidiendo con las jornadas medievales. Es entonces cuando el salto en el tiempo se hace más presente. Conventos, mansiones de la nobleza, la Inquisición, tejedoras, bordadoras y herreros salen a la calle para que el encanto de la Villa sea insuperable.

¿CÓMO LLEGAR?
En tren o en coche

¿QUÉ VISITAR?
Palacio de los Marqueses de San Nicolás, Iglesia de la Asunción, Casona de los Gadea, “El Puntal”, en las Cercas del Torreón, Ruinas del castillo árabe, Puerta de la Villa, Casona de los Quincoces, Ermita del Cristo.
Museo de la Cultura del Vino. Entrada 7,5 euros. Se recomienda reservar (902 32 00 01 desde España y +34 941-322323, en horario de 10.00hs. a 18.00hs., de martes a viernes.)

¿DÓNDE COMER?
Los 4 arcos (941 322 029), Dianstía Vivanco (941 322 340), Los Calaos de Briones (941 322 131).

Cedeira, el romance del sol y el agua

Mayo 17, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: A Coruña, Galicia, Pueblos con encanto No Comments →

¿Queréis un fin de semana relajante, en un lugar tranquilo, con gente tranquila, sosegada, un fin de semana de bellos paisajes, de puestas de sol deslumbrantes, como si el mar se tragara el arco del sol, un fin de semana idílico en el que pasear, comer maravillosamente y vivir un clima perfecto?. Pues os voy a dar una pista sensacional. Vuestro fin de semana tiene nombre: Cedeira.

Sin duda alguna Cedeira es vuestro destino. Un agradable pueblo marinero en la provincia de La Coruña, la bella Galicia, en la desembocadura del Condomiñas y en la ría de su nombre. Un pueblo muy turístico, pero no masificado, un lugar muy tranquilo, con paisajes de barquitas de colores en la playa, y un puzzle maravilloso de mar y montaña que os relajará sobremanera.

Ria de Cedeira

La Cetaria romana entra en el siglo XII en el dominio de los Traba y por concesión de Enrique II en el de Lemos. Las calles de la parte alta del pueblo, de apenas 8000 habitantes, en torno a la iglesia y el mercado, conservan la traza medieval y restos de su antiguo recinto amurallado. Son calles estrechas y empinadas, en donde predominan las casas antiguas, blancas, con enormes escudos nobiliarios en sus puertas

La Iglesia a la que nos referimos es el templo de Santa María do Mar, del siglo XVI, muy retocado con cemento en el siglo pasado. En muy buen estado, y dignas de visitar y contemplar, permanecen sus capillas de la Concepción y de la Virgen del Parto. Es preciosa, como en casi todas las poblaciones gallegas, la línea de pulcras galerías que se reflejan en el río Condomiñas, con un hermoso paseo entre los dos puentes que, al atardecer, con el sol cayendo sobre la ría, os resultará fascinante.

Al llegar al puerto pesquero, con su decorado de barquitas de colores a bordo del agua, y sus marineros arreglando los utensilios de pesca en la playa, visitamos la lonja y la Punta do Castelo, en la que se sitúa el Fuerte de la Concepción, del siglo XVIII, con un pequeño museo en su interior y un mirador desde el que contemplar el pueblo y la ría.

De camino al puerto fue colocado un enorme monumento a la Mujer del Pescador en 1985. En el puerto de bajura, que en su momento tuvo rada ballenera al abrigo de la Punta Sarridal, predomina la flota volantera. La Punta Robaleira cierra al fondo la ensenada con un faro construido en 1862. En esa orilla se pueden ver modernas urbanizaciones turísticas arracimadas en torno a la playa y los locales de animación.

Si podéis y tenéis tiempo no dejéis de visitar, en una breve excursión de 8 kilómetros, el faro de Punta Candieira, situado en un descenso muy sinuoso. Las vistas desde allí del océano son realmente maravillosas. De este camino parte una desviación a la ermita de San Antonio de Corveiro, del siglo XVII, cuya romería se celebra el 13 de junio. En su atrio vemos un cruceiro de 1746 labrado en piedra serpentina. Sobre los acantilados de las Puntas Falcoeira y do Carreiro es posible contemplar los barcos que embocan la ría.

