Orduña: montañas, paisajes e historia en Bizkaia

Orduña o Urduña es una ciudad con una larga e importante historia, prácticamente desde su fundación en 1229 por Don Lope Díaz de Haro hasta las guerras carlistas. Su mérito fue que consiguió ser uno de los centros comerciales más importantes entre la costa vizcaína y la meseta castellana. Además, con la apertura del Camino Real por el puerto de Orduña y la creación de la aduana, fueron causas de prosperidad hasta las guerras carlistas.

En el pueblo que comparte nombre con el pueblo, se puede visitar la plaza de los Fueros o Foru Plaza, el centro geográfico y vital sobre el que gira toda la ciudad que fue construida alrededor según la concepción castrense medieval. Se trata de una gran plaza porticada, donde uno de sus flancos está totalmente ocupado por el antiguo edificio neoclásico de la Aduana.

A la derecha de la Aduana podremos disfrutar del palacio renacentista de Mimenza, y haciendo esquina, el palacio barroco de Díaz Pimienta. Frente a dicho palacio, sobre la carretera que viene de Bilbao, se levanta el antiguo edificio del Ayuntamiento, que muestra de modo ejemplar en su interior el apoyo que mantiene en una torre almenada, que formó parte de la muralla que circundaba la ciudad.

Otros edificios interesantes de Orduña son la parroquia gótica de Santa María, que tiene una potente torre a sus pies; el palacio de Ortés de Velasco y el santuario de Nuestra Señora de la Antigua, de estilo neoclásico, que conserva una bella talla gótica de la santa.

En fin, Orduña es de esos pueblos monumento que tanto abundan en el País Vasco. No obstante, el perfecto complemento del pueblo son sus alrededores, donde la abundancia de pueblos y montañas hacen de Orduña el lugar ideal para pasar unos pocos días de vacaciones.

Podemos ir por ejemplo a Delica y Tertanga, hacer una subida al Txarlazo (que está coronado por una imagen de la Virgen de la Antigua de 25 metros de altura), y de aquí volver al puerto de Orduña y caminar hasta el monte Santiago, donde un mirador sobre el “salto de Delica” nos dejará impresionados con su cascada de 150 metros de salto al vacío. También podremos visitar Amurrio, Artziniega y Llodio o Salinas de Añana. No obstante, dejaremos estos destinos para otro post, con el cual podremos completar la enorme potencialidad turística que desprende el verde e histórico pueblo de Orduña.

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