Marbella, donde huele a azahar

Entrada a Marbella

Cuando llegas a Marbella por la AP-7, lo que ves es una maraña de casas y pinos mediterráneos. Es una lástima comprobar lo que ha hecho el urbanismo en esta zona, pero aún posee un encanto especial, sobretodo para aquellos que amáis la vida nocturna y el ajetreo de gente guapa, que va y viene.

Lo primero que tienes que visitar en Marbella, si estás recorriendo Málaga, es su casco antiguo, allí te encontrarás con la muralla de la Alcazaba 
o Castillo. En tu paseo por esta zona recorrerás sinuosas calles con adoquines flanqueadas de casas blancas con numerosas flores en sus terrazas. El olor del azahar te acompañará en tu ruta.

La Iglesia de la Encarnación, es parada obligada, sus orígenes son una mezquita musulmana que fue convertida en iglesia, tras la reconquista de la ciudad por los Reyes Católicos en 1485. También se puede visitar el edificio del Ayuntamiento, construido en 1568, que alberga en su interior una armadura mudéjar del
Salón de Comisiones y las pinturas al temple de la Sala de Justicia, donde están los escudos de Felipe II y el de Marbella.

Para los amantes del arquitectura, el Hospital Real de la Misericordia o de San Juan de Dios, une tres estilos: el renacentista, el gótico y el mudéjar.

Iglesia de la Encarnación

Podemos realizar una parada, para librarnos del calor, dando un paseo por La Alameda de Marbella, en pleno centro de la ciudad, un lugar rodeado de grandes plantas y flores, fuentes y rincones de descanso. En la zona se pueden visitar otras construcciones como la Torre Ladrones, de época musulmana; el Torreón lance de las cañas; la Torre Real, donde se aposentaron los Reyes Católicos tras reconquista de la ciudad; la Torre del Duque en Puerto Banús.

A la caída de la tarde, nada mejor como darse una vuelta por el Paseo Marítimo, que une Banana Beach con Puerto Banús, a lo largo de siete kilómetros. Contemplarás mucha gente haciendo deporte a la orilla de la playa o podrás hacer un alto en tu camino para disfrutar de la gastronomía marbellí en los numerosos chiringuitos de la zona.

Cabe destacar el club de playa Nikki Beach, allí encontrarás a todo aquel que quiere ser visto y encontrado. Es un lugar para tomar una copa, relajarse en sus camas y hamacas o disfrutar de sesiones de música (jazz, house, chill) o contemplar algún espectáculo. Todo tiene cabida en este club de playa, eso sí prepara bien tu cartera.

Tags: , ,

Imprimir


También te interesará...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top