Faro de Punta Candieira

Fiestas

Las fiestas más importantes de Cedeira son las fiestas patronales a la Virgen del Mar el 15 de agosto. En esos días Nuesta Señora del Mar es embarcada en uno de los pesqueros y acompañada por el resto de las embarcaciones que recorren la ría. El último domingo de junio se celebra el Curro de la Capelada, donde los ganaderos realizan las operaciones de rapa y marcaje de los potros salvajes propios de esta zona. En septiembre también tenemos la Romería de San Andrés de Teixidó, y como dijimos antes, el 13 de junio la Romería de San Antonio Corveiro.

Gastronomía

Los percebes de la costa entre Punta Candieira y el Cabo Ortegal no faltan en Cedeira. Tampoco el bonito del norte, preparado al horno, en rollo o en salsa de perdiz. Otros pescados son servidos en ajada, caldeirada o dentro de empanadas marineras y pastelones. A probar también el rape con guisantes y los chocos rellenos. Un dulce típico que no podéis perderos son los eses, hechos de huevo, azúcar, mantequilla y leche.

Cómo llegar

Cedeira se encuentra a 32 kilómetros de Ferrol y a 90 de La Coruña. Si vamos en coche, y venimos de la zona sur de Galicia, de las Rías Baixas, tenemos que llegar hasta Ferrol y allí coger la AC-566 que nos llevará directamente a Cedeira. En cambio, si venimos de la zona norte de Galicia, de las Rías Altas, tenemos que llegar hasta Ortigueira, a 29 kilómetros de Cedeira, donde cogeremos la AC-862 , y una vez en el Campo del Hospital, cogeréis la AC-566. De todas maneras, aquí podréis hacer vuestra ruta según el lugar del que vengáis.

Si os decidís a pasar este fin de semana relajante que os proponemos en Cedeira, aquí tenéis los mejores hoteles de la ciudad, y los mejores restaurantes para comer.

Cadalso de los Vidrios, la centinela de Toledo

Mayo 16, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Toledo, Pueblos con encanto No Comments →

Siempre os aconsejaré una ruta particular por España en coche, y no sólo por lo que hayáis podido planear de antemano para ver en vuestro viaje, sino que, lo más emocionante a mi parecer, es la posibilidad que siempre tenéis de encontraros en vuestro camino con alguna que otra sorpresa en forma de paraje, pueblo, monumento, etc… En una de estas rutas me encontré con Cadalso de los Vidrios, un nombre tan singular para este pequeño pueblo a 80 kilómetros de Madrid.

Palacio de Villena

Cadalso de los Vidrios es una pequeña villa casi lindando con las provincias de Ávila y Toledo, que no llega a los 3000 habitantes. Su nombre significaba en su origen “lugar en alto”, por su magnífico emplazamiento en la altura, y su apellido hace mención a la industria vidriera que dio fama al pueblo a partir del siglo XV. En la época musulmana, Cadalso de los Vidrios estuvo ocupada durante tres siglos por los árabes. Su perfecto emplazamiento, en forma de atalaya sobre la Peña Muñana, la convirtió en lugar de refugio para la histórica Toledo. Cadalso es famosa también porque en este pueblo se celebraron las fiestas en honor de Isabel la Católica, nombrada heredera del trono de Castilla.

Visitar Cadalso de los Vidrios es visitar uno de los lugares con más historia de la serranía madrileña. Las murallas que lo rodean dan fe de este hecho. Construidas por los musulmanes, defendieron esta pequeña población, y sobre todo se convirtieron en plaza fuerte ante las embestidas cristianas por reconquistar la insigne Toledo.

Destacable de este pueblo eminentemente medieval es su paseo por el casco antiguo. Calles empedradas que se levantan y descienden, antiguas casas solariegas que emergen como figuras legendarias de la historia, rincones casi oscuros donde corre la brisa fresca de la serranía.

Así nos acercamos a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en 1498, mezclando el estilo gótico y herreriano, con la misma piedra con la que se edificaron las murallas de la ciudad. Conserva en su interior al Cristo del Humilladero, patrón del pueblo. Pero sin duda, incluso más que la iglesia mayor del pueblo, el monumento más característico de esta villa sea el Palacio de Villena.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Construido en el siglo XV, fue lugar de descanso de Don Álvaro de Luna. Cuenta la leyenda que una gitana le leyó la mano a Don Álvaro una buena mañana anunciándole que moriría debajo de un cadalso. El buen hombre entendió que sería en este pueblo, y huyó de aquí como alma que lleva el diablo. Al final murió… pero bajo un cadalso común y corriente, que precisamente no era su pueblo. El Palacio cuenta con unos jardines preciosos, del siglo XVI, y en medio de ellos un gran estanque de piedra. Piedra que conforma todo el Palacio, como un armazón imponente.

