La Tamborrada de San Sebastián, para comenzar el año con ritmo

Al dejar atrás las Navidades hay quien piensa ya en los Carnavales o, un poco más allá, en la Semana Santa. Llegan antes los primeros, por supuesto, pero en San Sebastián tienen otro aliciente para los dÃas 19 y 20 de enero con las tradicionales tamborradas. Durante esas fechas se celebra el dÃa de San Sebastián, y en la ciudad guipuzcoana lo anuncian con todo el estruendo del mundo.
¿En qué consiste la Tamborrada de San Sebastián?
Todo comienza la medianoche del dÃa 19 en la Plaza de la Constitución. El primer acto que marca el comienza de las fiestas es el izado de la bandera y el toque de la Marcha de San Sebastián por una serie de tamborradas, entre ellas la de la Sociedad Gaztelubide. Hay que decir que estos grupos que tocan los tambores se dividen en dos: los tamborreros, que visten uniforme de la época napoleónica, y los cocineros o aguadoras, que tocan el barril y la herrada.
A la mañana siguiente es la Tamborrada Infantil la que, desde Alderdi Eder, desfila por las calles de Donostia. Son más de un centenar de compañÃas infantiles de los colegios de la ciudad. Asimismo ya durante todo el dÃa 20 serán también las tamborradas de adultos las que no dejen de sonar por los rincones de la Parte Vieja. Hasta que a las 24.00 horas de este dÃa 20 se arrÃa la bandera en la Plaza de la Constitución para indicar el fin de la fiesta.
Una fiesta que, realmente, no se sabe con exactitud cuándo empezó (se comenta que a mediados del siglo XIX) cuándo salieron por primera vez a las calles de San Sebastián los tamborreros. Se cree que los panaderos de la ciudad acudÃan cada mañana a por agua con sus barricas a la Parte Vieja. Cerca de esas fuentes pasaban los soldados del cambio de guardia al ritmo de los tambores, y la gente que les veÃa les imitaba. Sà se sabe que las primeras comparsas usaron los trajes actuales por primera vez en 1882.
Los donostiarras se organizan en comparsas o de manera independiente para salir a la calle y unirse a la tamborrada. A veces no hay un ritmo definido en el golpeo de tampores y barriles, pero es un espectáculo impresionante. Eso sÃ, algunos ya están deseando que llegue el dÃa 25 para tener un poco de silencio, la verdad.
Foto VÃa Relaciones Sociales