Tenerife, más que una isla de verano
Sol, mar, deportes, una exquisita gastronomÃa… No hay una única razón por la cual Tenerife sea uno de los destinos turÃsticos más populares en el mundo. Y es que este rincón de las Islas Canarias ofrece algo especial para cada visitante: una cultura autóctona y diferente, una increÃble belleza natural y un clima irresistible.
Costa Adeje, en la parte meridional de la isla, es donde mayormente se concentra la delicada luz del sol y la maravillosa vida nocturna. Es la principal zona turÃstica de Tenerife y abarca los largos tramos de playa que comprenden la Playa de las Américas y la de los Cristianos. Esta parte de la isla recibe la luz del sol casi todo el año, con sólo una pizquita de frÃo a finales del invierno.
Turistas de todo el mundo vienen aquà en busca de ese sol que no se encuentra en ninguna parte, sobre todo en estas fechas, cuando el clima se suaviza. Debido a esto, las Américas y los Cristianos se han llenado de hoteles y resorts, asà como extensos campos de golf y parques acuáticos. Los jóvenes en particular son atraÃdos hasta aquÃ, ya que los bares y los pubs suelen estar abiertos casi durante las 24 horas del dÃa.
En la parte septentrional de la isla de Tenerife se halla la segunda ciudad más turÃstica, Puerto de la Cruz. Tiene una gran vida nocturna, aunque presenta un claro contraste con las Américas y los Cristianos. Esta parte de la isla es verde, más tranquila, y un lugar perfecto para poder disfrutar de la cultura canaria.
La ciudad del Puerto de la Cruz tiene el encanto de combinar el antiguo puerto con el turismo más moderno. Está llena de exuberantes jardines, grandes restaurantes al aire libre, que nos invitan a caminar y pasear por ella. Si estáis buscando un poco de cultura, hay algunos rincones históricos muy interesantes, como la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña o el Castillo de San Felipe.
En Puerto de la Cruz también podemos disfrutar de Lago Martiánez, un grupo de piscinas de agua de mar, diseñado por César Manrique, famoso artista canario. Asimismo, son bonitas las playas de arena volcánica, como Playa JardÃn, y los maravillosos y exuberantes parques naturales, como el Loro Parque, donde se halla la colección de loros más grande del mundo, y el JardÃn Botánico.
Dividiendo la isla se halla la silueta del Teide, siempre majestuoso. Para subir a la cima es necesario pedir un permiso con antelación.
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