Frente al Palacio se encuentra la Fuente de los Álamos, una construcción también de piedra con dos arcos ojivales, enmarcada por pilones de la misma piedra. En su interior, apenas un pequeño cuadrado, mana agua de una roca desde la época medieval. Un poco más abajo, por la Calle de Santa Ana, nos encontramos con la Iglesia del mismo nombre, de la que sólo se conserva la fachada, destruido el conjunto por un incendio, destacando la construcción en piedra del templo.

Así vamos volviendo nuestros pasos casi al comienzo de nuestro paseo para llegar a la Calle Real, donde se unica el Ayuntamiento, con su bella fuente de piedra en el centro de la misma, lugar donde descansaremos y tomaremos algo en las tabernas que la rodean.

Fiestas

Del 13 al 18 de septiembre se celebran las fiestas en honor al Cristo del Humilladero, con los fuegos artificiales la noche del día 13, las corridas de toros, y las visitas gastronómicas a las peñas de la ciudad. En Semana Santa, amén de las procesiones, se celebra la Romería del Hornazo, concretamente el Lunes de Pascua, cuando los cadalseños organizan una comida campestre presidida por el hornazo, el bollo típico de Cadalso, celebrada junto a la Peña Muñana. También son famosos los Carnavales de Cadalso, cuando el sábado, la Hermandad de las Ánimas Benditas, fundada en 1681, realiza la caza de votos, una cacería con subasta popular posterior destinada a financiar los rezos por la salvación de las ánimas.

Cómo llegar

Hasta Cadalso de los Vidrios podemos llegar en autobús desde Madrid, tomando en la Estación de Méndez Álvaro la línea 545 Madrid-Cenicientos-Sotillo de la Adrada, o bien la línea 546 Madrid-Las Rozas de Puerto Real-Casillas, ambas línas con la empresa de transportes El Gato. También, con la Línea de Autobuses Cevesa, desde la Estación de Méndez Álvaro de Madrid, llegaremos a Cadalso con la línea 557 que hace el recorrido hasta San Martín de Valdeiglesias.

Si llegáis en coche a la población, aquí podréis encontrar vuestra mejor ruta y los mejores lugares para comer en la ciudad.

Medina-Sidonia, la vieja reina mora de Cádiz

Mayo 13, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Cadiz, Andalucia, Pueblos con encanto 4 Comments →

La provincia de Cádiz es un amplio museo de pueblos encantadores, pueblos escondidos tras la cal de sus paredes, en las colinas y tras sus bosques, sus ríos, en la amalgama de pinsapos y alcornoques que la embellecen. Hoy vamos a visitar la antigua ciudad medieval de Medina-Sidonia, uno de los conjuntos histórico-artísticos más bonitos no sólo de la provincia de Cádiz, sino quizás de toda Andalucía.

Medina-Sidonia

Pueblo medieval, Medina-Sidonia se encuentra a unos 45 kilómetros de Cádiz, como una preciosa fortaleza blanca que ha trepado hasta una de sus colinas. Precisamente para llegar a la ciudad, la carretera se empina en una encrucijada de curvas y cuestas que hemos de asaltar. Pero claro, las cuestas no sólo se quedan en el acceso a la población, sino que en el propio pueblo lo que predominan son sus calles empinadas, estrechas, arracimadas en torno a la Plaza del Ayuntamiento.

Calles de gran valor histórico, jalonadas por numerosos arcos, vestigios romanos, musulmanes, balcones sobresalientes que dan a la campiña, desde donde podemos contemplar, como una pequeña línea delgada y azul, al fondo, la bahía gaditana. Calles de casas pequeñas, encaladas, empedradas, rincones donde sobresalen iglesias y pequeños conventos.

