Bárdenas Reales, un desierto curioso

Bardenas Reales

Las Bárdenas Reales, curioso desierto localizado sobre todo en la comunidad foral de Navarra, es una zona singular de un gran valor paisajístico y deportivo. Con una extensión de unas 42 mil hectáreas, esta zona desértica se sitúa en el sureste de Navarra con suelos de arcillas, yesos y areniscas.

Precisamente la erosión por el agua de este tipo de suelos ha creado formas sorprendentes y naturales entre las cuales destacan los barrancos, las mesetas de estructura tabular y cerros solitarios, a los cuales se les llama cabezas. Sin núcleos urbanos, sin apenas vegetación, lleno de corrientes de agua con un caudal irregular (debido a que llueve muy poco) y un color amarillo, además de desértico, parece una zona lunar. Su particular geografía ha llevado incluso a grabar películas (tales como Airbag, Acción Mutante, Orgullo y Pasión o El mundo nunca es suficiente) y anuncios situados en el lejano oeste. Hoy en día, desde 1999, las Bárdenas se encuentran protegidas mediante la figura de un parque natural de 39.274 hectáreas. A partir del 2000 también es Reserva de la Biosfera.

El terreno salvaje, despoblado y lunar de las Bárdenas Reales, permite la presencia de una fauna muy variada y peculiar puesto que además de carroñeros se pueden encontrar numerosas especies de invertebrados de los cuales destacan los caracoles con sus doce especies diferentes.

Bardenas Reales

Fotografía: Eduardo Blanco

Dividido en las zonas Bárdena Blanca y Bárdena Negra (de las cuales la blanca es la más desértica), los barrancos, las mesetas y los cerros antes mencionados ofrecen una multitud de rutas a pie, en BTT o a caballo. Las Bárdenas disponen de más de 700 km de caminos, pistas y cañadas por las cuales se pueden disfrutar de los deportes antes mencionados. Las fechas más recomendables para hacer las rutas son entre septiembre y junio (intentando evitar los pocos días de lluvia) y si uno se cree en condiciones de soportar el calor del verano, no olvide acceder con abundante agua potable por su falta en el interior del parque, cubrirse la cabeza y protegerse del sol.

Una fecha mágica en estos parajes es el 18 de septiembre, donde la “Sanmiguelada” anuncia que miles de ovejas de las valles pirenaicas acceden a las Bárdenas para pastar durante el invierno, tal como se lleva haciendo durante siglos.

En fin, las Bárdenas Reales pueden sorprender a los visitantes con su belleza desértica y la cantidad de ofertas deportivas que ofrece.

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