Bilbao, un paseo por el Casco Viejo

Bilbao y su ria 

Bilbao es la capital de la provincia de Vizcaya, en el fondo del valle que forman los ríos Nervión e Ibaizabal, que más adelante jugarán a unirse en la ría de Bilbao. Los bilbainos llaman a su ciudad el botxo, que significa hoyo o agujero en euskera. La visita a esta ciudad se hace hoy en día casi imprescindible, al ser uno de los focos comerciales y culturales más importantes de nuestro país. Nosotros os mostraremos hoy el Casco Viejo, un rincón para perderse en Bilbao.

Os acercamos primero a la porticada Plaza Nueva, donde cada domingo tiene lugar el mercado tradicional. Si la cruzáis, os recomendamos entonces la Plaza de Unamuno, fácil de encontrar al tener en su centro un busto al escritor. Muy cerca se halla el Museo Vasco, antiguo Museo Arqueológico, donde destaca el ídolo de Mikeldi presidiendo la entrada, insigne recuerdo de la prehistoria vasca.

Junto al Museo se levanta la Iglesia de los Santos Juanes y la Catedral de Santiago, del siglo XIV. Más adelante vienen las conocidas en Bilbao como las Siete Calles, uno de los rincones más tradicionales y populares de la ciudad. Un laberinto de callejuelas con un magnífico ambiente, casas con miradores, el palacio de Arana, el edificio de la Bolsa y la Biblioteca Municipal.

Desde la Plaza de Unamuno debéis tomar la Calzada de Mallona para llegar a la Basílica de Begoña, del siglo XVI, que alberga a la patrona, la Virgen de Begoña. Bajando la avenida de Zumalacárregui se halla el Parque Etxebarría, desde donde se divisa una preciosa vista panorámica de Bilbao y de su ría. A orillas precisamente de la misma se halla el muelle de Marzana, punto ideal para comprobar la Iglesia de San Antón.

Plaza de Unamuno

Ría arriba se encuentra el barrio de Atxuri, con su estación y el convento de la Encarnación. Un poco más adelante tenemos el bullicioso mercado de la Ribera, en la misma acera de la ría. Podéis venir a él a través del puente de la Ribera, que se toma también para acceder al Museo de Reproducciones Artísticas, que reproduce en tamaño natural y en escayola algunas de las obras más importantes de la escultura universal.

Otro puente cerca de aquí es el de la Merced, que lo atravesamos para contemplar el Teatro Arriaga, uno de los edificios bilbaínos más notables. Se puede ver desde el puente del Arenal, así como la Plaza Circular, en la orilla izquierda de la ría. En esa orilla también podemos ver la Plaza de San Nicolás y la iglesia del mismo nombre, los jardines y el paseo del Arenal, así como el palacio de Gómez de la Torre.

El puente del Ayuntamiento da al edificio consistorial y al paseo del Campo Volantín. Hacia la mitad del parque podéis subiros al funicular de Artxanda, la mejor atalaya para disfrutar de las magníficas vistas sobre Bilbao. A mitad de recorrido veréis el puente Zubizuri de Santiago Calatrava. Al final del paseo está el puente de la Salve, que da comienzo a la zona universitaria.

Pero lo más llamativo al otro lado del puente de la Salve es el Museo Guggenheim, que alberga siempre interesantes exposiciones de arte moderno y contemporáneo, además de auditorio, tiendas y restaurantes. Detrás del museo podéis descansar en el parque de Doña Casilda de Iturriza, o seguir visitando más museos, como el de Bellas Artes, uno de los mejores de España.

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