Una de ellas es la Iglesia de Santa María la Coronada, de principios del siglo XVI, levantada sobre una antigua iglesia mudéjar, con un precioso coro interior y una famosa torre, de 40 metros de altura, junto a la nave central, torre que corona la mayoría de los tejados de la ciudad. El Retablo Mayor se considera el mejor de toda la provincia, con 15 metros de altura. A su lado, el pequeño Convento de San Cristóbal y Santa Rita, también de principios del siglo XVI. En él se elaboran los mejores dulces de Medina-Sidonia (Medina Sidonia es el lugar de culto para todos los amantes de la repostería en la provincia de Cádiz, sobre todo por sus conocidos alfajores de Medina).

Envolviéndonos de nuevo en sus pequeñas callejuelas, llegamos a la Iglesia de la Victoria, de finales del siglo XVII, que alberga la famosa imagen de la Virgen de la Victoria, de Martínez Montañés, una de las imágenes más veneradas de Medina, que podemos ver también en un enorme azulejo bajo el campanario de la torre. Siguiendo la enorme calle empinada donde está la Iglesía, llegamos a la Plaza del Ayuntamiento, con el edificio consistorial del siglo XVII. Es la plaza central de Medina, donde sus habitantes se concentran, plaza muy soleada, con terrazas para poder descansar y degustar el típico pescaíto frito, o el atún encebollao, o bien las carnes como la de venado o la de conejo. También en la plaza entraremos en las pastelerías del pueblo, donde el sabor y el aroma de los dulces nos envolverá. Lo dicho, los famosos alfajores de Medina.

Arco de Belén

Continuando la subida de la calle llegaremos a las Ruinas del Castillo y el Alcázar, la zona más alta de la ciudad, donde podremos contemplar unas vistas de la serranía gaditana realmente fascinantes. Pueblos que serpentean en la lejanía, la línea del mar azul, nidos de cigüeñas en los campanarios, y un hermoso silencio histórico que nos acompaña. Un poco más a la derecha veremos la Puerta del Sol, y no porque desde esta privilegiada altura veamos Madrid, sino porque en Medina la Puerta del Sol es una de las entradas más antiguas de la ciudad, llamada así por estar orientada hacia el sol.

Bajamos de nuevo a Medina para encontrarnos con el Arco de la Pastora, arco que sobresale de la encrucijada de calles blancas, dando lugar a una gran escalinata, que subiremos hasta llegar a la Ermita Visigoda de los Santos Mártires, consagrada ya por el obispo asidonense en el año 630. Es el templo más antiguo de toda Andalucía.

Medina Sidonia, como vemos, es lugar encantador de estrechas callejuelas, lugar idílico en las noches, cuando la luz amarilla de los faroles atraviesa el blanco encalado de sus casas y se proyecta en los muros de las piedras musulmanas. Un lugar precioso para conocer la idiosincracia de la serranía de Cádiz, la historia que durante siglos duerme en los rincones más recónditos de la ciudad.

Cómo llegar

Para llegar a Medina-Sidonia podemos tomar como enlace el Aeropuerto de la Parra en Jerez de la Frontera. Jerez está situada apenas a 30 minutos en coche de Medina. También desde la estación de autobuses de Jerez, o la de Cádiz, parten coches con destino a Medina-Sidonia. Aquí podéis buscar vuestra mejor ruta a la ciudad, y aquí vuestro enlace en autobús (alquiler de coche).

Si os decidís a visitar Medina-Sidonia, aquí encontraréis vuestro alojamiento en la ciudad, y vuestro vuelo hasta Jerez.

Cudillero, un anfiteatro de colores

Mayo 09, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Asturias, Pueblos con encanto No Comments →

Asturias está jalonada por pueblos preciosos, encantadores, marineros. Pueblos blancos acariciados por el mar, de bellos paisajes y acantilados, verdes valles e increíbles playas. Todo este conjunto perfecto tiene su ejemplo en el pequeño pueblo de Cudillero, de apenas 5000 habitantes, una preciosa localidad cuyo símbolo más característico es su puerto pesquero y sus casitas de colores.

Cudillero es un pueblo que vive del mar, desde siempre, desde tiempos inmemoriales. Se nota en el ambiente, la mayor parte de sus ciudadanos vive junto al mar, en una sucesión de casitas que aparecen colgadas casi del azul del mar, en un pequeño anfiteatro de edificaciones escalonadas, de estrechas y empinadas calles llenas de tipismo y encanto. Sin duda, uno de los pueblos más bonitos de España.

