La Colegiata de Santa María la Mayor en Toro

Colegiata de Santa Maria la Mayor de Toro

Ya sabía de antemano que Zamora es tierra de callejeo, como yo le digo, lugar donde pasear y admirar, descubrir el mejor románico, una arquitectura sublime, legado de los siglos, testigo de aventuras y desventuras. Pero no sólo Zamora, sino prácticamente toda su provincia. Pueblos y ciudades pintorescas, que se levantan sobre colinas, oteando valles y ensenadas.

Una de esas ciudades pintorescas que se levantan orgullosas sobre la meseta es Toro. Tuve la suerte de callejear por el centro histórico de Toro, deteniéndome con orgullo a admirar su impresionante Colegiata de Santa María la Mayor. Esta maravilla es de esos templos en los que te quedas varios minutos parado en el mismo sitio, simplemente contemplando extasiado cómo demonios pudo hacerse algo así.

Con el recuerdo de catedrales como las de Zamora o la Catedral Vieja de Salamanca, el cimborrio de la Colegiata de Toro es similar a ambas. Fue levantada esta imponente iglesia entre los siglos XII y XIII. En ella se mezclan sobre todo dos estilos, que se pueden observar en la piedra utilizada, una blanca, más antigua, sobre 1160, y otra más rojiza, sobre el 1210, reflejo de un románico tardío.

Nos situamos en la puerta principal, que da paso al esplendoroso Pórtico de la Majestad, obra gótica del siglo XIII, decorado por un gran conjunto de esculturas que recrean escenas de la Virgen y el Juicio Final. Visitamos el interior, del que emerge una impresionante cúpula. Siempre os he recomendado quedaros un momento en la puerta de entrada, contemplando la grandiosidad de la estructura.

Tres naves inmensas completan el interior de la colegiata, con preciosas obras de arte, como la curiosa Virgen de la Mosca, y otras joyas que se guardan en la sacristía. El retablo es grandioso, así como la reja del coro, el órgano, los sepulcros donde yacen nobles de la ciudad, y una serie de esculturas de la Anunciación, con una de las figuras mostrando a una Virgen embarazada.

Ni que decir tiene que esta Colegiata de Santa María la Mayor de Toro os dejará impresionados, cual si fuera alguna de las grandes catedrales que conocemos hoy día en España. El colorido de su piedra exterior, la grandiosidad del pórtico de la entrada, y la belleza de su interior, denotan que aquí en Zamora la arquitectura es como una niña a la que adorar en belleza y resplandor.

Foto Vía Ariasgonzalo

Tags:

Imprimir


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top