Cudillero

La plaza del centro de Cudillero es sencillamente preciosa. Sentados en una de las terrazas, tomando una auténtica sidra asturiana, se nos muestra una sucesión de casas escalonadas a nuestra vista, casas de colores que van subiendo repetidamente, con el horizonte del puerto y el mar al fondo. Subiendo precisamente por las escaleras que rodean estas casas, se ven unas vistas magníficas, con el faro y el puerto, y las laderas que cubren el pueblo al rebufo del mar.

Nuestra visita a Cudillero comienza en la Iglesia Parroquial de San Pedro, patrón de la ciudad, construida en el siglo XVI. Su ubicación es preciosa, pues se halla muy cerquita del puerto, y allí van los marineros antes de sus faenas a pedir la intercesión del santo. Ha sido declarada Patrimonio Histórico-Artístico, destacando las esculturas de San Francisco y San Pedro Arrepentido en su interior.

El monumento más antiguo de Cudillero es la Capilla del Humilladero, consagrada al Cristo del Humilladero, de gran devoción. Es un pequeño templo gótico del siglo XIII, de gran belleza interior. Pero la vida de Cudillero gira, como venimos diciendo, en torno al Puerto, típico puerto asturiano, con sus casas colgantes en la ladera de la montaña. Es inexcusable sentarse en las terrazas del puerto a probar el pescado del lugar con sidra.

Visitamos ahora la Iglesia de Jesús Nazareno, de principios del siglo XX, que guarda en su interior un altar prerrománico del Rey Silo del siglo VIII considerado el más antiguo de España. Mención aparte merece el Palacio de Selgás, uno de los símbolos de la población. Fue construido a finales del siglo XIX, y en su interior se pueden visitar obras de Tiziano, el Greco, Goya, y una preciosa colección de tapices belgas del siglo XVI. El palacio está rodeado de un bello jardín, con fuentes, estatuas y estanques, de estilo francés.

Cerca de allí se encuentra el Cabo de Vidio, de impresionantes acantilados, uno de los lugares donde se pueden contemplar las mejores vistas del Cantábrico, y sobre todo, unas puestas de sol maravillosas. En él podemos observar también el Faro de Vidio, levantado para facilitar la navegación en esta zona de la costa, una de las más complicadas a la hora de faenar.

Anfiteatro de Cudillero

Gastronomía

En Asturias se come de maravilla, como todos sabemos. Empezando por las famosas fabadas, o la merluza, bien a la cazuela, a la sidra, con angulas, etc…. También podemos probar el rape o pixín, el besugo, la caldereta de pescado o marisco, el típico pote asturiano (variante de la fabada pero con verduras), el arroz con leche, postre que encontraréis en todos los bares de Cudillero, así como los suspiros, las galletas típicas de la villa. Pero el plato estrella de Cudillero es la cecina de mar, un pescado secado al aire, que se sirve guisado.

Fiestas

Cada 29 de junio, Cudillero celebra su fiesta más importante, L’Amuravela, pregón en habla pixueta en el que se narran los acontecimientos acaecidos durante el año nivel local, regional, nacional e internacional, de una forma irónica y picaresca. Es una tradición que tiene más de cuatro siglos y está declarada de Interés Turístico Nacional. Los días de fiesta son del 29 de junio al 1 de julio. El 26 de julio se celebra también la romería a la ermita de la Virgen de Santa Ana.

Cómo llegar

A sólo 10 kilómetros de Cudillero se encuentra el Aeropuerto de Asturias. Desde allí podemos tomar un autobús con destino a Oviedo, y con parada en Cudillero.

En autobús podemos llegar a Cudillero con la empresa ALSA, y en tren en la línea ferroviaria Ferrol-Gijón.

Si optáis por el viaje en coche, aquí podéis realizar vuestra mejor ruta.

Si os decidís por pasar unos días en este bellísimo pueblo, aquí tenéis los mejores alojamientos, y vuestro vuelo a Oviedo.

Guadix, la cueva blanca de Granada

Mayo 06, 2008 By: Jose Manuel Vargas Category: Granada, Andalucia, Pueblos con encanto No Comments →

La sierra de Granada es uno de los lugares más interesantes que podemos visitar, lugares en donde se conjugan perfectamente mar y montaña, enclaves donde los pueblos se suceden uno tras otro sobre laderas y vastas extensiones de terreno, colindantes al Mediterráneo. Uno de estos pueblos es Guadix, a 60 kilómetros de Granada.

Guadix

Guadix presenta uno de los asentamientos humanos más antiguos de la Península. Su historia parte en el 45 d.C, cuando Julio César creara un lugar de reposo para los veteranos de la batalla de Munda, dándole por nombre Julia Gemella Acci (a los habitantes de Guadix se les llama accitanos). Su nombre fue transformado en la época musulmana por el de Guad-Haix, que significa río de la vida. En 1489 fue reconquistada por los Reyes Católicos.

Visitar Guadix es hacerlo a su Alcazaba árabe, del siglo XI y declarada Monumento Nacional. Emplazada en la zona más alta de la ciudad, nos sorprenden sus murallas y sus torres cuadradas y rectangulares, así como el color rojizo de las mismas. Este color se debe al tapial, el elemento usado en su construcción, material muy usado en las obras defensivas musulmanas. Desde aquí podremos contemplar las mejores vistas de la población y el Valle del Marquesado.

En su casco histórico, típico de las ciudades en donde la huella musulmana es patente, encontramos la Catedral como monumento más representativo Un edificio en el que se combinan perfectamente los estilo gótico, renacentista y barroco. Fue construida sobre una antigua mezquita entre los siglos XVI y XVIII. En estos años destaca la presencia del arquitecto Diego Siloé en la época renacentista. Tenemos que destacar de ella la Fachada dedicada a la Anunciación, la Torre, que se eleva por encima de los tejados de Guadix, y en su interior el Coro y las distintas esculturas de las Inmaculadas.

La arquitectura mudéjar sobresale en esta parte de la ciudad, destacando la Iglesia de Santiago, del siglo XVI, de bellísima portada plateresca y torre mudéjar, así como la Iglesia de Santa Ana, San Francisco y Santo Domingo. En esta misma zona debemos visitar las casas nobiliarias de la época, tales como el Palacio del Marqués de Villalegre, en el Barrio Latino, conocido así por ser el barrio que surgió a raíz de la conquista cristiana, o el Convento de la Concepción. Un barrio donde se asentaron las principales familias granadinas que querían pasar unos días de asueto en la comarca granadina, alejados del barullo de la capital.

Cuevas de Guadix

Cerca de aquí visitaremos el Barrio de las Ermitas y el Barrio de las Cuevas. Estos barrios llaman la atención por acoger cerros arcillosos donde se insertan las casas de los vecinos. Las puertas y ventanas están construidos en el monte, sobresaliendo las chimeneas redondeadas de cal. Desde lo alto de estos cerros se pueden contemplar al fondo las figuras de la Alcazaba, la Catedral, las cúpulas de las iglesias, y el río Guadix que corre cerca del pueblo. Un lugar casi mágico, misterioso, encantador. Entre ellas destacamos la Ermita Nueva, la Cueva del Padre Poveda, y la Cueva-Museo de Artes y Costumbres Populares, donde observaremos objetos tradicionales de la comarca.

Fiestas

Una de las fiestas más tradicionales de Guadix se celebra el 9 de septiembre en honor a la figura del Cascamorras, Fiestas de Interés Turístico Nacional Este personaje, ataviado con vestimentas de vivos colores, es perseguido por los vecinos de Guadix tras haber intentado recuperar sin éxito la imagen de la Virgen que se encuentra en Baza, a pocos kilómetros de Guadix. También se celebra en Guadix el 15 de mayo, con las Fiestas en honor a San Torcuato, y la Feria de Guadix, que se celebra la última semana de agosto y la primera de septiembre.

Gastronomía

Son típicas en la zona las gachas, a base de harina, las migas, elaboradas con pan, carne de cerdo, ajo y aceite, las perdices en escabeche, el conejo al ajillo o las patatas a lo pobre. Riquísimos los dulces, como los tocinillos de cielo y el arroz con leche.

Cómo llegar

Desde Granada podemos llegar a Guadix a través de la carretera A-92, carretera que une Granada con Almería. Desde la zona del Levante podemos llegar por la autovía A-92. De todas maneras, aquí podéis encontrar vuestra mejor ruta hasta Guadix

Guadix también cuenta con estación de tren, aquí podéis consultar los trenes que llegan hasta la ciudad. Y, para una vez que ya te encuentres allí, puedes consultar aquí los mejores lugares para comer en la ciudad.

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